Ir al contenido principal

2019 CALENDARIO NACIONAL Yanés

Roberto Yanés

El 30 de mayo de 2019 muere Roberto Yanés, cantante, músico, compositor y actor

El 30 de mayo de 2019 murió Roberto César Iannacone, más conocido como Roberto Yanés, en Buenos Aires. Fue un cantante, músico, compositor y actor nacido el 25 de abril de 1932 en Córdoba. Dueño de una voz identificada con el tango y la canción melódica, desarrolló una carrera que atravesó radios, teatros, películas y programas de televisión durante más de medio siglo. Cantó con orquestas típicas, grabó decenas de discos y actuó junto a figuras centrales de la música popular argentina.
Pasó la infancia en Córdoba antes de radicarse en Buenos Aires, ciudad en la que comenzó a vincularse con el ambiente artístico. Durante la adolescencia frecuentó concursos de canto y pequeños escenarios barriales mientras trabajaba en distintos oficios. En esos años adoptó el apellido artístico Yanés, con el que se presentaría en radios y escenarios de todo el país.
A comienzos de la década de 1950 inició la carrera profesional como cantor de tango. Las primeras actuaciones importantes llegaron en clubes nocturnos y confiterías porteñas donde las orquestas típicas mantenían actividad constante. Su registro vocal pronto llamó la atención de músicos y directores que buscaban nuevos intérpretes para el circuito radial y discográfico.
La incorporación a la orquesta de Lucio Demare le dio mayor visibilidad. Con esa formación actuó en Radio El Mundo, Radio Belgrano y distintas salas de Buenos Aires. Compartió escenario con músicos surgidos en la época dorada del tango y participó en bailes populares que reunían multitudes en clubes y teatros de la capital argentina.
Más tarde trabajó con Héctor Varela y otras agrupaciones reconocidas del género. En paralelo comenzó a grabar discos simples y larga duración para sellos nacionales. Entre las interpretaciones más difundidas apareció “Cristal”, tango compuesto por Mariano Mores y José María Contursi que quedó asociado a su repertorio desde finales de los años cincuenta.
La actividad artística también incluyó participaciones cinematográficas. Actuó en películas argentinas vinculadas al mundo del espectáculo y la música popular, compartiendo elenco con cantantes y actores de la época. En varias producciones apareció interpretando canciones dentro de la trama, una fórmula frecuente en el cine musical de aquellos años.
Durante las décadas de 1960 y 1970 sostuvo una presencia continua en televisión. Participó en programas musicales emitidos por los principales canales argentinos y realizó giras por Uruguay, Chile, Paraguay y otros países sudamericanos. Además del tango incorporó boleros, valses y canciones románticas a sus presentaciones en vivo.
Compuso obras propias registradas ante entidades autorales argentinas y continuó actuando cuando el tango había perdido espacio en los medios masivos. En cafés concert, festivales y casas de tango mantuvo actividad permanente junto a músicos y cantores de distintas generaciones. También participó en homenajes dedicados a Carlos Gardel y a referentes históricos de la música ciudadana.
Con el paso de los años su figura quedó ligada a ciclos radiales y espectáculos dedicados al rescate del tango tradicional. Varias grabaciones fueron reeditadas en compilaciones y colecciones especializadas. La voz de Yanés siguió circulando en programas nocturnos, archivos sonoros y emisiones orientadas a repertorios clásicos argentinos.
Murió el 30 de mayo de 2019, a los 87 años. La noticia fue difundida por asociaciones de músicos, medios especializados y espacios culturales vinculados al tango. Sus discos continuaron formando parte de colecciones privadas, transmisiones radiales y catálogos digitales que reúnen voces surgidas en la segunda mitad del siglo XX argentino.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PRESENCIAS Qué pasa cuando nos vamos

"Almas", de Raúl Cisterna Cuando cae el silencio recuperan sus juegos, recorren rincones conocidos y hacen crujir los muebles para hacerse notar Si nos vamos, se ponen a bailar, a saltar, organizan ceremonias secretas, pasean como Juan por su casa por las habitaciones desoladas. Resumen nuestras viejas ansias, porque más allá de la vida topemos algo y, si fuimos buenos, que mejore lo presente. Quién sabe si tienen idea de la naturaleza de su ser o solo se dedican a danzar en la sala, la cocina, el patiecito de luz, la habitación de los chicos, la pieza de nosotros, el baño, el patio de atrás. Abren la alacena para revolver entre la yerba, el azúcar, los fideos, el arroz y el aceite; se prueban la ropa, sacuden las polillas de los vestidos o se sientan en los sillones del patio a mirar las estrellas, curiosas, como si no las conocieran, preguntándose si son fuentes de luz o agujeros en el techo de la carpa de la oscuridad. Cerramos la puerta para marcharnos y, con el chasquido...

REZO Perdona nuestras deudas

"Barcito", de Raúl Cisterna En un encuentro inverosímil se acercó un desconocido para entregarme una clave que se me escapaba, entonces entendí Se me sentó al frente en un barcito de la Libertad. No sé cómo sabía que aquello me daba vueltas en la cabeza, la cuestión es que me entregó la clave del asunto. “Deuda es la obligación que tiene alguien de devolver algo, ofender, en cambio, es humillar o despreciar a alguien con palabras o acciones”. Recuerdo que le respondí que eso estaba clarito, pero no sabía dónde iba. “Al Padrenuestro”, replicó. “¿Qué tiene que ver?”, me quise enojar. Entonces pidió: “Si quieres saber más, pagá alguito siquiera”. Son esas mañanas de sábado, ¿ha visto?, que suelo andar a la deriva, buscando un amigo para ver si picamos algo en el mercado o vamos a Upianita a ver qué pasa. El tipo me intrigó. Le pedí un café. “Con dos medialunas”, agregó. “Bueno, ahora explique, porque no entiendo nada”, lo apuré. Explicó que el cura, en la confesión, perdona las ...

TURNO Haga la fila

"Burocracia", de Raúl Cisterna No hay forma de lidiar con la cultura del número, sobre todo en una sociedad que se ha vuelto cada vez más reglamentarista Llego, le pregunto a la chica cómo hacer para pagar la Forma Agonal antes de que se me venza la boleta. “Haga la fila”, me indica. Le digo que es un momentito nomás, pago, me dan el recibo y me voy, así de fácil. No voy a demorar ni 10 segundos, le explico. “Haga la fila”, vuelve a señalar mientras se mira si tiene bien pintadas las uñas. ¡Ufa! Tengo el 549. Van por el 220. Consulto de nuevo qué sucede si me voy a hacer otros trámites y se me pasa el turno. “No hay problema, saca número de nuevo y espera otra vez”, responde sin mirarme. Pero, ¿cuánto demoran en atender cien personas, digamos? “Puede ser toda la mañana o se pueden desocupar en cinco minutos”, me explica mientras levanta los hombros y me dedica una sonrisa de compromiso. Me quedo. Por suerte han puesto asientos para que la espera no sea tan dura. A cada rato l...

PUBLICIDAD Amigos no son los amigos

"Encuentro", Raúl Cisterna El único afán de los que fabrican cosas no es hacerlo feliz sino volverse ricos y ¡guay con demandarlos! Las empresas que venden jabones, camisetas o tomates en lata no tienen fábricas por amor a la higiene, la vestimenta o el alimento de la gente. Lo único que quieren sus dueños es ganar plata y, si pueden, hacerse ricos. Para eso comprarán lo más barato posible la grasa, el algodón y el tomate, y procurarán vender al precio más alto que permita el mercado. Es la esencia del comercio. Lo extraño empieza cuando aparecen los publicitarios. Una fábrica de jabón no fabrica jabón: “cuida tu familia”. Una marca de alimentos no vende latas: “te acompaña”. Una automotriz no fabrica autos: “forma parte de tu vida”. Y, perdone que se lo diga, pero "todo no va mejor con Coca Cola”, es más, puede ir peor, diabetes mediante. La empresa dejó de ser una empresa y se convirtió en una especie de pariente afectuoso que sólo está esperando que lo compres para ab...

GENEALOGÍA El enemigo levanta la mano

"Reunión", de Raúl Cisterna La dudosa ascendencia de uno bastó para que viejos contertulios imaginen golpes, alianzas oscuras y ambiciones ocultas Mostró una genealogía de dudosa procedencia en la que aseguraba ser descendiente directo del Cid. Hubo quienes sostuvieron que el árbol genealógico que presentó aquel lejano jueves, cuando le dimos la bienvenida, era apócrifo. No faltó quien afirmara que se trataba de una falsedad lisa y llana. ¡Vamos!, sonaba fuerte decir eso de quien se presentaba como pariente de Ruy Díaz de Vivar, y por eso la versión pasó susurrada, en voz muy baja, entre los contertulios de siempre. No faltó quien intentara poner paños fríos a tantas disquisiciones, haciendo ver que, efectivamente, podía ser cierto lo que decía, pero que, en todo caso, compartía la condición de nieto de nieto de nieto del Cid Campeador con unos cinco millones de personas en todo el mundo. —Calculen: dos hijas. Con que cada una haya tenido solamente dos hijos, ahí nomás tenemo...