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ETIMOLOGÍAS Nada es tan simple como parece

Estatua ecuestre de San Venceslao

El origen de un nombre desmonta la idea de que cada palabra tiene un significado fijo y directo: vea por qué

Ahora que están de moda las etimologías, amigo, si usted se llama Wenceslao, sepa que según el etimologista Gutierre Tibón, su nombre es una variante ortográficamente incorrecta de Venceslao.
En latín eclesiástico, documentado ya en el siglo X, se escribía Venceslaus. Es un nombre propio que deriva del checo antiguo Veceslav, compuesto de vece, más, (que en checo moderno se dice vice) y slav, glorioso, derivado de slava, gloria. Veceslav entonces es el más glorioso. El grupo “en” de Venceslao representa la transcripción de la vocal nasal, e, del antiguo checo, desaparecida hace un milenio.
En checo el nombre ha evolucionado así: Veceslav, Väceslav, Váceslav, Vácslav, Václav.
San Venceslao, (903-935), fue hijo del cristiano Wratislao, duque de Bohemia (e hijo, a su vez, de santa Ludmila) y de la pagana Dragomira; sin embargo, se educó en el cristianismo. A la muerte de su padre, Dragomira ejerció la regencia, pero el pueblo cristiano se le rebeló y dio a Venceslao las riendas del gobierno. Él es el que pone a Bohemia bajo la protección de Alemania, lleva sacerdotes y favorece el rito latino; el emperador Otón I le confiere la dignidad y el título de rey. Luego es muerto por su hermano Boleslao, instigado por su madre.
Wenceslao es el patrono de Bohemia y su fiesta se celebra el 28 de septiembre.
En ruso se dice Wjacheslaw y en alemán Wenzel.
Como se observa, la etimología de los nombres no es lineal, no basta con decir: “Yo me llamo Fulanito, que quiere decir tal cosa”. Se debe estudiar mucho para llegar a conclusiones más o menos plausibles.
Sirva esta etimología y otras que se han reproducido en estas páginas para demostrar que no son verdaderos los libros que proclaman “Cómo llamarás a tu niño” y a continuación traen una lista con un equivalente más o menos cercano para cada nombre. No es tan fácil, amigos.
La etimología no es una disciplina sencilla, al menos no para cualquiera, perdone que se lo diga. Muchos creen que no sirve para nada. Pero en su inutilidad reside su belleza.
Juan Manuel Aragón
A 23 de abril del 2026, en Malpaso. Cruzando el río.
Ramírez de Velasco®

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