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1955 ALMANAQUE MUNDIAL Remón

Así tituló el diario Panamá América

El 2 de enero de 1955 es ametrallado José Antonio Remón, militar, jefe policial, político y presidente de la República de Panamá

El 2 de enero de 1955 fue ametrallado José Antonio Remón Cantera, militar, jefe policial, político y presidente de la República de Panamá. Ocurrió durante un acto público en el Hipódromo Juan Franco, en la ciudad de Panamá. El atentado, cometido a plena vista y en un clima festivo, puso fin de manera violenta a un gobierno que había concentrado poder, orden y modernización estatal, y abrió una etapa de inestabilidad política marcada por intrigas, sospechas y disputas internas.
Había nacido el 22 de abril de 1918 en Ciudad de Panamá, en una familia de clase media vinculada al servicio público. Hijo de José Remón y Carmen Cantera, recibió una formación marcada por la disciplina y el ascenso por mérito, rasgos que luego trasladó a su concepción del Estado. Desde joven optó por la carrera militar y policial, ámbitos desde los cuales construiría una influencia decisiva en la vida política panameña.
Se formó en academias militares de Panamá y de México, incorporando métodos modernos de organización y control. A su regreso, se integró a la Policía Nacional, institución que transformó profundamente hasta convertirla en el principal sostén del orden interno. Su ascenso fue rápido y sostenido, hasta convertirse en comandante en jefe, cargo desde el cual ejerció un poder real incluso antes de ocupar formalmente la presidencia.
Durante la década de 1940 y comienzos de la de 1950, fue el árbitro decisivo de la política panameña. Aunque no siempre ocupó cargos electivos, su influencia determinó gobiernos, destituciones y equilibrios de poder. Su figura encarnó un modelo de liderazgo fuerte, centralizado y pragmático, que privilegiaba la estabilidad y el control frente a la fragmentación política.
En 1952 fue elegido presidente de la República, formalizando un poder que ejercía de hecho. Desde la presidencia impulsó un programa de modernización administrativa, fortalecimiento fiscal y obras públicas, y buscó afirmar la soberanía panameña en su relación con Estados Unidos. Su gobierno combinó orden, desarrollo y negociación firme, mientras mantenía una estructura de control político estricta.
Uno de los hitos de su gestión fue la negociación del tratado Remón–Eisenhower en 1955, que otorgó a Panamá mejoras económicas y reconocimiento de reclamos históricos vinculados al Canal. Ese logro consolidó su imagen como defensor de los intereses nacionales, aunque también agudizó tensiones internas con sectores económicos, políticos y criminales afectados por su política de control.
El 2 de enero de 1955, durante la inauguración de la temporada hípica en el Hipódromo Juan Franco, Remón Cantera fue atacado con armas automáticas mientras saludaba a los asistentes. Gravemente herido, fue trasladado al Hospital Gorgas, donde murió pocas horas después. El ataque ocurrió en un espacio público, con numerosos testigos, y sacudió profundamente a la sociedad panameña.
Las circunstancias del atentado nunca fueron completamente aclaradas. Hubo hipótesis que involucraron a mafias locales, disputas internas de poder, conspiraciones políticas y ajustes de cuentas vinculados al control del juego y del contrabando. Aunque hubo detenidos y condenas, el crimen quedó rodeado de sombras y versiones contradictorias.
En el plano personal, estaba casado con Elsa María de la Guardia, perteneciente a una familia de fuerte peso político en Panamá. Su matrimonio reforzó vínculos entre sectores del poder civil y militar, y proyectó una imagen de estabilidad institucional que contrastó brutalmente con el modo en que terminó su mandato.
Su muerte violenta dejó a Panamá sin su principal figura de control político y marcó el inicio de una etapa de reacomodamientos, gobiernos frágiles y creciente protagonismo militar. El atentado ocurrió cuando tenía 36 años y ejercía la presidencia en plenitud de poder, y su cuerpo fue velado con honores de jefe de Estado antes de ser sepultado en el Cementerio Amador de la ciudad de Panamá.
Ramírez de Velasco®

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