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TARO el vendedor de ilusiones

En la panaderia de Tito Saad
( parado a su lado de camisa blanca)
gloria del basquetbol santiagueño
para una despedida de año.

Por Alfredo Peláez

Allá por los 70, El Liberal, era su zona de confort. Taro Argañaraz entraba al diario como Pancho por su casa. Tenía la autorización sin fecha de vencimiento de los Castiglione. Es más, era el heredero de los trajes del doctor Julio Cesar. Hace algunos años resolvimos escribir con "Pupi" Vozza sobre el querido personaje santiagueño, aquel vendedor de loterías que tenía pinta de galán de cine. Teníamos muy pocos elementos. Ni una sola foto. Quien esto escribe solo conocimientos básicos, de haber convivido con el personaje en el diario El Liberal, adonde ingresaba a las "trancadas" y moviendo sus brazos como aspas. En verano con traje blanco mojado en sudor y corbata moñito. Se apoyaba en la estatua del hachero o en algún escritorio de la redacción, ponía cara de pensador, con su mejor perfil, estaba unos minutos y se retiraba sin hablar con nadie, o al portero le decía: "Avisale al Toto (por Julio Cesar Castiglione) que estuve". Cuando se acercaba la Maratón Aniversario, llegaba a la tardecita y lo esperaba "Melqui" López un veterano periodista ya fallecido, quien lo entrenaba para correr la prueba. Hacia piques desde la puerta de entrada hasta el fondo del taller, ida y vuelta.
"Pupi" a pura memoria buceó en las entrañas del personaje y escribió: "Tuve oportunidad de conocer y tratar a Carlos Contreras Argañarás, su verdadera identidad, indiscutiblemente un personaje nacido en Santiago pero que buena parte de su juventud pasó en Buenos Aires donde incursionó en el cine. Según supe de quienes lo conocieron más cercanamente, “Taro” hizo papeles secundarios en algunas películas, bajo el pseudónimo de Carlos Nixon. Cuando se filmó ´Muerte Civil´ en Santiago, y que tuvo a Armando Bó como primer actor, integró el elenco a la par de otros actores santiagueños".
Vivió en el barrio Almirante Brown y antes de dedicarse a la lotería, vendió golosinas en las canchas de futbol. Remedó un poco el estilo de un famoso vendedor en esos mismos escenarios del fútbol porteño, conocido como “Chuenga”. Algún tiempo incursionó en la vieja LVll Radio del Norte, donde recitaba poesías. De filiación política peronista, tuvo adoración por Eva". El Gringo Bravo de Zamora aporto un dato más: trabajó en la película de Hugo del Carril, “Las aguas bajan turbias”.
En oportunidad de publicar una nota sobre Coo, el guarachero, nombramos a varios personajes santiagueños, entre ellos a "Taro" Argañaraz. Nos mensajeó Marcelo Augusto Argañarás para agradecer haber recordado a su primo hermano, aportó fotos y nos dio detalles inéditos sobre la vida de "Taro.
Marcelo contó que su primo siendo niño vivió una situación que lo marcaría de por vida, al entrar a su casa vio a su padre desangrado, se había suicidado cortándose las venas de la muñeca. Huérfano de corta edad, fue criado por su abuelo, el que había sido gobernador, doctor Manuel Argañarás. "Taro" le viene de nombrarla a su hermana Sarita, el, de niño, en su media lengua le decia "Tarita". Era primo hermano del doctor Benjamín Zavalía, por parte de madre. Zavalía lo nombro agente en el interior de la provincia, pero no iba nunca y lo dejo cesante, eso lo enojó mucho. Ya de grande, hizo que lo incorporen a la Caja de Lotería, y ahí estuvo de sereno hasta que se jubiló. En esos tiempos Taro, recibirá otro duro golpe en su vida, su mujer lo abandonó y quedó con su hijo Manuelito, que se recibió de ingeniero... falleció muy joven.
"Taro" que era un gran observador y buscavidas, vio que los gordos de Navidad, Año Nuevo y Reyes, se vendían como pan caliente. Fue a lo del tío, Roque Argañarás, que tenía el kiosco, en la vereda del Mercado Armonía y le saco varios enteros de lotería. Pasó el tiempo y no le rendía. "Taro" se defendió diciendo que fiaba y no le pagaban, hasta que el tío "Cala" se cansó y no le dio más enteros. Fue a verla a su tía, la esposa de Roque y le dijo que le llevaría el televisor como garantía. Habla el matrimonio y acceden. A la semana se presenta en la casa de sus tíos con su hijo que tenía 3 o 4 años, se para en la puerta y le dice a Manuelito que tenía que llorar para que le entregaran el TV; el tío Roque conmovido por el llanto del chico, se lo entregó y así padre e hijo se llevaron la prenda de garantía. No se sabe si "Cala" recupero el dinero de los enteros fiados.
Cuando murió Roque, él despidió sus restos en el cementerio. Lo alabó a mas no poder, que era como un padre para él, todo bondadoso, "pero por sobre todo un peronista de ley". Sus otros tíos lo sacaron corriendo, porque Roque era antiperonista. "Taro" pudo escapar. A los días va a la casa de otro tío que le dice: "Si te ve Manolo te hará recagar... cómo vas a decir que Roque era peronista". "Que quieres que lo deje mal delante del doctor Carlos Juarez", le respondió. El varias veces gobernador santiagueño había ido al velorio con el "Pila" Herrera, que era cuñado de Roque Argañarás.
Vida y andanzas de "Taro", el que tenía pinta de galán de cine, el vendedor de lotería, el personaje que se convirtió en leyenda.
©Ramírez de Velasco y el autor

Comentarios

  1. Hermosa semblanza!! Tuve la oportunidad de conocerlo, como vendedor de lotería, pero no sabía de sus andanzas.

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  2. Tuve la oportunidad de conocer Taro allá por cincuanta y pico en mi escuelita de La Abrita estuvo una hora recitando sus parientes fueron de aqui finca La Sarita de los Argañaras

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