![]() |
| Viaje |
Aislado de la Tierra, un viajero espacial registra sus días mientras atraviesa una inmensidad sin rumbo conocido
Diario del Universo es el título que elegí para mis notas particulares sobre este viaje. Sólo espero que no sea tarde para escribir. Si algún día alguien lo hallara, aunque sea dentro de millones de años luz de aquí, será una prueba de la existencia de algo llamado vida, en alguna parte. Anotaré sólo lo que me parezca interesante, pues ahora los días son una lenta sucesión de ínfimas rutinas estelares.Día 1245. Voy en medio de la eterna noche rodeado de cientos de miles de luciérnagas. Hay muchas estrellas, pero no tengo idea de dónde estoy, igual que ayer, anteayer y que hace un año, cuando extravié el rumbo. No es relevante a esta altura saber o no saber la dirección del viento cósmico. He perdido contacto con la Tierra antes de lo previsto. Me prepararon para saber que en cualquier momento esto podía salir mal. Antes de salir hubo una cuidadosa selección y terminé siendo elegido. Es la primera misión solitaria de la historia. Por suerte la máquina funciona como se debe, no tiene por qué fallar: fue diseñada para durar cien años y yo, con suerte, estaré aquí treinta o cuarenta, si antes no me choca un meteorito o doy con mis huesos en algún planeta extraño, me absorbe una estrella o algo.Día 1263. Hace días que no pasa nada. La oscuridad más completa me rodea. Pienso que tal vez estoy muerto y esto es la otra vida. Debo volver a rezar como cuando era niño.
Día 1720. Antes de mi partida dijeron que, si algo salía mal, debía confiar en que construirían una nave más poderosa para buscarme por el espacio, como una aguja en un pajar. Mientras almuerzo mis pastillas de soja hidropónica me río solo. ¿Por qué querrían hallar a un astronauta perdido en la nada en vez de seguir buscando esa otra Tierra que posiblemente los salvará de una hecatombe nuclear que ya debe haber ocurrido?
Día 1893. A veces, cuando paso cerca de una estrella (¡báh!, si se puede decir que es cerca un centenar de millones de kilómetros), el tiempo se hace día. Suelo estar más contento porque prescindo de la luz artificial mientras recargo las baterías. Pero siempre termino en la oscuridad más absoluta.
¡Día 2000! No he visto extraterrestres en más de cinco años. Los sensores externos no han detectado la existencia de vida molecular, microbiana, bacteriana ni de ninguna otra clase. El universo no tiene una miserable ameba fuera de la Tierra.
Día 2013. Después de varios intentos, empecé a leer. Ya terminé El Quijote, también un libro que se llama Titanes de la poesía universal y estoy empezando a encarar el Diccionario de la Espasa Calpe. Calculo que en un año terminaré con la letra “a”. Me aflige pensar en que lo aprendido no sirve para nada, pero me divierte.
Día 2120. Ayer llegó el rescate. Vuelvo a la Tierra, hoy es mi último día. Pregunté qué daban en la tele, me dijeron que puteríos más, puteríos menos, lo de siempre. Una lástima, ya me estaba acostumbrando a leer.
Juan Manuel Aragón
A 13 de septiembre del 2026, en Juanillo. Espantando el mosquerío.
Ramírez de Velasco®



Genial. Ese final me ha dado la primera risa del día. Muchas gracias.
ResponderEliminar