Ilustración Miguel de Cervantes Saavedra Vimos en julio otra Semana Santa atestada de ciertas cofradías, que los soldados llaman compañías, de quien el vulgo, no el inglés, se espanta. Hubo de plumas muchedumbre tanta, que en menos de catorce o quince días volaron sus pigmeos y Golías, y cayó su edificio por la planta. Bramó el becerro, y púsoles en sarta; tronó la tierra, oscureció el cielo, amenazando una ruina total; y al cabo, en Cádiz, con mesura harta, ido ya el conde sin ningún recelo, triunfando entró el gran duque de Medina. Ramírez de Velasco®
Cuaderno de notas de Santiago del Estero