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Mostrando las entradas etiquetadas como Puntería

ESTANCIA Así que era esto

"El diario", de Raúl Cisterna Los primeros días me dediqué a observar, callar y tratar de entender las reglas de aquel extraño lugar Los primeros días hubo un tanteo, observaba y me observaban para averiguar de qué lado rengueaba, cómo corría. Me quedaba callado, sentado, leyendo. Agarraba el diario cuando los demás lo dejaban. De todas maneras, lo que sucedía afuera me tenía sin cuidado. Tampoco había que exagerar, releí la “República” de Platón, pero, para no escandalizar, también repasaba esas revistas frívolas, que tratan de actrices hablando como actores y actores comportándose como actrices. Quería hallar la clave del funcionamiento del asunto. Recuerdo que el primer día pensé: “Así que era esto”. Una casa gris, con olor a comida, una silla de ruedas en el pasillo y una enfermera haciendo algo, sin mirar a ninguna parte, en una piecita, que luego supe que tenía nombre inglés. La piecita, claro. Me sucede que nunca las primeras impresiones son duraderas, pero aquella con...

LATITAS Alguien viene

Mi casa, acuarela de Raúl Cisterna La polvareda en el camino alteraba la rutina de una familia, en medio del monte, acostumbrada a recibir gente Cosas buenas traían las visitas, decían. Mi padre se alegraba cuando en el fondo del camino se levantaba la polvareda. “Alguien viene”, anunciaba y mi madre corría a arreglar la casa. Los cazadores llegaban con carne de animales mestizos, gorras chillonas, botas de caña alta y conservadoras de las que sacaban cerveza en latitas que los chicos juntábamos porque eran bonitas. Los llevábamos a entrenarse con las perdices que luego buscarían los perros para traer en la boca. Mi padre no les envidiaba la mala puntería. A veces apagaban tres balazos en una sola perdiz, que se mandaba a mudar volando y se perdía en la orilla del monte, gringos inútiles. En ocasiones quedaban hasta la noche para cazar vizcachas. Metían ruido por los alrededores, gritaban como en la cancha, andaban haciendo bombo en los guardabarros de las camionetas y volvían a la mad...

1866 CALENDARIO NACIONAL Curupayty

Curupayty El 22 de septiembre de 1866, la Triple Alianza pierda la batalla de Curupayty, comandado por Bartolomé Mitre, el más inútil de la Argentina El 22 de septiembre de 1866 fue la batalla de Curupayty. Fue uno de los enfrentamientos más significativos de la Guerra de la Triple Alianza, y un desastre para las armas aliadas, comandadas por Bartolomé Mitre, el militar más inútil que ha dado la Argentina en toda su historia. (Fue además, el único general argentino que perdió una batalla contra los indios, entre otras de sus "hazañas" como militar). El choque se dio fue en el fuerte de Curupayty, a unos 8 kilómetros de Humaitá. Aunque la Guerra de la Triple Alianza fue testigo de numerosas batallas sangrientas, Curupayty es recordada como una de las victorias más aplastantes para el ejército paraguayo. El contexto de la batalla está enmarcado en una serie de intentos fallidos de los aliados para tomar el control del sistema defensivo paraguayo, que tenía fortificaciones bien ...