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1884 ALMANAQUE MUNDIAL Matzeliger

Juan Ernesto Matzeliger

El 24 de agosto de 1884 muere Jan Ernst Matzeliger, inventor que revolucionó la industria zapatera con una máquina de hormado automático

El 24 de agosto de 1884 murió Jan Ernst Matzeliger, en Lynn, Massachusetts, Estados Unidos, a causa de la tuberculosis. Fue un inventor que revolucionó la industria zapatera con una máquina de hormado automático. Su innovación permitió transformar la producción masiva de calzado, democratizó el acceso a zapatos asequibles y simbolizó la tenacidad de un inmigrante descendiente de africanos, en la América industrial del siglo XIX. Su vida humilde y su muerte temprana contrastaron con el impacto duradero de su patente, que multiplicó por diez la eficiencia laboral y forjó el camino para la mecanización textil, aunque él nunca cosechó sus frutos económicos.
Había nacido el 15 de septiembre de 1852 en Paramaribo, capital de la Guayana Holandesa —hoy Surinam— y era hijo de un ingeniero blanco holandés y una mujer negra local, en un ambiente colonial en el que las uniones interraciales marcaban desigualdades profundas.
A los diez años, demostró un talento innato por la mecánica al ser aprendiz en los talleres navales coloniales de su padre, manipulando engranajes y poleas con una destreza que presagiaba su futuro como visionario.
A los 19, impulsado por el deseo de libertad, abandonó las restricciones raciales de su tierra natal y se embarcó como mecánico en un buque mercante de las Indias Orientales Holandesas, navegando por Asia durante dos años y reparando motores en puertos exóticos.
En 1873, el barco atracó en Filadelfia. Allí desembarcó para siempre, enfrentando la barrera del idioma —su holandés chocaba con el inglés— y el racismo que limitaba a un hombre de piel oscura a empleos precarios en talleres mecánicos.
Aprendió el oficio zapatero en fábricas de Pensilvania, cosiendo suelas manualmente y observando la lentitud del proceso de hormado, que requería estirar el cuero superior sobre un molde de madera, un arte que un experto dominaba en apenas 50 pares por jornada de diez horas.
En 1877, emigró a Lynn, epicentro zapatero de Nueva Inglaterra, donde el auge industrial demandaba innovación, pero los gremios resistían la mecanización, proclamando imposible automatizar el delicado hormado por la complejidad de sus movimientos curvos y precisos.
Trabajó de noche en un sótano improvisado, durante seis meses de aislamiento y ayuno intermitente, construyendo un prototipo de madera, fusionando resortes, pinzas y un mecanismo de sujeción que capturaba el talón y estiraba el vamp uniformemente.
El 20 de marzo de 1883, tras inspecciones exhaustivas de la Oficina de Patentes —que envió expertos a verificar sus "movimientos intrincados"—, obtuvo la patente 274.207 por su máquina de hormado automático, lo que permitía producir hasta 700 pares diarios.
Fabricantes locales, impresionados, fundaron la Consolidated Lasting Machine Company en 1884, en la que Matzeliger recibió acciones como compensación, aunque su salud, minada por el agotamiento, lo condenaba a una tuberculosis que lo consumía.
Su invento se expandió rápidamente por fábricas de Nueva Inglaterra, reduciendo costos en un 90 por ciento y elevando la producción nacional, allanando el terreno para la era fordista en el calzado. Fue honrado póstumamente con sellos postales y monumentos que celebran su gesta silenciosa.
Ramírez de Velasco®

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