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1852 AGENDA TUCUMANA SANTIAGUEÑA CATAMARQUEÑA Huacra

Mapa de Tucumán y Santiago

El 7 de agosto de 1852 se firma el tratado de Huacra entre las provincias de Catamarca, Tucumán y Santiago del Estero

El 7 de agosto de 1852 en Huacra, Tucumán, se firmó un convenio entre las provincias de Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca por el que se comprometían a mantener una relación franca y una paz inalterable, Catamarca reconocía a Manuel Alejandro Espinosa como gobernador legítimo de Tucumán y se obligaba a expulsar del territorio a Celedonio Gutiérrez y sus partidarios. El acuerdo se produjo en un contexto de inestabilidad tras la caída de Juan Manuel de Rosas en Caseros, reflejó realineamientos políticos entre caudillos del norte argentino, consolidó temporalmente el poder de Espinosa y buscó estabilizar las relaciones interprovinciales en una época de transiciones y rivalidades.
Se firmó en Huacra, en territorio tucumano, durante un período de cambios profundos en la Confederación Argentina. Tras la batalla de Caseros del 3 de febrero de 1852, que derrocó a Rosas, varios gobernadores y caudillos federales enfrentaron desafíos internos. En Tucumán, Celedonio Gutiérrez, gobernador de tendencia federal, había salido de la provincia y la legislatura local lo depuso en mayo, designando en su lugar a Manuel Alejandro Espinosa.
Espinosa, militar y hombre de confianza en círculos provinciales, asumió el mando en un momento de división. El convenio de Huacra sirvió para legitimar su posición ante las provincias vecinas y aislar políticamente a Gutiérrez. Santiago del Estero y Catamarca participaron como partes activas en la firma, comprometiéndose mutuamente a respetar la paz y evitar injerencias hostiles.
El documento estableció explícitamente el compromiso de mantener "relación franca y paz inalterable" entre las tres provincias. Esta cláusula buscaba prevenir conflictos armados y facilitar el comercio y las comunicaciones en una región históricamente propensa a disputas fronterizas y lealtades caudillescas. Se incluyeron mecanismos de consulta mutua ante eventuales amenazas externas.
Catamarca asumió un compromiso concreto respecto a Celedonio Gutiérrez. Se obligó a expulsar de su territorio al exgobernador tucumano y a sus seguidores, impidiéndoles usar la provincia como base para operaciones contra Espinosa. Gutiérrez, quien había gobernado Tucumán en períodos anteriores, representaba la oposición federal más dura tras su deposición.
Manuel Alejandro Espinosa, nacido en 1802, tenía experiencia militar y administrativa. Participó en campañas contra montoneras y ocupó cargos como jefe de policía antes de asumir el gobierno. Su breve mandato se caracterizó por intentos de estabilización interna y negociaciones con otras provincias del norte.
El convenio reflejó la dinámica de alianzas fluidas de la época. Santiago del Estero, bajo su propio gobierno, actuó como mediador o garante en el acuerdo. Las tres provincias buscaban fortalecerse colectivamente en el vacío de poder dejado por la derrota de Rosas y ante el ascenso de Justo José de Urquiza.
Se firmó en un ambiente de conversaciones entre representantes provinciales. Delegados de Tucumán, Santiago y Catamarca se reunieron en Huacra para negociar los términos. El texto incluyó reconocimientos mutuos de autoridades y promesas de no agresión que apuntaban a crear un frente común en el noroeste.
Tras la firma, Espinosa consolidó su posición en Tucumán durante varios meses. Gobernó hasta principios de 1853, enfrentando desafíos internos y externos. Celedonio Gutiérrez intentó retornar y recuperar influencia, pero el pacto limitó inicialmente sus movimientos desde Catamarca.
El acuerdo formó parte de una serie de pactos y tratados interprovinciales que marcaron la transición hacia la organización nacional en la década de 1850. Representantes de las tres provincias dejaron constancia escrita de los compromisos asumidos en materia de paz, reconocimiento de autoridades y expulsión de opositores.
Ramírez de Velasco®

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