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| Wamba |
El 20 de octubre de 672, Wamba es ungido y consagrado rey en Toledo por el obispo Quirico, sucede a Recesvinto
El 20 de octubre de 672, según una tradición historiográfica difundida sobre la monarquía visigoda, Wamba fue ungido y consagrado rey en Toledo por el obispo Quirico, después de haber sido elegido luego de la muerte de Recesvinto. Su acceso al trono estuvo marcado por la resistencia inicial a aceptar la corona, una ceremonia religiosa destinada a reforzar su legitimidad y un reinado que pronto quedó atravesado por rebeliones, campañas militares y conflictos internos.Recesvinto había muerto el 1 de septiembre de aquel año en Gérticos, cerca de la actual Valladolid. Conforme a las normas establecidas por los concilios de Toledo, correspondía a los principales miembros de la nobleza y del entorno regio participar en la elección del nuevo monarca. La elección recayó en Wamba, un aristócrata de edad avanzada que ya había ocupado una posición destacada en la corte visigoda.La narración de Julián de Toledo, principal fuente contemporánea sobre el reinado, presenta a Wamba resistiéndose inicialmente a aceptar el nombramiento. Alegó su edad y las dificultades que suponía asumir el gobierno en un reino atravesado por conflictos. Según ese relato, uno de los duques terminó amenazándolo con la espada para obligarlo a decidir entre aceptar la dignidad real o enfrentarse a una muerte inmediata. La escena forma parte de la descripción transmitida por la Historia Wambae regis.
Aceptada la elección, emprendió el camino hacia Toledo, ciudad que funcionaba como centro político de la monarquía visigoda. La elección se había producido en Gérticos, pero la consagración tuvo lugar posteriormente en la capital. La ceremonia fue celebrada por Quirico, obispo metropolitano de Toledo, en una iglesia dedicada a Santa María, según unas fuentes, mientras otras referencias señalan la iglesia de los Santos Pedro y Pablo.
La fecha del 20 de octubre de 672 aparece en diversas fuentes modernas y tradicionales como la de la unción de Wamba. Sin embargo, la cronología no es uniforme: otros estudios sitúan la ceremonia el 19 de septiembre de 672, apenas dieciocho días después de su elección. También existen referencias antiguas que ubican su entrada solemne en Toledo el 20 de septiembre. La diferencia procede de las distintas reconstrucciones cronológicas de las fuentes visigodas.
La unción tenía además un significado político y religioso. El rey recibió el óleo sagrado durante una ceremonia eclesiástica que vinculaba la autoridad monárquica con la Iglesia. La tradición historiográfica considera la unción de Wamba la primera consagración real visigoda documentada de manera explícita por las fuentes. El rito tomó como referencia la tradición bíblica de los reyes ungidos y posteriormente tendría importancia en la evolución de las ceremonias monárquicas medievales.
Las dificultades comenzaron pronto. Durante su reinado tuvo que afrontar levantamientos de los vascones y, posteriormente, una rebelión en la Septimania. El conde Hilderico de Nimes encabezó inicialmente la sublevación y Wamba envió contra los rebeldes al duque Paulo. La misión militar terminó de manera inesperada: Paulo rompió con el monarca, asumió el liderazgo de la rebelión y fue proclamado rey en la región oriental del reino.
La rebelión de Paulo se extendió por territorios de la Tarraconense y la Narbonense. Diversos nobles, autoridades locales y miembros del clero se incorporaron al movimiento, mientras ciudades como Barcelona, Gerona y Narbona quedaron involucradas en los acontecimientos. Wamba respondió con una campaña militar que atravesó los Pirineos y alcanzó las principales posiciones controladas por los sublevados. El relato de Julián de Toledo dedica buena parte de su obra a estas operaciones.
Tras la derrota de Paulo en 673, Wamba reorganizó aspectos del ejército y reforzó las obligaciones militares de los sectores que debían acudir en defensa del reino. Durante su gobierno también convocó el XI Concilio de Toledo, celebrado en 675, donde obispos y representantes de la monarquía trataron cuestiones religiosas y disciplinarias. La legislación visigoda continuó además desarrollándose sobre la base del Liber Iudiciorum, compilación jurídica iniciada bajo Recesvinto.
El reinado terminó en 680. Según las fuentes medievales, Wamba fue víctima de una conspiración: después de recibir una sustancia narcótica fue tonsurado y vestido con hábito monástico, condición que impedía ejercer la realeza. Ervigio ocupó entonces el trono y fue ungido por Julián de Toledo. Wamba quedó recluido en el monasterio de Pampliega, donde permaneció hasta su muerte, cuya fecha suele situarse en 687 o 688.
Ramírez de Velasco®



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