Ir al contenido principal

1952 AGENDA PROVINCIAL Derrumbe

El viejo hospital de La Banda

El 7 de marzo de 1952 se derrumba el techo del edificio de la asistencia pública de La Banda, que estaba en construcción: tres obreros muertos y muchos heridos

El 7 de marzo de 1952 se derrumbó el techo del edificio de la asistencia pública de La Banda. El edificio estaba en construcción y tras la catástrofe quedaron tres obreros muertos y muchos heridos.
Este informe fue autoría de Pedro Segundo Rojas Cuozzo, historiador de vivencias santiagueñas, cuya voz seguirá hablando desde ahora.
“Esta vivencia se hace posible merced a un ´hobby´, un sentimiento de conservación de la inquietud de reflotar hechos que en su oportunidad conmovieron a la opinión pública, habida cuenta de que al requerirla al docente Enrique del Valle Villalba, residente del lugar del luctuoso accidente, la fecha tan aciago episodio, acudió a un diario, que conserva y atesora y en el cual su señora madre, Yolanda Fratinni de Villalba, fallecida en 1974, asentaba hechos y circunstancias acaecidos en la ciudad.
“En la calle Laprida, entre Pellegrini y Aristóbulo del Valle, en un predio donde en lejanos años estuvo instalado en Lawn Tenis Club y posteriormente la romántica y muy graciosamente llamada canchita de “Dos Ombúes”, que congregaba a los niños y adolescentes de entonces, el progreso dictaminó la imperiosa necesidad de dotar a la ciudad de un centro de salud.
“En consecuencia, se construía el edificio para la Asistencia Pública y ese día, al promediar la tarde, al ceder la viga ´maestra´, al retirarse los puntales del encofrado se precipitó el techo de hormigón armado al que ya se le había colocado la cubierta de tejuelas y por ello presentaba el aspecto de un piso que se había levantado.
“El estrépito y el sacudón del suelo fueron de tal magnitud que asombró a los vecinos, los que superados los instantes de desconcierto, acudieron presurosos portando arcos de sierras, tijeras cortafierros y trozos de caños, para emplearlos como barretas y así apartar los bloques informes de cemento, con la esperanza de rescatar con vida a los obreros que fueron aprisionados por tamaña mole de material, pero a medida que fueron despejando el lugar, se dieron con el cuadro patético, de que los tres operarios que trabajaban retirando los puntales, habían encontrado horrible muerte por aplastamiento.
“El local de la Asistencia Pública posteriormente ampliado y modificado, fue ocupado por el hospital Antenor Álvarez y cuesta creer que, como una ironía del destino, al ser construido para que en él se mitiguen dolores, se curen cuerpos enfermos y se salven vidas, sin embargo, en su estado embrionario, malogró tres vidas e hirió a otras.
“Los obreros fallecidos fueron Nicolás Coria, Antonio Villalba que fueron velados en la Confederación General del Trabajo y Reinaldo Noriega que residía en Brea Pozo, donde fue velado y sepultado. Los heridos de consideración fueron, Arturo Pereyra y Damián Vizgarra.”
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Vaya uno a saber con qué normas se diseñaba y con qué códigos se construía en esa época. Y con qué estructura de gestión se supervisaba la calidad del producto en ambas etapas del proceso.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

CACHIYUYO Viento norte, polvo y espanto

"San Gil", de Raúl Cisterna Me meto en las ciudades en cuatro patas, caminando pegado a las paredes, rapo las ventanas, embolso entre los edificios Yo soy el que llega a Santiago arrastrándose entre jumes, cachiyuyo y montes ralos. Vengo bajando desde el sur de Bolivia y de más allá también y traigo los duendes negros que bailan entre los remolinos de los desmontes. Dicen que soy el viento de los locos, del malhumor, de la contestación hiriente, del dolor de cabeza. Soplo dos o tres días, aumentando la intensidad durante la siesta, levantando bobadales que ensuciarán la ropa recién tendida. Las viejas me tienen bien catalogado, por eso dicen siempre: "Con viento norte no hay hombre bueno, ni mujer amable, ni caballo manso, ni víbora que no muerda". También suelen decir cosas amables, como: "Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro". Cuando es mi tiempo, me meto en las ciudades en cuatro patas, camino pegado a las paredes, raspo las ventanas, me embolso ent...

ENSAYO Elogio del bidé

"Pensativo", de Raúl Cisterna Una definición de cultura se me complica cuando aparecen dioses, artistas, dinero, Borges y un artefacto placentero La definición más conocida de cultura indica que viene del latín cultūra, derivado de colere, que significa cultivar, trabajar la tierra, cuidar. Con el tiempo, la palabra amplió su significado hasta designar aquello que el hombre agrega a la naturaleza. Es la explicación más sencilla. Así, forman parte de la cultura las actividades humanas comunes o extraordinarias: colgar un cuadro, hablar mal de un amigo, sembrar maíz, manejar un tractor, tomar mate, construir una casa, montar a caballo, coger los cubiertos en la mesa, emborracharse con ginebra, bailar una zamba, castrar un toro, comer una galleta, peinarse con gomina y todo lo que una persona crea, forma, realiza o perpetra ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Uf: billones de billones de asuntos. Hay otra acepción, emparentada con la anterior, que lleva la palabra haci...

DEMOGRAFÍA El placer de desaparecer

"Natalidad cero", de Raúl Cisterna Nunca hubo tanta libertad para gozar del sexo y tan poco entusiasmo por aceptar sus obvias consecuencias La sociedad tiene un problema vital, sabe cuál es la solución, pero se niega, de forma terminante, a ponerse manos a la obra. El drama es, mire usté, que no nacen los niños suficientes como para reemplazar a los adultos. ¿Por falta de los trámites necesarios, digamos, para engendrarlos? ¡Al contrario, amigo! Para decirlo con palabras crudas, lo que sobra en este mundo es placer y sexo. Donde se dé vuelta. Nunca como hoy hubo tanta libertad sexual y, sin embargo, nunca hubo tan pocos chicos. Y siguen disminuyendo. El problema es que aumentaron de manera exponencial los sistemas para evitar su resultado más patente. Y los adultos se acostumbraron a deleitarse con el mecanismo, sin temer la consecuencia, porque no la habrá. En algunos países los niños son una rareza: cierran jardines de infantes y escuelas, y los toboganes y hamacas de las p...

OFICIO: Desocupado

"Sacha escritor", de Raúl Cisterna Ya casi nadie lee, escribir cuesta muchísimo y hasta el periodismo parece condenado a desaparecer Algunas veces debo decidir qué poner cuando en el formulario preguntan "oficio u ocupación". Siempre dudo entre periodista y cronista. Pero jamás se me ocurriría decir "escritor", tarea que está muy por encima de mis posibilidades, como lo vengo constatando desde siempre. No es falsa modestia, es la prueba de un hecho cierto. Para ser escritor hay que ser muy profundo, se debe poner en palabras, de manera inteligente lo que quizás piensan muchos. Cuando Atahualpa Yupanqui dice: "Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas", ha condensado un mundo de pensamientos. Muchos las repetirán después cuando quieran expresarlo con idéntica sencillez. En una de las versiones del poema "La lluvia", Jorge Luis Borges la describe como "una cosa que sin duda sucede en el pasado". En un instante habla de ...

PUEBLO Antes de los títulos

"Doña Juanita", de Raúl Cisterna El comisario duerme la siesta, Solano afila un cuchillo y la vida sigue como si nada fuera a suceder, pero… La cámara hace una toma que baja del aire y se acerca a una casa. Doña Juanita barre la vereda. Cuando vuelva su gente, andará atareada, dando las últimas puntadas al almuerzo que compartirá con el marido, estafetero del pueblo, y sus changos. Uno es aprendiz en la carpintería, el otro trabaja en la panadería. Todas las mañanas Alfonso Gómez les trae la leche recién ordeñada de sus vacas, mezclada con agua pura del aljibe para que a nadie le falte. En el destacamento la cerradura del calabozo está trabada. Hace años que no hay un preso. El comisario instaló un catre al lado de la ventana para echarse una siestita cada vez que puede. Nadie lo molesta, ni siquiera el agente Elías Salomón, el “Turco”, que a veces hace lo mismo cuando regresa tarde de visitar a la novia. Los vendedores se alojan en el Mónaco. Se cuenta que el viajante de ani...