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JUÁREZ No gobernó 50 años

Juárez, a la izquierda, en una conferencia de prensa

Estuvo solo 16 años en el poder con una influencia política de peso extendida durante décadas y poderosos rivales

Cada vez que en Santiago se habla de Carlos Arturo Juárez, no falta el que afirma, muy seguro, que gobernó la provincia durante 50 años. Pero no es cierto, amigos. El viejo caudillo estuvo al frente del Poder Ejecutivo alrededor de 16 años, distribuidos en distintos períodos y con largas interrupciones. Una cosa es haber sido una figura dominante de la política santiagueña durante varias décadas y otra muy distinta es haber gobernado medio siglo.
Su primer mandato comenzó el 21 de mayo de 1949, durante el gobierno de Perón, y terminó el 4 de junio de 1952. Volvió al poder el 7 de octubre de 1973 y permaneció hasta el 24 de marzo de 1976, cuando el golpe militar interrumpió su segundo mandato. Regresó el 10 de diciembre de 1983 y volvió a sentarse en el sillón de Juan Felipe Ibarra hasta el 10 de diciembre de 1987. Después llegó la campaña del "Juárez vuelve", con las "Quijotes con Falda", que lo llevaron nuevamente a la gobernación el 9 de julio de 1995. Permaneció allí hasta el 15 de diciembre del 2001, luego de haber sido reelegido en 1999. Fueron su cuarto y quinto mandatos.
"Ah, no", dicen los que supuestamente saben del asunto. "Ejerció una fuerte influencia política durante décadas y por eso le decían el caudillo". Y mire, puede ser, pero también es relativo, ¿no? Tenía amigos poderosos, enviaba cartas a sus seguidores para mantener encendida la llama de la amistad política, muchos empleados públicos le guardaban respeto y en el campo había dirigentes que prácticamente lo endiosaban. Todo eso es cierto. Pero, va de nuevo, de ahí a sostener que gobernó Santiago del Estero durante 50 años hay un trecho bastante largo.
Fue, sí, uno de los dirigentes más conspicuos de la política santiagueña de ese tiempo. Sin embargo, nunca fue el único que tallaba. Siempre hubo otros hombres con peso propio, con estructura, con seguidores y con aspiraciones de conducir el peronismo y la provincia.
En junio de 1952 asumió la gobernación el dirigente gremial Francisco Javier González. Desde su banca de senador nacional, Juárez le hizo la vida imposible. Se dice que González lo puso contra las cuerdas por algunos faltantes en la construcción del Palacio de Tribunales, aunque la Revolución Libertadora terminó cambiando por completo el escenario político y aquel conflicto quedó sepultado por los acontecimientos nacionales.
Otro que le hizo sombra fue Abraham Abdulajad, el "Puca", médico obstetra y referente del peronismo. Después de 1955 se convirtió en una de las figuras más importantes de la resistencia peronista en Santiago del Estero y disputó con Juárez el liderazgo del justicialismo provincial.
Abdulajad fue elegido diputado nacional por Santiago del Estero en las elecciones legislativas del 14 de marzo de 1965, con el sello de Unión Popular, el partido utilizado entonces por el peronismo debido a la proscripción. Asumió el 12 de octubre de ese año. Juárez también participó de aquellos comicios y obtuvo una banca por Tres Banderas. Ya había sido electo en 1962, aunque esa vez no pudo asumir porque el justicialismo seguía proscripto. A ambos se les interrumpió el mandato el 28 de junio de 1966, cuando la Revolución Argentina llevó al poder a Juan Carlos Onganía.
Pero Abdulajad no fue el único rival de peso. También estaba Francisco López Bustos. Tras el golpe de 1955, con la mayoría de los dirigentes peronistas presos —entre ellos Carlos Juárez—, pasó a ser uno de los principales referentes de la resistencia en la provincia. Incluso viajó a República Dominicana junto al chaqueño Deolindo Felipe Bittel para reunirse con Perón durante su exilio.
Dirigente del sector ortodoxo del justicialismo, en 1973 el Congreso Provincial de su partido, por orden directa de Perón, lo proclamó candidato a gobernador. Sin embargo, terminó presentándose con el sello del Movimiento de Integración y Desarrollo porque Juárez se había quedado con la sigla del Frejuli. Perdió tanto la primera como la segunda vuelta frente al viejo caudillo. Mantenía, además, una estrecha amistad con intelectuales del pensamiento nacional como Arturo Jauretche, Marcelo Sánchez Sorondo, Fermín Chávez, Jorge Abelardo Ramos y José María Rosa. Fue considerado uno de los dirigentes históricos del peronismo santiagueño de la primera hora y de la resistencia.
Dieciséis años en el poder pueden parecer una eternidad. Nadie discute que Juárez marcó una época. Pero la política santiagueña nunca giró exclusivamente alrededor de su figura. Además de Abdulajad y López Bustos, siempre hubo media docena de dirigentes dando vueltas, orejeando las cartas de su destino político, pensando, conspirando, acertando, equivocándose y sufriendo con los problemas de la provincia. Las generalizaciones simplifican cualquier relato, pero, como se ve en este caso, no siempre hacen justicia con la historia.
Juan Manuel Aragón
A 21 de agosto del 2026, en el barrio San Martín. Conversando con Pelusa.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. te sigo aragan, te sigo, siempre dando en el clavo y en el metaclavo

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  2. Tienes que sumarle los años de titiritero, manejando los hilos y gobernando detrás de la cortina Práctica muy común en el partido, aplicada por todos los reincidentes.

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