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SANTIAGO De cómo vas al médico

Avellaneda y
Veinticuatro

Una expresión común en Santiago del Estero, en otras partes de la misma Argentina no se entiende


Una expresión de Santiago del Estero y quizás del norte argentino es: “¿De cómo?”. En otras partes de la Argentina no la entienden:
—Esta semana voy al médico.
—¿De cómo?, ¿estás enfermo?
Es decir, la pregunta hecha de esa forma denota una mayor curiosidad, pero sin llegar a la incredulidad. Significa, “¿por qué?” y de Santiago al sur, no entienden cuando preguntamos:
—¿De cómo se ha divorciado Carlitos, de lo bien que se llevaba con su señora?
Otra forma de usarla es como exclamación:
—Jorge anduvo en el boliche, pero no ha tomado, sólo agua quería.
—¡De cómo, che!
Y también es común en otras frases:
—De cómo que andaba con plata y me cae la cuenta de la luz.
A pesar de que las redes de internet han acortado distancias, hay expresiones del habla de todos los días que pocas veces pasan las fronteras: no son muy usadas en la literatura en general, la poesía, el canto, y se quedan a vivir para siempre en lo cotidiano. Es posible que en su afán de escribir correctamente o dar a conocer su pensamiento mejor, mucha gente las olvide o las ignore.
Por otro lado, hay muchísimos santiagueños que entienden el quichua, pero no lo hablan. Si alguien les hace una pregunta en ese idioma, quizás no se hallan suficientemente preparados para sostener una conversación y responden en español para no complicarse la existencia.
De una manera quizás inconsciente, cuando van a otras partes, hay otros santiagueños que intentan camuflarse en el lugar y olvidan rápidamente los modismos que les dificultan una comunicación fluida. O temen ser señalados como provincianos quizás.
Hay santiagueños que al día siguiente de llegar a Buenos Aires, dejan de decirle “pisa” a la pizza y la pronuncian “picsa” o “pitsa”. No conjugan los verbos con el pretérito perfecto compuesto: “Yo he andado”, como es común en el pago y pasan al pretérito perfecto simple: “Yo anduve” de los porteños. Un aparte para una antigua expresión popular: “Anduve, anduve, hasta que me cansuve”.
Otros, como el cantante Carlos Oscar Carabajal “Peteco”, usan palabras que suenan raras en el pago, como “micro”, refiriéndose a los colectivos y ómnibus de Santiago o “buses”, como les dicen en algunas partes. Jorge Rosenberg decía que no sabía dónde llegaba Peteco: “Porque nunca hemos tenido una terminal de micros en Santiago”.
Pero, en este caso es entendible, con el tiempo se pegan las expresiones del lugar en que uno vive. Hay santiagueños que vuelven de España diciéndole “nevera” a la heladera y “patatas” a las papas. Un amigo que había vivido varios años en la Madre Patria fue a la verdulería en Santiago a comprar “patatas” y le dieron batatas, que es como se nombra aquí al camote o boniato.
A quien se marcha de un lugar le suele suceder que recuerda expresiones y maneras de hablar que, si bien no fueron del todo olvidadas en el pago, con el tiempo quedaron medio chanfleadas, para decirlo de algún modo. Y por otra parte se olvida —quizás— de expresiones muy comunes y que siguen vigentes. Sería el caso del “de cómo”, como sinónimo del “por qué”, que los santiagueños de Buenos Aires entienden perfectamente—como algunas palabras quichuas—pero no usan a menudo.
En otros lugares en que se habla español deben tener, necesariamente, otras expresiones locales que no se entienden fuera de una región determinada. No estaría mal conocerlas. Si quiere, publíquelas aquí abajo, así vamos entendiendo el habla de otras partes. Si no quiere, no.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

  1. No es necesario viajar a algún lugar para que se te peguen modismos extranjeros. Sin ir muy lejos, un compañero de trabajo que ve muchas series españolas, no dice "tráelo", dice "a por él".🙂

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  2. Una vez en Córdoba dije"voy a ishpar" nadie entendía a dónde iba.

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  3. Debería publicar: " El quichua que Ud. no sabe que sabe". Incluso el porteño las usa sin saber: "cancha", " pampa" " choclo" y así... bueno que siga otro...

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