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| El extraño caso de los judíos peruanos |
Los "Hijos de Moisés" eran incas pero se convirtieron al judaísmo después de estudiar la Biblia
Por Natalio Steiner
de Comunidades Plus
En la región peruana de Cajamarca nació, a mediados del siglo XX, una singular comunidad conocida como Bnei Moshé, “Hijos de Moisés”, también llamada popularmente “judíos incas”.El movimiento fue impulsado por Segundo Villanueva, un carpintero que, tras estudiar la Biblia, comenzó a adoptar junto con sus seguidores prácticas judías como el descanso del Shabat, las normas alimentarias y las fiestas de la Torá.Durante años, la comunidad vivió casi aislada del judaísmo organizado. Sus integrantes no afirmaban tener ascendencia judía, sino que deseaban incorporarse plenamente al pueblo de Israel mediante una conversión religiosa formal.
Después de un largo proceso de estudio, cerca de 200 miembros fueron convertidos por tribunales rabínicos. Entre las décadas de 1980 y 1990, la mayoría emigró a Israel, donde sus descendientes se integraron a comunidades religiosas, estudiaron en instituciones judías y sirvieron en las Fuerzas de Defensa de Israel.
En la provincia cajamarquina de Celendín también existen versiones sobre familias posiblemente descendientes de sefardíes que huyeron de la Inquisición. Sin embargo, estas teorías no cuentan todavía con pruebas históricas concluyentes.
La historia de los judíos de Cajamarca es, ante todo, un relato de fe y perseverancia: el recorrido de familias andinas que adoptaron el judaísmo y encontraron en Israel su nuevo hogar.
Ramírez de Velasco®
En la región peruana de Cajamarca nació, a mediados del siglo XX, una singular comunidad conocida como Bnei Moshé, “Hijos de Moisés”, también llamada popularmente “judíos incas”.El movimiento fue impulsado por Segundo Villanueva, un carpintero que, tras estudiar la Biblia, comenzó a adoptar junto con sus seguidores prácticas judías como el descanso del Shabat, las normas alimentarias y las fiestas de la Torá.Durante años, la comunidad vivió casi aislada del judaísmo organizado. Sus integrantes no afirmaban tener ascendencia judía, sino que deseaban incorporarse plenamente al pueblo de Israel mediante una conversión religiosa formal.
Después de un largo proceso de estudio, cerca de 200 miembros fueron convertidos por tribunales rabínicos. Entre las décadas de 1980 y 1990, la mayoría emigró a Israel, donde sus descendientes se integraron a comunidades religiosas, estudiaron en instituciones judías y sirvieron en las Fuerzas de Defensa de Israel.
En la provincia cajamarquina de Celendín también existen versiones sobre familias posiblemente descendientes de sefardíes que huyeron de la Inquisición. Sin embargo, estas teorías no cuentan todavía con pruebas históricas concluyentes.
La historia de los judíos de Cajamarca es, ante todo, un relato de fe y perseverancia: el recorrido de familias andinas que adoptaron el judaísmo y encontraron en Israel su nuevo hogar.
Ramírez de Velasco®


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