| Alberto Morán |
El 16 de agosto de 1997 muere Alberto Morán, cantor de tango y voz representativa de la década de 1950
El 16 de agosto de 1997 murió Remo Andrea Doménico Recagno, más conocido como Alberto Morán, en Buenos Aires. Fue cantor de tango y una de las voces más representativas de la década de 1950 que transitó del papel de cantor de orquesta al de solista con un estilo vehemente y personal. En su carrera hubo colaboraciones destacadas, grabaciones memorables y una popularidad que se mantuvo entre el público a pesar de los cambios en el tango y las dificultades de sus últimos años. Había nacido el 15 de marzo de 1922 en Strevi, una pequeña localidad del Piamonte italiano cerca de Milán.Sus padres, Ernesto Recagno y Catalina Gamalero, emigraron con él hacia Argentina. Llegó al país el 3 de febrero de 1926, con casi cuatro años, y la familia se radicó en el barrio porteño de Boedo, en Senillosa y Zelarrayán, cerca de la cancha de San Lorenzo. Fue a la escuela primaria en una institución del barrio y completó sus estudios secundarios en la Escuela de Comercio José de San Martín, ubicada en Belgrano 2260.Desde joven mostró inclinación por el canto. Participaba en cumpleaños, fiestas familiares y serenatas bajo el seudónimo Alberto Román. Su primer paso profesional fueen una orquesta de barrio y luego en la formación del bandoneonista Cristóbal Herreros, con la que actuó en el café El Nacional. Un episodio decisivo tuvo lugar en un club de Avellaneda: el locutor radial Francisco Duca se equivocó al anunciarlo y lo presentó como Alberto Morán, nombre artístico que conservó durante toda su trayectoria.
Su calidad vocal llamó la atención del maestro Osvaldo Pugliese, que envió a varios músicos para escucharlo y, tras una prueba en Radio El Mundo, lo incorporó a su orquesta. Debutó en el Club Maratón. Entre enero de 1945 y marzo de 1954 grabó 54 piezas con Pugliese, muchos de ellos convertidos en clásicos: “Pasional”, “San José de Flores”, “El abrojito”, “Quiero verte una vez más”, “Remembranza”, “Desvelo” y “Cobardía”.
Compartió escenario y micrófono en dúos recordados con Roberto Chanel y Juan Carlos Cobos. Su presencia escénica, con una estampa alta y delgada que atraía especialmente al público femenino, sumada a una voz de tenor con fraseo delicado y emotivo en sus inicios, lo convirtió en ídolo. En 1948 participó junto a la orquesta de Pugliese en la película “Mis cinco hijos”, dirigida por Orestes Caviglia y Bernardo Spoliansky. Sin embargo, las diferencias económicas con el director motivaron su alejamiento en 1954.
"Pasional", por Alberto Morán
En 1958, además, incursionó en la televisión internacional como invitado en un episodio de la serie estadounidense “Mr. Adams and Eve” de CBS. Realizó giras por las provincias y en 1977 viajó a Estados Unidos con Cholo Montironi, donde se presentó en el Madison Square Garden, Walt Disney World, Hollywood y el Club de las Américas en Miami. En 1963 trabajó con la orquesta de Leo Lipesker y en 1966 con el pianista Jorge Dragone.
Su última grabación importante data de 1986 con Alberto Di Paulo. En su vida personal, contrajo matrimonio en 1954 y tuvo dos hijos: Guillermo Alberto y Roxana, que también incursionó en el canto tanguero. Tras el divorcio, formó pareja con la cantante Marga Fontana. Nunca estudió canto formalmente, lo que junto a su estilo apasionado y una vida bohemia contribuyó al desgaste temprano de su voz.
En sus años finales enfrentó problemas pulmonares crónicos y una profunda depresión ante el paso del tiempo y los cambios en la escena tanguera. A pesar de ello, mantuvo el afecto de sus admiradores, que lo aplaudieron hasta el final. En octubre de 1996 participó en un espectáculo en el Club del Vino junto a su hija Roxana y el actor Franklin Caicedo.
Murió a los 75 años en la sala de terapia intensiva del Hospital Tornú de Buenos Aires, víctima de una grave afección pulmonar. Fue velado en el Concejo Deliberante y sepultado en el panteón de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores. Su figura quedó como bisagra entre el cantor orquestal de los años cuarenta y el solista de los cincuenta, con éxitos que siguen identificándose inseparablemente con su manera de decir el tango.
Ramírez de Velasco®

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