El original en inglés El Padrino expone jerarquías ocultas, pactos decisivos, silencios funcionales y decisiones firmes que moldean sociedades complejas mediante códigos inalterables El Padrino, la cinta basada en la novela de Mario Puzo, no es solamente una descripción minuciosa de los sistemas mafiosos que circulan por el mundo. Es también un manual de instrucciones —involuntario pero certero— para entender la naturaleza de cualquier estructura de poder. No es que toda familia sea una mafia, pero toda organización jerárquica comparte un sistema común de lealtades y silencios: desde un grupo de amigos que decide crear un partido político hasta lo que ese mismo grupo hace cuando alcanza el poder; desde un modesto club de fútbol hasta una corporación multinacional. El libro —más crudo y descarnado que la película— ilumina algo que durante todo el siglo XX se supo sin decirse: la existencia de poderes paralelos que se movían por fuera de las leyes visibles. Puzo no se limita a mostrar al...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero