Ir al contenido principal

RELIGIÓN El séptimo día

Petulante típico

Qué hizo Dios el día que le quedó libre luego de la creación del mundo para castigo de los hombres


El séptimo día Dios hizo a los vanidosos, a los fatuos, a los presumidos, a los petulantes, a los presuntuosos, a los jactanciosos, a los pedantes, a los creídos, a los faroleros, a los ostentosos, a los valentones, a los ufanos, a los soberbios, a los aparatosos, a los rimbombantes, a los chulos, a los engreídos, a los inmodestos, a los insolentes, a los ensoberbecidos, a los inoportunos.
Muchas cosas lindas había puesto en el mundo, bellos paisajes, hermosas mujeres, altos montes, valles fértiles, llanuras inmensas, mares de toda clase, animales dóciles y feroces, hormigas bravas, abejas productoras, mosquitas upiteras. Para compensar semerenda creación, vio que era necesario hacer tipos de hombres que disgustaran a los demás y por eso se dedicó con tanto ahínco a seguir trabajando en domingo.
Ya que estaba siguió creando, entonces hizo a los orondos, a los audaces, a los autosuficientes, a los vacíos, a los alabanciosos, a los estúpidos, a los fantoches, a los arrogantes, a los ampulosos, a los satisfechos, a los ufanos, a los empingorotados, a los blasonadores, a los huecos, a los gallitos, a los altivos, a los plebeyos, a los chabacanos, a los pollinos.
Toda felicidad del hombre sobre la Tierra guarda, en sí misma, una pequeña decepción, como las espinas de los riquísimos pescados, las ausencias de los que se han ido para siempre sin contemplar el triunfo de los hijos, las pasas de uva que los tucumanos agregan a las empanadas.
Por eso, entusiasmado como estaba en la tarea, siguió fabricando imperfecciones, y produjo a los repipis, a los malcriados, a los aseñorados, a los cursis, a los esnobs, a los ridículos, a los remilgados, a los amanerados, a los bastos, a los inciviles, a los pretenciosos, a los pollerudos, a los bruscos, a los sensibleros, a los rudos, a los superferolíticos, a los desatentos, a los pomposos, a los provocadores, a los melindrosos, a los solemnes, a los cargantes, a los cacareadores, a los pijoteros, a los arrabaleros, a los bocazas, a los descarados, a los bocones, a los hampones, a los postineros, a los pesados, a los chocarreros, a los moscones, a los improcedentes, a los malhablados, a los descocados, a los jetones.
No conforme con eso, siguió creándolos, sólo para que se supiera lo que aguaitaba después del Paraíso. Hizo a los melindrosos, a los burros, a los procaces, a los amenazadores, a los simples, a los deslenguados, a los descocados, a los provocadores, a los matasiete, a los perdonavidas, a los valentones, a los pusilánimes, a los toscos, a los patanes, a los linajudos, a los bajos, a los falsos, a los cínicos, a los brutos, a los descomedidos, a los altaneros, a los deslenguados, a los vulgares, a los hortera, a los respondones, a los desconsiderados, a los hirsutos, a los paletos, a los improcedentes, a los moscardones.

Leer más: las 12 cosas que Santiago tenía y ya no tiene y que cada uno lleva en su corazón: despedida a una ciudad que alguna vez fue y ya o está más

Estaba tan entusiasmado Diosito que siguió meta fabricarlos. Hizo a los desmesurados, a los farrucos, a los impertinentes, a los irrespetuosos, a los disconformes, a los desagradables, a los malnacidos, a los groseros, a los irreverentes, a los peteros, a los almibarados, a los inconvenientes, a los patanes, a los ordinarios, a los agrestes, a los bárbaros, a los rústicos, a los populacheros, a los latosos, a los imprudentes.
Un rato largo estuvo creando esa diversa fauna que arruina el día a cualquiera, sólo por el gusto de divertirse y para que la Tierra no fuera el Paraíso prometido sino la que el hombre supo conseguir después de que mordió el fruto del árbol del bien y del mal. Pero los arcángeles que iban anotando se cansaron de registrarlos y dejaron la tarea para que usted la complete.
©Juan Manuel Aragón
A 2 de noviembre del 2023, en Guardia Escolta. Pillando quirquinchos

Comentarios

  1. Cristian Ramón Verduc2 de noviembre de 2023 a las 6:31

    Primera risa del día (6,30 h): Mosquitas upiteras.

    ResponderEliminar
  2. Quién hubiera dicho que el séptimo día Dios creó a los porteños, no?

    ResponderEliminar
  3. Séptimo día ... Estaba de más ..

    ResponderEliminar
  4. No se que hizo el sexto día

    ResponderEliminar
  5. Me gustó lo de Guardia Escolta, gracias por la mención.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

COLABORACIÓN La humildad es sabiduría

El Papa Benedicto XVI El Papa Benedicto abrió su honda sabiduría con humildad para reconocer la fe y comunicarla a todos Por Juan José Ramón Laprovitta Lo verdadero y bueno se ofrecen a la contemplación, y su viva simbiosis marca la integridad del ser y hace surgir la belleza de la sabiduría sólo en la humildad. La sabiduría es la experiencia de la vida en su devenir, alumbrada por la observación, el estudio, el trabajo, los anhelos y es asumida como escuela para aceptar las luces y corregir las sombras. Y así, desde la humildad, la luz se eleva en el seno de la oscuridad para alumbrar el esplendor de la Verdad. Y en estos tiempos donde la soberbia nos satura con sus múltiples expresiones, y que a veces tienen hasta una hipócrita piel de cordero, se impone no olvidarnos y tener siempre presente al testimonio silencioso sin parangón, del gran Papa Benedicto XVI, que nos abrió a todos su honda sabiduría, para reconocer la Fe y comunicarla a todos, pero sobre todo, lo que ha vivido ante n...

PREJUICIOS ¿Racismo dice?, ni ahí

Fotografía intervenida, a modo de ilustración Los que acusan a los argentinos de creerse superiores no saben de qué hablan realmente "En la Argentina no hay racismo", dicen. Muy bien, muy bien. Pero, oiga, ¿usted ve muchos negros por las calles? Ninguno. Así es fácil. Pero si nos rascan un poco, van a ver que uno de los insultos que las demás barras de fútbol le dedican a Boca Juniors es "bolitas", por bolivianos. También les dicen "boliguayos", por bolivianos y paraguayos. Distintos son los de Santa Cruz de la Sierra, esos sí parecen gente como uno. Los que viven aquí son hinchas del club de los negros. Si pregunta a un habitante de los márgenes de la ciudad de Buenos Aires, quiénes son, dicen: "Los que vienen a quitarnos el trabajo a los argentinos". Oiga, ¿qué insulto se le ocurre para un mal tipo? Negro de mierda. ¿Y si es muy mal tipo?, Negro, solito, sin más calificativos, no los necesita. ¿Y si es rubio? También, no diga que no ha oído dec...

CATEGORÍAS Lo que hay en la viña del Señor de Feibu

"Feibu", de Raúl Cisterna Seguramente usté es alguno de los que se nombra en la nota, fíjese bien, si no figura, seguro que le pasa raspando De cada diez personas que entran en Feibu, once son revolucionarios. Usted dice que no tiene una ideología definida, que un día piensa una cosa y al siguiente otra. Pero en alguna categoría de las siguientes entra, según sus amigos, sus enemigos, la gente que lo quiere, la que no lo quiere, la que más o menos. Fíjese bien porque seguramente cabe en la categoría de los feibuqueros de izquierda, agoreros, candidateables, acomodaticios, estatistas, de derecha, tuiteros, gubernistas, cogedorcitos, poetisas, de centro, animistas, marxistas leninistas, políticos, trosquistas, nazis, artistas, aborteras, fachos, groseros, jodidos, mala yunta, pro-eje, budistas, anticlericales, aliados, médicos, opas, entrometidos (entremeses les dicen en el campo), marcianos, estúpidos imberbes, vegetarianos, optimistas, carneros, obreros, todistas, caceroleros...

CULTURA Enojado con el tirero

Vendedor de tiro (foto de Feibu) El tipo del que habla esta nota se tomó el trabajo de hacer una revista de cultura sólo para criticar a un tipo de gente Hubo un caso registrado por el periodismo santiagueño. Un tipo que se enojaba porque los vendedores de golosinas y los tireros y sus pitos no lo dejaban dormir por las siestas. Se tomó el trabajo de imprimir una revista de cultura para dejar constancia de su molestia. ¿Una enormidad? Claro que sí. Es como comprar toda una ferretería solamente para conseguir un martillo y pegarle en la cabeza a un mosquito. Una vez alguien le preguntó si era verdad que había escrito eso. —Claro, son muy molestos y pasan por la ventana de mi cuarto justo cuando me estoy por dormir. Después de vender caramelos, galletas, tiros, chicles, esas cosas, a la entrada del turno tarde, salen a recorrer las calles aledañas hasta la hora de la salida. De alguna manera deben avisar a los chicos que están cerca. Entonces tienen un silbato muy especial, reconocible d...

ÓBITO Santiago Olmedo

Santi Olmedo con uno de sus nietos Unas líneas para recordar al amigo y también para reivindicar su última lucha Ha muerto Santiago Olmedo, amigo. Estuve en su casa, a la vera del Camino de la Costa (calle Víctor Alcorta), hace unos meses visitándolo y, como suele suceder en muchas más ocasiones que las que uno quisiera, no sabía que era la última vez que nos veríamos. Si algunas palabras hay que dedicar a su memoria espiritual, no dudo de que sus hijos y nietos han de continuar con el legado de hombría de bien y la comprensión hacia quienes lo perseguían que siempre tuvo, aun cuando los ataques arreciaban en brutalidad y mala leche, si vamos a decirlo todo. Su ánimo era el de siempre y sólo se quejó, esa vez, de algunos achaques propios de la edad. Una de las máximas de la política cuando era una actividad prohibida para los pobres palurdos, cuyos hijos hoy pueblan la cloaca de las redes sociales de internet, es que se retrocedía ante el enemigo muerto. Si se murió ya está, es vana la...