Ir al contenido principal

DISCURSOS La izquierda predica igualdad, pero sus líderes quieren ser ricos

Fidel Castro

De Fidel Castro a Daniel Ortega, pasando por Evo Morales, Hugo Chávez y Nicolás Maduro buscan su fortuna personal

El discurso de la izquierda hispanoamericana, que históricamente ha defendido la igualdad y la justicia social, a veces choca con la realidad de sus líderes, que han acumulado riquezas y poder mientras predican austeridad. Este fenómeno, que empieza con Fidel Castro y se extiende a líderes contemporáneos como Daniel Ortega, revela una contradicción entre la retórica socialista y las prácticas personales de enriquecimiento, alimentando críticas sobre hipocresía y autoritarismo.
Fidel Castro, líder de la Revolución Cubana, es un caso paradigmático. Aunque daba una imagen de ascetismo, viviendo en uniformes militares y promoviendo el igualitarismo, informes como los de Forbes del 2006 estimaron su fortuna personal en 900 millones de dólares. Castro controlaba una red de empresas estatales, propiedades y cuentas que, según analistas, funcionaban como su patrimonio personal. Era prácticamente dueño de Cuba, con acceso a residencias de lujo, yates y una isla privada, Cayo Piedra, en la que pasaba largas temporadas. Su hermano Raúl, que lo sucedió, mantuvo un estilo de vida similar, con mansiones y privilegios negados a la población cubana, enfrentando escasez crónica. Esta acumulación de riqueza se justificaba con el argumento de que era “propiedad del pueblo”, pero en la práctica, los Castro controlaban los recursos de la isla como si fueran propios.
En Nicaragua, Daniel Ortega sigue un patrón similar. Líder del Frente Sandinista, Ortega regresó al poder en el 2007 luego de una carrera política que combina retórica antiimperialista con un creciente apetito por la opulencia. Según investigaciones periodísticas, Ortega y su familia han acumulado propiedades, medios de comunicación y empresas, incluyendo hoteles y estaciones de radio, valuadas en millones de dólares. Su esposa, Rosario Murillo, vicepresidenta y figura clave en el régimen, controla una red de negocios que incluye contratos estatales. La pareja vive en una mansión fortificada en Managua, rodeada de lujos, mientras la mayoría de los nicaragüenses enfrenta pobreza extrema. Ortega ha justificado esta riqueza como “herramientas para la revolución”, pero las acusaciones de corrupción y nepotismo son constantes.
En Venezuela, el chavismo ofrece otro ejemplo. Hugo Chávez, aunque menos enfocado en lujos personales, dejó un legado de élites bolivarianas que se enriquecieron con el petróleo. Nicolás Maduro, su sucesor, ha sido vinculado a una red de corrupción conocida como “los bolichicos”, que amasaron fortunas mediante contratos estatales. La hija de Chávez, María Gabriela, fue señalada por tener una fortuna de miles de millones. Mientras el país sufre hiperinflación y escasez, la cúpula chavista vive en barrios exclusivos, con acceso a bienes importados y seguridad privada.
En Bolivia, Evo Morales también enfrentó críticas por contradicciones. Aunque promovía un discurso indigenista y austero, se le acusó de disfrutar de un avión presidencial de lujo y de acumular propiedades. Estos líderes, mientras condenaban al capitalismo, construyeron redes de poder económico que beneficiaban a sus allegados.
¿Por qué esta atracción por las riquezas? La respuesta está en el poder absoluto. En sistemas autoritarios, el control del Estado permite a los líderes izquierdistas acceder a recursos sin rendir cuentas. La retórica antiimperialista les da una coartada moral para justificar privilegios, presentándolos como necesarios para “proteger la revolución”. Además, la falta de instituciones democráticas fuertes facilita el desvío de fondos públicos hacia redes clientelares.
Esta contradicción no es solo personal, sino estructural: el socialismo que prometen estos líderes a menudo termina en un capitalismo de privilegiados, y el poder político se traduce en riqueza material, dejando a las mayorías en la precariedad mientras los discursos de igualdad resuenan vacíos.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

BUROCRACIA La góndola del delirio

Quedaba donde ahora está Castillo Fue un experimento comercial para pocos, devorado por trámites, negligencia, caprichos políticos y vanas esperanzas colectivistas Uno de los fracasos más inolvidables del gobierno de Carlos Arturo Juárez fue aquel supermercado estatal instalado en Tucumán al 200, inaugurado con un amplio despliegue de bombos, platillos, gaitas, tambores redoblantes, zampoñas, pífanos, pitos y flautas, todo junto, todo al mismo tiempo, como si la música fuese a garantizar el éxito. Funcionó —si es que el verbo aplica— por 1984, quizá 1985, tal vez 1986, hasta morir de una muerte natural, silenciosa, cuando ya vendía dos o tres productos y el vasto salón se desmoronaba en un olvido gris, ominoso. Lo extraordinario es que tenía todas las condiciones para arrasar con la competencia: empleados públicos financiados por el erario, proveedores ansiosos por congraciarse con el Jefe máximo del gobierno de la Provincia, exenciones impositivas varias y un sistema de “consideracion...

HISTORIA Por qué Zavalía no hizo pie con los peronistas

La convocatoria de Zavalía Una nota de Facebook, escrita por un testigo presencial de los hechos, podría ser el puntapié inicial para estudiar el pasado santiagueño En una serie de artículos breves, Juan Gómez, protagonista de acontecimientos de relevancia en las décadas del 80 y el 90, analiza puntualmente lo que sucedió en la Unión Cívica Radical, entonces partido minoritario y de oposición en Santiago. Quizás quienes deseen conocer de primera mano los acontecimientos políticos después de la vuelta de la partidocracia, debieran entrevistarlo, de manera de obtener, de una fuente primaria, una primera versión de lo que sucedía entonces. Gómez fue parte de una de las últimas camadas de buenos periodistas de la provincia, trabajó en el diario El Liberal antes de la llegada de internet, cuando se redactaba en las viejas y pesadas máquinas de escribir. Además, se desempeñó como Secretario de Prensa de la Municipalidad y, como tal, conoció de primera mano algunos de los principales aconteci...

PALABRAS “Andá pa´allá”

Ilustración nomás Frases que cuando son pronunciadas, la mayoría de los argentinos saben quién las dijo, cuándo y por qué Cada pueblo tiene memoria, como si tuviera una mente que va guardando lo que ha sido saliente en su historia, en su experiencia colectiva. Esa memoria es en parte, culpable también de su manera de ser, y de opiniones que, en determinado momento se cristalizan como una verdad casi siempre incontrastable. Los personajes públicos de la Argentina, elegidos para unos, réprobos para otros, fueron a veces afortunados en sus apreciaciones, en otras ocasiones estuvieron totalmente errados o fueron directamente risibles. Pero, algo de lo que dijeron, quizás el momento, el clima de época, el particular mundillo en que fueron pronunciadas algunas frases, las volvió inmortales, de tal suerte que, muchas generaciones después, cuando murieron quienes las pronunciaron y las oyeron personalmente, siguen retumbando en la memoria de todos. A continuación, algunas de ellas, puestas en ...

2022 AGENDA PROVINCIAL Maidana

Eduardo Maidana El 8 de enero del 2022 muere Eduardo Maidana, periodista, escritor y figura destacada en la prensa y la vida cultural de la provincia El 8 de enero del 2022 murió Eduardo José Maidana. Fue un periodista, escritor y figura destacada en los medios de comunicación y la vida cultural de la provincia. Había nacido el 19 de abril de 1929. Inició su carrera periodística en 1947, a los 18 años, y se mantuvo activo en la profesión durante más de seis décadas. Desde joven, participó en la Acción Católica de Santiago del Estero, en la que tuvo un papel activo. En la década de 1950, fue uno de los fundadores de la Democracia Cristiana en la provincia. También contribuyó a la creación de la Universidad Católica de Santiago del Estero, institución que presidió entre 1985 y 2000 desde la Asociación Civil Universidad Católica. En su trayectoria periodística, trabajó en el diario El Liberal entre 1949 y 1969. Regresó a este medio en 1985, para escribir una columna semanal sobre política...

PROGRESISMO "Pero es judío"

El juez Alvin Hellerstein A propósito de un artículo en el diario El País (España) del 4 de enero pasado Por Bernardo Abramovici Levin Hay frases que no son errores: son revelaciones. Cuando El País —el principal diario de España— escribió que el juez que juzga a Nicolás Maduro era “imparcial a pesar de ser judío”, no cometió un desliz lingüístico ni una torpeza semántica. Hizo algo mucho más grave: dejó al descubierto una estructura mental que sigue viva, cómoda y legitimada en ciertos círculos del periodismo que se perciben como ilustrados, democráticos y moralmente superiores. Porque esa frase no es neutral. No es inocente. No es “contextual”. Es una frase que carga siglos de sospecha. Decir “imparcial a pesar de ser judío” presupone que ser judío es, por defecto, una condición sospechosa, una inclinación que debe ser superada, una tara moral que hay que compensar con esfuerzo. Es el mismo mecanismo que durante siglos alimentó la exclusión: no la acusación directa, sino la duda insi...