Ir al contenido principal

1991 AGENDA BANDEÑA Teatro

Oreste Pereyra fue uno de los que saludó la inauguración

El 8 de junio de 1991 se inaugura el teatro municipal de La Banda, en un acto con bombos y platillos

El 8 de junio de 1991 se inauguró el teatro municipal de La Banda. Se hizo en la oportunidad, un acto con bombos y platillos, que incluyó un festival artístico de danzas argentinas, a cargo de la escuela Latinoamericana, dirigida por Mercedes Ballerini de Messad. La incuria municipal de varios gobiernos que pasaron por la calle 25 de Mayo de la vecina ciudad, convirtió este orgullo bandeño en un recuerdo que a veces regresa con el viento de la nostalgia.
De todas maneras, es bueno recordar que la sala tenía una capacidad de 283 butacas y un escenario de 82 metros cuadrados; equipo de sonido propio: un multicanal con dos bandejas profesionales de 100 vatios de salid por canal y capacidad para ocho micrófonos. Tenía, asimismo, un equipo de proyección para películas de 8 y 16 milímetros y un proyector de diapositivas. Además, contaba con una consola de iluminación, con 32terminales y lámparas de 500 y 1.000 vatios, 11 spots (reflectores) y seis lámparas de iodo de 1.000 vatios. Y dos camarinas con sala de maquillaje.
Todo se ha perdido, no queda nada, por las dudas, las autoridades que vinieron después, se ocuparon de borrar todo vestigio de aquellos elementos, la pintura, los revoques, los arreglos. El trabajo de cientos de bandeños fue tirado —literalmente— a la basura.
Aquel 8 de junio, la Banda de Música de la Policía de la provincia ejecutó las notas del Himno Nacional Argentino, el presbítero Walter de la Iglesia bendijo las instalaciones, el intendente José Claudio Olivera descubrió una placa. La fundación Max Planck saludó el acontecimiento con un comunicado que sostenía que “el Teatro Municipal constituirá un polo de desarrollo y funcionalidad en la ciudad, y canalizará el criterio estético”.
El concejal Oreste Pereyra indicó que “La Banda necesitaba un teatro” recordó que anteriormente las relaciones culturales se hacían en la biblioteca Rivadavia y algunas veces en el salón de actos de la escuela Normal cuyo escenario “es muy chico”, dijo.
El tiempo, que hace vieja a la gente, en ocasiones se burla de las instituciones, a su rescate, casi siempre acude la memoria.
Esta nota apareció en “Postal de La Banda”, de Facebook, bajo el título “El teatro Municipal, una ruina que 25 años de mal gobierno se llevó”.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

Aviso

Si disfrutas de los contenidos de Ramírez de Velasco y quieres ayudar a que este espacio siga creciendo, te invito a hacer una colaboración voluntaria. Cualquier aporte, por pequeño que sea, será de gran ayuda y contribuirá a sostener el blog y afrontar sus gastos. Arriba están las instrucciones para colaborar.  Desde ya, muchas gracias por tu apoyo. Ramírez de Velasco ®

OBITUARIO Carlos Verón

El Bobadal, en una fotografía tomada de Google Un recuerdo para un primo que he querido mucho y que murió este año después de un tiempo en un sanatorio Lo he querido mucho a mi primo Carlos Verón, hijo de María Juárez, que a su vez era hija de mi abuelo Emiliano. Tipo simpático, querible, de sonrisa franca y manos siempre abiertas para ayudar a los vecinos, vivió siempre en El Bobadal, departamento Jiménez, Santiago del Estero. Era el chofer de la ambulancia del hospital, el que traía los enfermos a Santiago o los llevaba a Tucumán. Ya he contado otra vez cómo nos conocimos. Era, de entre todos los nietos de mi abuelo, el que, en su juventud más se le parecía. Usted veía caminar a Carlos y ahí estaba mi abuelo. En eso eran igualitos. Mi abuelo nunca la reconoció a la tía María, que tenía la voz medio ronquilla de los Hernández, no sé, razones habrá tenido. La última vez que anduve en El Bobadal fue en Año Nuevo. Fuimos con mi familia el 31 y volvimos el primero de enero. Aproveché un r...

RELATO Llevalo, es mansito

"El barrio", de Raúl Cisterna Por qué cambiaron para siempre las noches del barrio desde aquel resplandor que no dejaba dormir a nadie Tenemos una buena relación. Si lo llevas a tu casa, te vas a terminar acostumbrando. Después de la luz en el cielo, llega la explosión; salimos a ver qué pasa. Los vecinos también se sobresaltan: están en la vereda, tomando fresco, apantallándose con lo que hallan a mano, revistas, abanicos, el diario, aplaudiendo los mosquitos, opinando de la última conquista de la Mirta, la morocha más hermosa de la cuadra. Uno de estos días voy a escribir una novela para ganar un premio. Pero que no va, y se me aparece la cosa verde después del ruido ese, como una bomba de estruendo lejana. En el discurso de agradecimiento diré que los escritores de provincia somos ignorados por la crítica porteña. Si me topo con un editor, va a sufrir antes de que le firme un adelanto. Ideas no faltan. Es cuestión de ponerme frente a la computadora y darle a las teclas. El...

Los Messi del domingo

Lionel Andrés Messi El sitio Info del Estero, el más leído de Santiago y quizás de todo el norte ha vuelto a cometer una nota del autor de este blog Un buen día, ayer domingo en realidad, nos acostamos todos teniendo un sólo apellido. La nota que escribí y envié a Info del Esttero , no solamente muestra que todos teíamos su apellido sino que, al menos durante la tarde del domingo 19 de julio del 2026, sólo fuimos uno. Si quiere leerla, fíjese aquí . Ahí está https://infodelestero.com/2026/07/20/cual-es-su-apellido/ Ramírez de Velasco®

1911 AGENDA SALTEÑA Juárez Arze

Paisaje de los valles Calchaquíes El 20 de julio de 1911 muere en la pobreza José María Juárez Arze, médico salteño que se establece en los Valles Calchaquíes El 20 de julio de 1911 murió en la pobreza José María Juárez Arze. Fue un médico salteño nacido el 8 de febrero de 1852 que dedicó su vida al estudio y tratamiento de enfermedades regionales del norte argentino tras establecerse en los Valles Calchaquíes. Nacido en Salta en pleno siglo XIX, completó su formación médica en un contexto en que las patologías locales representaban un desafío constante para los profesionales de la salud. Su interés se centró especialmente en las afecciones endémicas en el campo y las montañas del norte. Tras recibirse, se trasladó a los Valles Calchaquíes, donde se entregó de lleno al ejercicio de la profesión. Atendió a poblaciones dispersas en un ambiente de valles áridos, altitudes variables y condiciones sanitarias precarias, combinando la práctica diaria con la observación sistemática de los male...