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1976 AGENDA ROSARINA Bomba

La organización criminal Montoneros se atribuyó el atentado

El 12 de septiembre de 1976, explota un coche bomba en Rosario, al paso de un ómnibus que trasladaba policías

El 12 de septiembre de 1976, un coche bomba explotó en la esquina de Junín y Rawson, en el barrio Refinería de Rosario, al paso de un ómnibus que trasladaba efectivos de la Guardia de Infantería de la Policía de Santa Fe. La acción se atribuyó la organización Montoneros y causó la muerte de nueve policías y dos civiles, además de dejar numerosos heridos. Los uniformados regresaban de prestar servicio adicional durante un partido disputado en el estadio de Rosario Central cuando un automóvil Citroën cargado con explosivos fue detonado a distancia.
Ocurrió un domingo por la tarde, en un contexto marcado por la violencia política y el terror producido por militantes izquierdistas que atravesaban la Argentina durante 1976. Treinta y dos integrantes de la Guardia de Infantería de la Unidad Regional II viajaban en un colectivo policial Mercedes-Benz destinado al transporte de tropas. Habían cumplido tareas de seguridad en el encuentro entre Rosario Central y Unión de Santa Fe y emprendían el regreso hacia su dependencia.
Al llegar a la intersección de Junín y Rawson, el vehículo pasó junto a un Citroën estacionado en las inmediaciones de la bocacalle. Dentro del automóvil estaba instalado el artefacto explosivo. Diversas reconstrucciones publicadas posteriormente señalaron que fue accionado por control remoto desde una posición cercana, en el momento en que el ómnibus policial pasaba a su lado.
La explosión destruyó gran parte del transporte y alcanzó especialmente uno de sus laterales. Murieron nueve integrantes de la Policía de Santa Fe: Edgardo Jorge Ferri, Juan Domingo Matiasevich, Domingo Hipólito Alfonso, Andrés Alberto Acosta, Carlos González, José Luis Boggino, Hugo Alberto Pellegrina, José María Gutiérrez y Darío Héctor Pietrani. Otros efectivos sufrieron heridas de diversa gravedad.
También resultó alcanzado un automóvil civil que circulaba detrás del colectivo. Allí viajaban el fotógrafo Oscar Walter Ledesma y su esposa, Irene Ángela Dib, que murieron como consecuencia de la explosión. Viajaba con ellos una hija adolescente, Andrea Fabiana Ledesma, que sobrevivió pese a sufrir lesiones. Las esquirlas y la onda expansiva afectaron además a otras personas que estaban cerca.
El atentado fue atribuido a una estructura de la organización Montoneros que actuaba en Rosario. Para la operación se utilizó un automóvil convertido en coche bomba, una modalidad que la organización guerrillera había empleado en otros ataques durante aquellos años. El objetivo seleccionado fue el contingente policial que regresaba del servicio de seguridad prestado en el estadio rosarino.
La magnitud del estallido provocó daños en los vehículos y en el entorno inmediato de Junín y Rawson. El ómnibus logró detenerse después de la explosión y los sobrevivientes fueron auxiliados en medio de una situación de emergencia. La cantidad exacta de heridos aparece con algunas diferencias en las reconstrucciones posteriores, aunque las fuentes coinciden en que una parte importante de los policías que viajaban en el transporte sufrió lesiones.
Durante los años posteriores se realizaron distintas actuaciones judiciales vinculadas con el hecho. Familiares de algunas de las víctimas impulsaron nuevas presentaciones y, en el 2009, promovieron una denuncia para investigar el atentado y determinar responsabilidades. La causa tramitó en la Justicia Federal de Rosario y dio lugar a un debate sobre la calificación jurídica que correspondía aplicar al ataque.
En mayo de 2020, el fiscal federal Javier Arzubi Calvo dictaminó que la acción penal se encontraba prescripta. Consideró que no correspondía encuadrar el atentado como delito de lesa humanidad ni como crimen de guerra, categorías cuya aplicación había sido solicitada por los querellantes para sostener la imprescriptibilidad de la causa. La investigación había reunido durante años documentación y testimonios sobre lo ocurrido aquella tarde.
El atentado se produjo cinco meses después del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, cuando Montoneros mantenía estructuras armadas y realizaba acciones contra objetivos militares y policiales. La operación de Rosario fue una de las más sangrientas ejecutadas por la organización durante ese año: el automóvil cargado con explosivos había sido colocado con anticipación en la esquina y fue detonado cuando pasó el colectivo. La explosión dejó además numerosos heridos y provocó graves daños en viviendas, comercios y vehículos cercanos, mientras policías, ambulancias y bomberos acudían al lugar para asistir a los sobrevivientes y retirar los cuerpos de las víctimas.
Ramírez de Velasco®

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