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2025 ALMANAQUE MUNDIAL Duquesa

La duquesa de Kent con su tercer hijo

El 4 de septiembre del 2025 muere Katharine Worsley, la duquesa de Kent, primera católica en la familia real en más de 400 años

El 4 de septiembre del 2025 murió Katharine Worsley en el Palacio de Kensington, Londres, a los 92 años. Era la duquesa de Kent. Nacida el 22 de febrero de 1933 en Yorkshire, se casó con el duque de Kent en 1961, convirtiéndose en miembro de la familia real británica. En 1994, se convirtió al catolicismo, hecho que marcó a la realeza británica, siendo la primera en hacerlo desde el Acta de Establecimiento de 1701. Recibió un funeral católico en la Catedral de Westminster el 16 de septiembre del 2025, presidido por el cardenal arzobispo de Westminster, con la asistencia de los reyes Carlos III y Camilla. Dedicó gran parte de su vida a la enseñanza musical en escuelas estatales, renunció al título de “Alteza Real” y fue conocida como “la chica de Yorkshire”. Su funeral, según La Razón, fue un acontecimiento sin precedentes en más de cuatro siglos debido a la histórica vinculación de la familia real al anglicanismo.
Había nacido en Hovingham Hall, Yorkshire, hija de Sir William Worsley, cuarto baronet, y Joyce Morgan Brunner. Creció en un ambiente rural, en el seno de una familia aristocrática con raíces en el norte de Inglaterra. Estudió música en el Royal College of Music y mostró desde joven un talento para el piano y la enseñanza musical, lo que más tarde definiría su vida.
En 1961, contrajo matrimonio con el príncipe Eduardo, duque de Kent, en la catedral de York. La boda, una de las primeras retransmitidas por televisión en el Reino Unido, marcó su entrada en la familia real. Tuvieron tres hijos: George, conde de St Andrews, nacido en 1962; Helen Taylor, nacida en 1964; y Nicholas Windsor, nacido en 1970.
En 1994, se convirtió al catolicismo, decisión que tomó tras años de reflexión espiritual. Fue instruida por el sacerdote católico Peter Jamison y recibió la confirmación en una ceremonia privada. Este paso, sin precedentes en la realeza moderna, no alteró su relación con la reina Isabel II, que aceptó su decisión.
Tras su conversión, mantuvo un perfil bajo, alejada de los compromisos públicos de la realeza. Prefirió dedicarse a la enseñanza musical en escuelas estatales, especialmente en barrios pobres de Londres. Trabajó como voluntaria en instituciones educativas, enseñando piano y canto a niños que, en muchos casos, desconocían su vínculo con la Corona.
En el 2002, renunció formalmente al título de “Alteza Real” para llevar una vida más sencilla. A pesar de ello, continuó asistiendo a fiestas familiares y actos oficiales selectos, como bodas reales. La prensa británica la apodó despectivamente “la chica de Yorkshire”, un término que ella aceptó con orgullo, reflejando su conexión con sus orígenes.
En su labor caritativa apoyó a organizaciones como la Fundación de Música para Niños y Jóvenes, promoviendo el acceso a la educación musical. También fue patrona de varias asociaciones benéficas, incluidas algunas relacionadas con la salud mental y el bienestar infantil, aunque siempre mantuvo un enfoque discreto.
El funeral católico en la Catedral de Westminster, el 16 de septiembre de 2025, marcó un hito histórico. Según La Razón, fue la primera vez en más de 400 años que un miembro de la familia real recibió un funeral católico, rompiendo con la tradición anglicana establecida desde Enrique VIII. El cardenal arzobispo de Westminster ofició la misa, con los reyes Carlos III y Camilla presentes.
La asistencia de Carlos III al funeral reflejó su compromiso con una monarquía tolerante.
Luego de su muerte, la prensa destacó su humildad y dedicación. Los mensajes de condolencia de la familia real y de instituciones benéficas resaltaron su vida de servicio discreto. Su funeral reunió a miembros de la familia Windsor, amigos y representantes de las organizaciones que apoyó durante décadas.
Ramírez de Velasco®

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