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| Binti Jua |
El 16 de agosto de 1996 En un zoológico de Chicago una gorila recoge y devuelve a un niño caído en su foso
El 16 de agosto de 1996 en el , cerca de Chicago, la gorila Binti Jua recogió y protegió a un niño de tres años que cayó al foso de los gorilas, lo acunó y lo llevó hasta una puerta de servicio para que los cuidadores lo rescataran. Ese acto, presenciado por visitantes y captado en video, generó atención mundial y destacó el comportamiento maternal de la primate.Ocurrió en la exhibición Tropic World, un recinto interior que simulaba un hábitat africano con vegetación, estructuras para trepar y un foso. Siete gorilas occidentales de llanura ocupaban el espacio ese día caluroso de verano. El niño se separó de su madre, trepó una barandilla de unos noventa centímetros y cayó desde una altura de entre 4,5 y 7,3 metros sobre el piso de concreto.El impacto dejó al pequeño inconsciente, con una mano fracturada y una herida grande en el rostro. Mientras los visitantes gritaban alarmados, Binti Jua, una hembra de ocho años que pesaba alrededor de 70 kilos, se acercó al niño tendido. Llevaba a su cría Koola, de 17 meses, aferrada a su espalda durante toda la secuencia.
Binti Jua levantó con cuidado al niño, lo acunó en sus brazos como a un infante y lo protegió de los otros gorilas. Giró el hombro para alejar a un macho plateado y al resto del grupo. Caminó con él unos 18 metros a través del recinto, cruzando una zona de agua poco profunda y junto a un tronco, hasta depositarlo suavemente cerca de una puerta de servicio subterránea.
Los cuidadores abrieron la puerta y recuperaron al niño, que recuperó la conciencia y lloraba cuando llegó la ambulancia. Lo trasladaron al Loyola University Medical Center, donde permaneció cuatro días hospitalizado y se recuperó completamente. Los padres solicitaron que no se revelara su identidad.
Binti Jua, cuyo nombre significa “hija de la luz” en swahili, había nacido el 17 de marzo de 1988 en el Columbus Zoo. Su madre la rechazó, por lo que fue criada por humanos con biberón y contacto cercano. En Brookfield Zoo recibió entrenamiento maternal con muñecos antes del nacimiento de Koola en febrero de 1995.
El incidente atrajo a periodistas de varios países. Durante meses, Binti Jua recibió golosinas especiales, atención extra de visitantes y ofertas de adopción simbólica. Un tendero de Chicago ofreció 11 kilos de plátanos gratis. Newsweek la nombró heroína del año en una encuesta.
Expertos en primates señalaron que su conducta reflejaba instintos maternales reforzados por la crianza humana y la experiencia con su propia cría. No mostró agresividad y actuó con delicadeza, lo que contrastó con otros casos conocidos de caídas en recintos de grandes simios.
Binti Jua continuó su vida en Brookfield Zoo, donde tuvo más descendencia, como un hijo en 2005. Siguió recibiendo visitas de admiradores que preguntaban por ella años después. El evento se convirtió en referencia sobre el comportamiento de los gorilas en cautiverio y su capacidad de interacción con humanos.
Treinta años después, la historia de Binti Jua y el niño sigue ilustrando un momento singular de conexión entre especies en el zoológico de Brookfield, registrado en videos caseros que dieron la vuelta al mundo.
Ramírez de Velasco®


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