Ir al contenido principal

1856 CALENDARIO NACIONAL Casamiento

Amadeo Jacques

El 8 de diciembre de 1856 Amadeo Jacques se casa con Martina Benjamina Augier Echagüe, en la capilla de Belén


El 8 de diciembre de 1856 Amadeo Jacques se casó con Martina Benjamina Augier Echagüe, en la capilla de Belén. Ella era hija de Pedro Evaristo Augier Santa Ana y Francisca Solana Echagüe, descendiente por línea paterna de tradicionales familias santiagueñas. Fue padrino de la boda el gobernador Manuel Taboada.
Tuvieron tres hijos: José, Francisco (o Nicolás), nacidos en Santiago y Francisca Jacques, que nació en Tucumán.
Él había llegado a Santiago 1855 y ejerció diversos oficios: instaló una panadería e intentó plantar caña de azúcar, pero en esta actividad no tuvo ningún éxito.
Amédée Florent Jacques (aquí le castellanizaron el primer nombre como Amadeo), fue un educador francés, liberal y humanista, positivista, promotor de la ciencia y la cultura, que gozó de gran prestigio en la Argentina de aquel tiempo.
Había nacido en Paris el 4 de julio de 1813. Era hijo de Nicolás Jacques y María Gérard, estudió en el Liceo Borbon y en la Escuela Normal de París, en la que obtuvo el título de profesor. Luego, en la Universidad de Paris, se doctoró en Letras y más tarde en Ciencias Naturales.
Tuvo problemas políticos y le retiraron sus cátedras, por lo que se vio obligado a emigrar, haciéndolo en un primer momento a la ciudad de Montevideo.
Desde ahí fue a la provincia de Entre Ríos atraído por su progreso cultural. EEsa provincia era gobernada por Justo José de Urquiza. Allí se dedicó a diversos oficios. En 1854, cuando Urquiza era presidente, fue nombrado Director de Catastro, cargo que lo llevo a vivir en Córdoba y Santiago del Estero.
En mayo de 1856 fue nombrado primer agrimensor provincial, hizo una expedición al Río Salado y al Chaco como naturalista. En esa expedición participaron también Thomas Page y el gobernador Manuel Taboada. Escribió sus experiencias en “Excursion au Rio Salado et dans le Chaco, Confédération Argentine”, libro publicado en París en 1857.
Su personalidad fue paradigmática, sobre todo por su relación con la familia Taboada, pues imprimió otra dinámica al gobierno de la provincia, en consonancia con los representantes del liberalismo en la esfera nacional.
Cuando se distanció del gobierno, se radicó en Tucumán. En esa provincia inició su labor educativa durante la gobernación de Marcos Paz, al frente del Colegio San Miguel que funcionaba en los antiguos claustros de La Merced y cuyos profesores se habían retirado a Buenos Aires, dejándolo acéfalo.
Entre 1858 y 1862 tuvo el proyecto de fundar un museo en ese colegio, además de un laboratorio de química, una estación meteorológica y una biblioteca pública. El colegio fue el primero de enseñanza superior de Tucumán y aquellos proyectos sirvieron de base para lo que después sería la Universidad de Tucumán.
Renunció en 1862, cansado de los ataques que le hicieron, y se instaló con su familia en Buenos Aires. Entró al Colegio Nacional y llegó a ser director hasta que se murió repentinamente el 13 de octubre de 1865.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

  1. Etapas de temas muy actúa que en la Mesopotamia eran cautivas de una corriente de pensadores naturalistas como el francés Bompland. Interesante cruzar esos datos de investigación
    .

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

COLABORACIÓN La humildad es sabiduría

El Papa Benedicto XVI El Papa Benedicto abrió su honda sabiduría con humildad para reconocer la fe y comunicarla a todos Por Juan José Ramón Laprovitta Lo verdadero y bueno se ofrecen a la contemplación, y su viva simbiosis marca la integridad del ser y hace surgir la belleza de la sabiduría sólo en la humildad. La sabiduría es la experiencia de la vida en su devenir, alumbrada por la observación, el estudio, el trabajo, los anhelos y es asumida como escuela para aceptar las luces y corregir las sombras. Y así, desde la humildad, la luz se eleva en el seno de la oscuridad para alumbrar el esplendor de la Verdad. Y en estos tiempos donde la soberbia nos satura con sus múltiples expresiones, y que a veces tienen hasta una hipócrita piel de cordero, se impone no olvidarnos y tener siempre presente al testimonio silencioso sin parangón, del gran Papa Benedicto XVI, que nos abrió a todos su honda sabiduría, para reconocer la Fe y comunicarla a todos, pero sobre todo, lo que ha vivido ante n...

CATEGORÍAS Lo que hay en la viña del Señor de Feibu

"Feibu", de Raúl Cisterna Seguramente usté es alguno de los que se nombra en la nota, fíjese bien, si no figura, seguro que le pasa raspando De cada diez personas que entran en Feibu, once son revolucionarios. Usted dice que no tiene una ideología definida, que un día piensa una cosa y al siguiente otra. Pero en alguna categoría de las siguientes entra, según sus amigos, sus enemigos, la gente que lo quiere, la que no lo quiere, la que más o menos. Fíjese bien porque seguramente cabe en la categoría de los feibuqueros de izquierda, agoreros, candidateables, acomodaticios, estatistas, de derecha, tuiteros, gubernistas, cogedorcitos, poetisas, de centro, animistas, marxistas leninistas, políticos, trosquistas, nazis, artistas, aborteras, fachos, groseros, jodidos, mala yunta, pro-eje, budistas, anticlericales, aliados, médicos, opas, entrometidos (entremeses les dicen en el campo), marcianos, estúpidos imberbes, vegetarianos, optimistas, carneros, obreros, todistas, caceroleros...

PERIODISMO Longobardi, Milei y chu chu uá

Marcelo Longobardi El periodismo se ha convertido en una de las maneras más bajas de hacer política, con el Presidente revoleando mierda Marcelo Longobardi nunca fue santo ni de mi devoción. Como periodista me parece un tipo antipático que hace entrevistas a alguna gente con la que está de acuerdo o más o menos y a los que le responderán lo que no le gusta, los increpa de mala manera. Se peleó con Jorge Lanata y se mandó a mudar de radio Mitre, en la que conducía lo que llaman “la primera mañana”, que es el horario en que la gente se levanta y está saliendo a trabajar, al menos en Buenos Aires. Después anduvo haciendo no sé qué, por Estados Unidos y volvió a radio Rivadavia a hacer lo que sabe, conducir un programa con el que se despiertan los porteños. Esta vez no le fue muy bien, sobre todo porque su equipo, es decir los que trabajaban con él en Mitre, quedaron en Mitre. No es que fueran gran cosa un humorista o imitador de chistes gruesos, una voz femenina sensual y periodistas espe...

ÓBITO Santiago Olmedo

Santi Olmedo con uno de sus nietos Unas líneas para recordar al amigo y también para reivindicar su última lucha Ha muerto Santiago Olmedo, amigo. Estuve en su casa, a la vera del Camino de la Costa (calle Víctor Alcorta), hace unos meses visitándolo y, como suele suceder en muchas más ocasiones que las que uno quisiera, no sabía que era la última vez que nos veríamos. Si algunas palabras hay que dedicar a su memoria espiritual, no dudo de que sus hijos y nietos han de continuar con el legado de hombría de bien y la comprensión hacia quienes lo perseguían que siempre tuvo, aun cuando los ataques arreciaban en brutalidad y mala leche, si vamos a decirlo todo. Su ánimo era el de siempre y sólo se quejó, esa vez, de algunos achaques propios de la edad. Una de las máximas de la política cuando era una actividad prohibida para los pobres palurdos, cuyos hijos hoy pueblan la cloaca de las redes sociales de internet, es que se retrocedía ante el enemigo muerto. Si se murió ya está, es vana la...

SARTÉN La revolución que nunca terminó

Un "error táctico" de los delincuentes Algunos días descubre que las derrotas no acaban cuando se pierden, sino cuando dejan de soñarse A veces recuerda esos días, cuando creía que el gobierno estaba a tiro de pistola, ahí nomás, a la vuelta de la historia. Sueña con que, por una de esas carambolas del destino, se hacían con el poder. Llegaban a la Casa Rosada de botas sucias, cabello largo, camisas Grafa de obreros, fusiles apuntando al suelo mientras el pueblo los aclamaba en la Plaza de Mayo. Hubiera sido una escena apoteósica. El 1 de diciembre de 1974, en Tucumán, el capitán Humberto Viola, de 31 años, fue asesinado junto a su hija María Cristina, de tres años, en un atentado perpetrado por miembros del Ejército Revolucionario del Pueblo. El oficial, que prestaba servicios en el destacamento de inteligencia, conducía su automóvil junto a su esposa María Cristina Picón, embarazada de cinco meses, y sus dos hijas cuando llegaron a la casa de sus padres en Ayacucho al 200. ...