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1889 AGENDA PORTEÑA Lezama

Parque Lezama

El 22 de julio de 1889 muere José Gregorio Lezama, un parque de Buenos Aires lleva su nombre por imposición de su viuda

El 22 de julio de 1889 murió en Buenos Aires José Gregorio Lezama. Había nacido en Salta en 1802, fue un destacado comerciante, hacendado y proveedor del ejército nacional durante la Guerra del Paraguay. Su viuda donó luego la mansión y el parque familiar a la Municipalidad porteña a precio simbólico con la condición de que llevara su nombre y albergara un museo histórico.
Nacido en Salta el 15 de marzo de 1802, Lezama pertenecía a una familia de tradición y se radicó tempranamente en Buenos Aires, donde desarrolló una próspera actividad comercial. Participó en diversos momentos políticos del país y se consolidó como uno de los empresarios más influyentes de su época.
Durante la Guerra del Paraguay, iniciada en 1864, actuó como proveedor principal del Ejército Argentino. Suministró víveres, pertrechos y diversos materiales logísticos a las tropas que combatían en el frente, contribuyendo de manera directa al sostenimiento de las operaciones militares. En 1857 adquirió una extensa quinta en las barrancas del sur de la ciudad, sobre lo que hoy es el límite entre San Telmo y Barracas.
La propiedad, que había pertenecido anteriormente a figuras como el escocés Daniel Mackinlay y luego a Juan Manuel de Rosas a través de intermediarios, fue transformada por Lezama en una imponente mansión de estilo italianizante con torre mirador.
La residencia, rodeada de jardines, arboledas y amplios terrenos con vistas al Río de la Plata, se convirtió en uno de los sitios más distinguidos de Buenos Aires. Lezama invirtió en mejoras paisajísticas y edilicias que convirtieron el lugar en un referente de elegancia y amplitud para la sociedad porteña de mediados del siglo XIX.
Tras su muerte a los 87 años en la Capital Federal, su viuda, Ángela de Álzaga, decidió transferir la propiedad a la Municipalidad de Buenos Aires. La operación se concretó por un precio irrisorio, condicionado estrictamente a que el inmueble llevara el nombre de José Gregorio Lezama y la residencia principal se destinara a museo.
En virtud de ese acuerdo, la mansión abrió sus puertas como Museo Histórico Nacional en 1897. El predio circundante se transformó en un espacio público verde que conserva sus barrancas naturales y arboledas centenarias, conocido desde entonces como Parque Lezama.
En la donación figuraban la casa principal con su mobiliario y colecciones, que se convirtieron en el núcleo inicial de las piezas exhibidas en el museo. Con el tiempo se incorporaron nuevas adquisiciones y se completaron obras de urbanización en los terrenos adyacentes.
El parque fue diseñado como paseo público y se integró al patrimonio verde de la ciudad. En 1897 se finalizó la compra de las últimas casas ubicadas dentro del predio y se erigió una reja perimetral con grandes portones que delimitaba el espacio.
Aquella transferencia realizada tras la muerte de Lezama permitió preservar hasta hoy la mansión y sus jardines, dando origen al Museo Histórico Nacional y al Parque Lezama que ya forman parte del patrimonio histórico y recreativo de Buenos Aires y de la Argentina.
Ramírez de Velasco®

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