| Eva Duarte y Juan Perón |
El 27 de julio de 1946, Juan Domingo Perón impulsa el acto central de la campaña de los 60 días contra la suba de precios
El 27 de julio de 1946, Juan Domingo Perón impulsó en el Luna Park de Buenos Aires el acto central de la campaña de los 60 días contra la suba de precios. Iniciada poco después de asumir la presidencia, la iniciativa buscó fijar precios máximos para artículos de primera necesidad, movilizar a sindicatos y consumidores, combatir la especulación y proteger el poder adquisitivo de los salarios recientemente conquistados mediante convenios colectivos. Aquella jornada marcó un hito en los primeros meses de gobierno, pues se combinaron medidas económicas concretas con una amplia participación popular en la defensa del costo de vida.Apenas diez días después de asumir la presidencia el 4 de junio de 1946, tras su victoria electoral del 24 de febrero con más del 52 por ciento de los votos, Perón anunció formalmente la campaña el 13 de junio. En un mensaje transmitido por radio, detalló la existencia de una línea de vida definida por el salario mínimo vital y advirtió sobre los aumentos injustificados provocados por acopio o especulación.La propuesta surgió como respuesta inmediata a la carestía heredada de los años de posguerra que afectaba especialmente a los sectores obreros. La convocatoria se extendió a todos los actores productivos del país. Productores, industriales y comerciantes recibieron el pedido de acelerar la fabricación, reducir exportaciones de bienes esenciales y mejorar la distribución interna. En paralelo, los trabajadores fueron llamados a elevar su rendimiento, mientras que los consumidores se transformaron en vigilantes activos con la tarea de denunciar precios excesivos ante las autoridades.
Los precios máximos se establecieron para una amplia canasta de productos básicos identificados previamente por el Consejo Nacional de Posguerra. Carnes, pan, leche, harinas, textiles y otros artículos de consumo diario entraron en la lista destinada a sostener el presupuesto familiar obrero. Bandas de inspectores multiplicaron su presencia en mercados y comercios, mientras convenios con cámaras empresariales permitieron retrotraer alzas consideradas injustificadas.
La ley de abastecimiento recibió modificaciones para endurecer las sanciones contra infractores. El respaldo sindical resultó clave desde el primer momento. La Confederación General del Trabajo, a través de su Comité Central reunido el 1 de julio, organizó asambleas en filiales y movilizó cuadros para fiscalizar el cumplimiento de las medidas.
Dirigentes como Ángel Borlenghi, ministro del Interior y referente del gremio de comercio, jugaron un papel destacado en la articulación entre gobierno y organizaciones obreras. Los sindicatos vieron en la campaña una herramienta para preservar en las góndolas los avances salariales logrados en negociaciones recientes.
Miles de trabajadores colmaron el Luna Park aquel sábado 27 de julio para participar en el acto central de la campaña. Discursos de Borlenghi, Rolando Lagomarsino como secretario de Industria, Silverio Pontieri de la CGT y el propio Perón en su primera gran aparición pública como presidente resonaron en el estadio. La multitud expresó su apoyo a las medidas destinadas a bajar el costo de vida y a enfrentar prácticas especulativas.
Las exportaciones de productos controlados sufrieron limitaciones temporales para priorizar el abastecimiento interno. La ley de alquileres fue prorrogada en beneficio de los inquilinos, y se impulsaron proyectos contra monopolios y prácticas restrictivas del comercio. Los medios oficiales difundieron manuales prácticos que orientaban a la población sobre cómo participar activamente y reportar irregularidades en comercios.
Los sesenta días transcurrieron con frecuentes controles y una activa participación ciudadana. Al concluir el periodo, el gobierno difundió datos que mostraban una reducción promedio del 20 por ciento en los precios de los artículos esenciales. Aunque la inflación continuó como desafío estructural en los años siguientes, la campaña logró resultados tangibles en el corto plazo y fortaleció los lazos entre el Ejecutivo y el movimiento obrero.
Las tensiones con sectores empresariales surgieron ante lo que consideraban intervencionismo excesivo del Estado. La experiencia, sin embargo, contribuyó a cohesionar al peronismo naciente en un momento de reestructuración partidaria tras la disolución del Partido Laborista.
La narrativa de un gobierno defensor de los sectores populares frente a la especulación ganó terreno en la opinión pública. Se conservan los discursos radiotransmitidos, comunicados de la CGT, archivos ministeriales y crónicas de la prensa de la época.
La campaña integró las primeras acciones de una gestión que luego profundizó la creación de instituciones laborales, la ampliación de derechos y políticas de inclusión social. Su implementación dejó un precedente en materia de control de precios y participación ciudadana durante la primera presidencia de Perón.
Ramírez de Velasco®

Muchas gracias por este recurso .
ResponderEliminarPopulismo socialista de impacto, que genera resultados a corto plazo en base a la coersión y la presión autoritaria. Copiada de la famosa "tercera posición" de.Mussolini que fue siempre un engaño con el que se.disfrazó al socialismo marxista en la.argentina. Ahí empezó todo
ResponderEliminarLa medida nunca buscó bajar los.precios sino consolidar el aparato autoritario. La prueba está en cómo resultaron los 80 años siguientes, tanto en economía como en autoritarismo. Lo primero nunca mejoró y lo segundo nunca se acabó.