"Lectura", de Raúl Cisterna Hay páginas que transforman la existencia, despiertan rebeldías, enseñan mundos y besan el corazón humano Aunque muchos no lo crean, la mejor fuente de diversión y esparcimiento sigue siendo un buen libro. Instruye y sacia la necesidad de conocimiento de una manera más cabal que cualquier otro medio. Para los que no lo recuerdan o no lo saben, hay libros de todos los temas habidos y por haber: de literatura, de economía, de política, de cocina, de versos, de todo. Algunos son tan reveladores que, después de leerlos, la gente ha iniciado revoluciones, ha cambiado su vida, se ha recibido de médico o ha emprendido un largo camino de introspección que la llevó a ser buena persona. Una de las frases que viene matando a los libros es aquella que sostiene que no muerden, ya que sí lo hacen, ¡y cómo! Si no, no se explicaría por qué tantos sátrapas, cuando invadían una ciudad, lo primero que hacían era quemar sus bibliotecas. El germen de la resistencia a l...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero