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| Juan Domingo Perón |
El 30 de agosto de 1955 Juan Domingo Perón pronuncia en la Plaza de Mayo el discurso del "cinco por uno"
El 30 de agosto de 1955 Juan Domingo Perón pronunció en la Plaza de Mayo un discurso dirigido a una multitud convocada por la Confederación General del Trabajo, en uno de los momentos de mayor tensión política de su segundo gobierno. Durante la alocución respondió a la creciente conflictividad que atravesaba el país tras el bombardeo del 16 de junio, defendió la movilización de sus seguidores y formuló expresiones que quedaron asociadas a la frase "cinco por uno", convertida desde entonces en uno de los pasajes más recordados de la historia política argentina.La concentración fue organizada en respaldo al gobierno peronista, que enfrentaba una profunda crisis institucional. En los meses previos se habían agravado los enfrentamientos con sectores de las Fuerzas Armadas, de la oposición política y de la Iglesia Católica. El intento de golpe del 16 de junio de 1955, durante el cual aviones de la Marina bombardearon la Plaza de Mayo y causaron centenares de muertos y heridos, había incrementado el clima de violencia.Miles de trabajadores y militantes peronistas ocuparon la Plaza de Mayo para escuchar al presidente. La CGT promovió la movilización como una demostración de apoyo al gobierno frente a las amenazas de nuevos levantamientos militares. Desde los balcones de la Casa Rosada, Perón pronunció un discurso de fuerte contenido político en el que combinó llamados a la organización con advertencias dirigidas a sus adversarios.
En uno de los pasajes más citados afirmó: "La consigna para todo peronista, esté aislado o dentro de una organización, es contestar a una acción violenta con otra más violenta". Poco después agregó otra frase que alcanzó amplia difusión: "Cuando uno de los nuestros caiga, caerán cinco de los de ellos". Esa expresión dio origen a la denominación popular del discurso como el del "cinco por uno".
También sostuvo ante la multitud: "La lucha que iniciamos no ha terminado" y aseguró que quienes intentaran recurrir a la violencia encontrarían una respuesta contundente. A lo largo de la alocución insistió en la necesidad de mantener la disciplina del movimiento peronista, aunque al mismo tiempo utilizó un lenguaje enérgico para referirse a quienes conspiraban contra su gobierno.
Las palabras pronunciadas fueron reproducidas por la prensa nacional e internacional y generaron una inmediata repercusión política. Mientras los simpatizantes interpretaron el mensaje como una respuesta al ataque sufrido en junio, distintos sectores opositores cuestionaron el tono del discurso y señalaron que contribuía a profundizar el enfrentamiento político que atravesaba el país.
El contexto estaba marcado por una sucesión de atentados, conspiraciones, detenciones y enfrentamientos entre partidarios y opositores del gobierno. Después del bombardeo de Plaza de Mayo también se habían producido incendios de iglesias en la ciudad de Buenos Aires, episodios que agravaron aún más la crisis institucional y deterioraron la relación entre el Poder Ejecutivo y amplios sectores de la sociedad.
Menos de tres semanas después del discurso comenzó la Revolución Libertadora. El 16 de septiembre de 1955 se inició un levantamiento militar encabezado por oficiales del Ejército y la Marina que se extendió durante varios días. Tras negociaciones y enfrentamientos en distintos puntos del país, Perón presentó su renuncia y abandonó el poder, iniciando un exilio que se prolongó durante casi dieciocho años.
El discurso del 30 de agosto quedó registrado en grabaciones sonoras, transcripciones oficiales y publicaciones periodísticas de la época. Historiadores y especialistas en historia política lo analizaron como uno de los documentos más representativos del clima de polarización que caracterizó los últimos meses del segundo gobierno peronista y como una muestra del lenguaje político utilizado durante aquella crisis.
La expresión "cinco por uno" permaneció incorporada al vocabulario político argentino como referencia a aquella alocución pronunciada desde la Casa Rosada. Los fragmentos en los que Perón afirmó "contestar a una acción violenta con otra más violenta" y "cuando uno de los nuestros caiga, caerán cinco de los de ellos" continuaron siendo citados en estudios históricos, investigaciones académicas y obras dedicadas al análisis de la conflictividad política argentina de mediados del siglo XX.
Ramírez de Velasco®


Esa era la famosa "tercera posición" que inventó Mussolini.
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