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| Maura Healey pone su firma a la muerte de chicos |
Una decisión política transforma la protección prenatal, mientras la sociedad discute cuánto puede retroceder antes de perderse
Ya no se discute qué tiene una mujer embarazada en la panza, si es un hombre, si no es un hombre, si al no tener formadas sus partes puede ser considerado humano o todavía es un animalito en proyecto. La gobernadora demócrata de Massachusetts, Maura Healey, ha firmado una ley que elimina las causas médicas específicas que hasta ahora condicionaban los abortos después de las 24 semanas de gestación y deja su práctica en manos del "juicio profesional" del médico. Se eliminaron las últimas protecciones para los niños "no nacidos viables" y se abrió la puerta al aborto hasta el nacimiento.Dirá usted que eso sucede en Estados Unidos, allá lejos, con una dirigente que milita en un partido de izquierda, eso no va a suceder aquí. Muchos decían también que el aborto jamás llegaría a la Argentina, hasta que se convirtió en una práctica tan común como la de extirpar el apéndice.Puede ser que un gobierno cualquiera deba firmar leyes que se consideran injustas. Muchas veces se alude al interés superior de la comunidad si se aumentan los impuestos para la construcción de una obra cuyos beneficios recién se verán dentro de un tiempo largo. En esos casos las autoridades intentan no salir en la foto en el momento de la rúbrica. No es agradable el instante en que se pone en marcha un proyecto que empobrecerá a una comunidad, aunque sea con la promesa de que algún día se recuperará. Entonces los gobernantes suelen mostrarse en público con un rostro adusto.
Pero matar a un chico cuando faltan apenas unos minutos para que nazca es una "conquista" para la gobernadora de Massachusetts, a juzgar por los rostros sonrientes de las mujeres que la rodean en ese momento. En una sociedad, la occidental, que lucha por destruirse a sí misma desde sus cimientos, ¿qué mejor para conseguirlo que ir contra sus propias bases? Si el derecho penal no sirve para proteger la vida del más débil de sus integrantes, entonces el derecho penal no sirve para nada.
Hay un alegre afán por imponer desembozadamente la ideología de la muerte en todos los estamentos de la sociedad. Hasta la sola idea del "no matarás" intenta ser extirpada de cuajo, del pensamiento del hombre.
Martin Niemöller, un pastor protestante alemán, es el autor de un poema que empieza diciendo: "Primero vinieron a buscar a los comunistas, y no dije nada porque yo no era comunista". En este caso, cabe preguntarse en qué puede parar una concepción que no respeta lo más sagrado de todas las comunidades desde el nacimiento de la civilización, los niños. Qué pasará cuando vayan por los que ya cumplieron un año, por los ancianos, por los que un médico o un funcionario consideren defectuosos. ¿Usted necesita lentes para leer? Tenga cuidado, uno de estos días puede caber en la lista de los destinados al cuchillo.
Eso sí, con alegría, como las mujeres que acompañaron a Maura Healey.
Juan Manuel Aragón
A 27 de agosto del 2026, en Represa del Campo. Hondeando urpilas.
Ramírez de Velasco®
Ramírez de Velasco®


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