Ir al contenido principal

PERSONAJES La vida que le tocó en suerte

"Pasa la chica"

Quería ser una heroína de novela, pero el autor apenas le ofreció un muchacho tímido

Escribo sobre la chica que pasaba todas las tardes por la vereda del bar en que se reunían los muchachos para hablar de fútbol, mujeres y política. Un buen día dejaron de decirle cosas porque uno de los jóvenes les comunicó a los demás que a partir de ese momento estaba juntando coraje para hablarle, ponerse de novio y al final, si todo andaba bien, casarse con ella. Ya se sabe, nada hay más sagrado para uno que la mujer del amigo, aunque sea futura o imaginaria.
Todo esto para contar que el muchacho consigue vencer la timidez: una tardecita, con pocos amigos a la vista, se levanta de la silla para encararla y justo en ese momento me tocan la puerta de casa. ¿Quién es? No va a creer, amigo: ¡es la chica! Dice que se da cuenta de para qué lado va el cuento. Se queja porque es un argumento muy usado: ella finalmente rechazará al muchacho, lo aceptará, se entusiasmará con el noviazgo o se desilusionará con la relación. Luego se casarán y tendrán muchos o pocos hijos. “¡Pero todo es tan previsible, don!”, me reclama.
Le explico que no puedo hacer mucho pues soy un mediocre escritor de provincia, con una imaginación muy limitada y en el caso de que agregue un accidente al romance o salga un monstruo del medio de la calle o surja un viaje a un país lejano, no sabré cómo resolverlo. Por eso mis protagonistas son gente común, gris, anodina, no por culpa de ellos, faltaba más, sino por mi falta de fantasía.
"¿No tengo más remedio que abandonar mis sueños de aventuras en países exóticos, como una Mata Hari, una periodista que trabaja para una revista de modas francesa o una bióloga descubridora de una nueva fórmula contra el cáncer?", me pregunta la chica angustiada.
Le respondo que cada personaje tiene el autor que le tocó en suerte. Otro cuentista de Santiago la habría convertido en alguien espectacular, llevándola a alturas inimaginables. En cambio, yo hago lo que puedo con las limitadas herramientas que tengo, así que lo lamento, pero este cuento va a seguir.
Luego de eso la chica volvió a pasar por el bar. Él se le acercó para decirle: “Estás muy linda, ¿puedo acompañarte unas cuadras?” Y ella, con un tono de voz cansado, respondió que sí. No le quedaba otra, oiga.
Juan Manuel Aragón
A 12 de septiembre del 2026, en el Echao a Perder. Yendo a Arbolitos.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

CARRETERA Composición de lugar

"Familia" Vuelva al lugar en que fue feliz con todos los elementos en su sitio, sienta la brisa, observe cómo se cuela un sol verde Despoje su mente de todo otro pensamiento que le venga a la cabeza. Olvídese del mundo, siéntese en un lugar silencioso, en penumbras, hasta oír los latidos del propio corazón. Es difícil que le salga al primer intento. Haga la prueba varias veces, hasta llegar a un estado parecido al sueño, pero con los ojos abiertos, en una vigilia extraviada. Una vez que lo logre, haga una composición de lugar. Usted está ahí. Coloque los elementos en su sitio: la vieja mesa de hule descascarado en los bordes, con cuadrados amarillos y azulados; a un costado, el tinajón; colgada de un alambre que baja del techo, la lámpara de kerosén; el mueble en que se guardaban los vasos y las tazas; las sillas con asiento de esterilla; la puerta pintada al aceite que daba a la habitación grande; los cuadros con fotos de la familia en blanco y negro, con el bisabuelo y la b...

CARBURADOR Gauchadas son gauchadas

"Desperfecto", de Raúl Cisterna Averigüe qué pasó cuando la Susana Giménez anduvo cerca del pueblo y por qué detuvo su auto en la casa de los Díaz No recuerdo bien la fecha. La cuestión es que una vez estuvo la Susana cerca del pueblo. ¿Cómo qué Susana? ¿Qué dice, hombre? ¿No me cree? Si hasta salió en el diario y todo. Se le rompió el auto aquicito nomás, antes de Cortaderas, y a gatas llegó a la casa de los Díaz, que vivían al frente de lo que ahora es la entrada de la finca de los Gómez. Se bajó el chofer y preguntó si no había algún mecánico. No había, porque en el pago en ese tiempo sólo entendíamos de arreglos de sulkys, esas cosas. Pero alguien recordó que andaban por ahí los santafesinos que habían venido con las sembradoras, y los fueron a buscar. El que más entendía de motores abrió el capó y dictaminó que era algo del carburador, pero no me pregunte qué tenía porque de eso entiendo poco y nada. Los changos Díaz contaban que cuando ella se bajó del auto, parecía un ...

SILENCIO Los muertos que el Vaticano no ve

La Kaaba, en La Meca León XIV rechaza la pena capital en Estados Unidos, pero no condena el ajusticiamiento de inmigrantes pobres en La Meca Arabia Saudí ejecutó el miércoles 14 de octubre, en La Meca, a dos trabajadores bangladesíes de la limpieza, Nazrul Islam Abdul Basir y Siti Akhtar (mujer), condenados a muerte por un supuesto "acto inmoral" cometido dentro de una mezquita. Las autoridades saudíes no explicaron qué hicieron. Su gobierno se enteró por la agencia oficial saudí. Seis días después, la Santa Sede, que esa misma semana había condenado con dureza el fusilamiento anunciado de un preso en Estados Unidos, no había dicho una palabra sobre ambos ejecutados. El comunicado del Ministerio del Interior saudí afirma que un tribunal impuso la pena capital como tazir, una sanción cuya determinación queda a criterio judicial, por "la violación de la santidad del tiempo y del lugar". La sentencia fue confirmada por una instancia superior y una orden real autorizó s...

CULPA No era mi problema

"Romano", de Raúl Cisterna Un funcionario romano reconstruye una decisión e intenta convencerse de que jamás pudo haber actuado distinto Estimado Cayo, tomo la pluma para narrarte una impresión de aquel tiempo. En ocasiones como hoy, no sé por qué recuerdo esos días y me pregunto si soy el mismo o me habré convertido quizás en otro. Ahora sé que no entraré en la historia, nadie leerá, en ninguna parte, nada acerca de lo que hice o lo que dejé de hacer, mi nombre no figurará para bien ni para mal, así lo ha dispuesto el destino. En tu misiva me has sugerido que abandone Roma, que haga una vida retirada, que adquiera una villa en las afueras, como han hecho muchos, y me marche de esta urbe caótica y atrozmente superpoblada. Pero me es imposible, necesito el ajetreo del día para vivir y el constante ruido de la noche para descansar. Esta ciudad no duerme jamás. Quizás por ello me sentí tan humillado cuando me destinaron como gobernador de aquel pueblo de pastores de cabras y ove...

TECNOLOGÍA La máquina no perdona

"Metálico", de Raúl Cisterna Inteligencia artificial, cuerpos metálicos y vehículos autónomos anuncian una humanidad, arrinconad a De la inteligencia artificial salen ideas plastificadas, redondas o cuadradas, pero nunca de esas que copian a las nubes, que van cambiando de apariencia: un rato con forma de pez, después son la cara de un tío lejano y, finalmente, se vuelven nada, como las que traemos desde la cuna los cristianos, ideas de talento natural, digamos. Una inteligencia artificial entrenada para eso le podría ganar al ajedrez a cualquiera, desde el aprendiz más bobo hasta el mismísimo campeón del mundo, pero le falta la emoción de saber que podría comerse la dama contraria si no fuera por ese peón maldito, o la tristeza de tener que tumbar al rey porque lo ve perdido. La máquina no perdona. Dicen que cuando se popularice terminará con el pecado original de la imaginación de los que sueñan despiertos y se imaginan mundos más allá de las estrellas o más aquí, con las p...