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1881 ALMANAQUE MUNDIAL Cesárea

Fernando Adolfo Kehrer

El 25 de septiembre de 1881, el ginecólogo alemán Ferdinand Adolf Kehrer practicó con éxito una cesárea conservadora

El 25 de septiembre de 1881, el ginecólogo alemán Ferdinand Adolf Kehrer realizó en Meckesheim una operación que modificó la historia de la obstetricia: practicó con éxito una cesárea conservadora a Emilie Schlusser, una mujer que llevaba alrededor de dos días de trabajo de parto. Introdujo una incisión transversal en el segmento inferior del útero y cerró la herida después de extraer al niño, mientras madre e hijo sobrevivieron a la intervención.
Nacido el 16 de febrero de 1837 en Guntersblum, Kehrer estudió medicina en la Universidad de Giessen y se especializó en obstetricia y ginecología. Se doctoró en 1860 con una tesis dedicada a los partos en presentación cefálica y, después de ejercer y enseñar durante años, en 1881 llegó a ocupar una cátedra de ginecología en Heidelberg.
La llamada a Meckesheim llegó mediante un telegrama enviado por el médico Schütz, de Neckargemünd. Una mujer embarazada estaba desde hacía aproximadamente dos días con dificultades para dar a luz y presentaba condiciones que impedían el parto natural. Kehrer acudió al domicilio acompañado por colaboradores, entre ellos la partera Maria Zeeb, para intentar una intervención que hasta entonces comportaba enormes riesgos.
La paciente era Emilie Schlusser, una mujer joven de Meckesheim. Las fuentes difieren en la edad que consignan, pues algunas la sitúan en 26 años y otras en 28. Había tenido anteriormente tres hijos por parto natural, pero ninguno había llegado al año de vida. El embarazo que motivó la intervención presentaba un cuadro que hacía imposible esperar un nacimiento espontáneo sin poner en peligro la vida de la madre y del niño.
La intervención duró aproximadamente una hora y se realizó con anestesia de cloroformo. Se prepararon los instrumentos mediante procedimientos antisépticos basados en ácido fénico y se aplicaron medidas de desinfección inspiradas en los principios de Joseph Lister. El procedimiento se efectuó en una vivienda particular, en condiciones muy distintas de las que ofrecían las clínicas quirúrgicas posteriores.
La innovación principal consistió en modificar la dirección de la incisión uterina. En lugar de abrir longitudinalmente el cuerpo del útero, como era habitual, se practicó una incisión transversal en el segmento inferior. Después de extraer al niño, Kehrer cerró la herida uterina mediante suturas y cubrió la zona con el peritoneo. El método buscaba disminuir la hemorragia y aislar la herida de la cavidad abdominal.
La intervención contó con la asistencia de Maria Zeeb, partera formada en la Clínica Universitaria de Mujeres de Heidelberg. También participaron el médico Schütz y otros profesionales. Zeeb, nacida en 1859, permaneció vinculada posteriormente a la obstetricia y en 1903 fundó en Heidelberg una institución privada dedicada a la atención de mujeres y parturientas.
Hasta entonces, la cesárea podía ser una operación de extrema peligrosidad para la madre. Durante mucho tiempo se había evitado cerrar mediante sutura la herida del útero, porque se consideraba que la contracción uterina podía bastar para controlar la hemorragia. Kehrer demostró que el cierre cuidadoso podía integrarse en una técnica destinada a conservar el útero.
Al año siguiente, el ginecólogo alemán Max Sänger desarrolló y difundió una técnica de sutura uterina en dos capas, utilizando materiales como la seda y la plata. Sus trabajos contribuyeron a consolidar la cesárea conservadora y durante décadas su nombre quedó especialmente asociado con la nueva cirugía obstétrica. Kehrer, sin embargo, había realizado ya en septiembre de 1881 su operación transversal del segmento inferior.
La técnica ideada por Kehrer fue posteriormente modificada por otros especialistas. En 1900, Hermann Johannes Pfannenstiel introdujo la incisión transversal de la pared abdominal que recibió su nombre y que terminó asociándose con las técnicas modernas de cesárea. Kehrer murió en Heidelberg en 1914, después de una carrera dedicada a la obstetricia, durante la cual también publicó manuales y trabajos sobre el embarazo, el puerperio y la cirugía obstétrica.
El niño aquel llegó a vivir 69 años. Se sabe además que tuvo 13 hijos, 19 nietos y 25 bisnietos.
Ramírez de Velasco®

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