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| Lingotes de oro |
El 19 de agosto del 2024 se conoce el primer envío de lingotes de oro del Banco Central hacia Londres
El 19 de agosto del 2024 se conoció el primer envío de lingotes de oro del Banco Central de la República Argentina hacia Londres durante el gobierno de Javier Milei. La operación, valuada en unos 250 millones de dólares, realizada bajo la modalidad de custodia y repo generó repercusiones políticas y económicas por el traslado de parte de las reservas al exterior.Ese día trascendió que un cargamento con 1.500 lingotes había salido de Buenos Aires con destino al Reino Unido. La información fue confirmada a través de publicaciones en medios especializados y por pedidos de informes de legisladores opositores, que reclamaron precisiones sobre la cantidad de oro remitida, las condiciones de la operación y el destino final del cargamento.El Banco Central evitó detallar públicamente los términos del acuerdo. Se explicó de manera genérica que el traslado respondía a estrategias de diversificación de reservas y a la posibilidad de obtener financiamiento internacional con respaldo de oro, práctica habitual en mercados financieros globales. La entidad aclaró que los lingotes no habían sido vendidos sino utilizados como garantía.
El mecanismo empleado fue el de operaciones de repo, en las cuales el oro se entrega en custodia a entidades financieras a cambio de un préstamo en divisas, con el compromiso de recuperarlo en un plazo determinado. Esta herramienta permite contar con liquidez inmediata sin desprenderse en forma definitiva del activo.
Los informes señalaban que el envío buscaba fortalecer las reservas internacionales y dar señales de solvencia en medio de vencimientos de deuda. El traslado a Londres se justificaba por la seguridad jurídica y la profundidad del mercado del oro en esa plaza financiera, donde existen protocolos estandarizados para estas transacciones.
El monto estimado del cargamento rondaba los 250 millones de dólares, equivalentes a alrededor del 15 por ciento del stock de oro que el Banco Central declaraba en sus balances. La operación fue interpretada como parte de un plan más amplio para utilizar el metal como colateral de nuevas líneas de crédito.
En los días posteriores se difundió que no se trataba de un movimiento aislado. Distintas fuentes anticiparon que podrían producirse envíos sucesivos de magnitudes similares hasta cubrir una porción mayoritaria de las reservas de oro. Hacia septiembre de 2024 ya se mencionaba que alrededor del 60 por ciento de los lingotes estaban fuera del país.
La noticia motivó pedidos de informes en el Congreso. Diputados de la oposición reclamaron al Poder Ejecutivo y al Banco Central explicaciones sobre la política de manejo de reservas, los términos contractuales de las operaciones y las implicancias en caso de incumplimiento. También pidieron precisiones sobre costos de transporte, seguros y comisiones.
En el plano político, el traslado fue objeto de debate en torno al grado de transparencia de la medida. Voceros oficiales se limitaron a destacar que la estrategia respondía a “criterios técnicos” y que el oro seguía formando parte del balance de reservas internacionales, aunque custodiado en el exterior.
Ramírez de Velasco®


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