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PERIODISMO Los ricos mueren en olor de santidad

Soga

Los influyentes reciben indulgencia, los anónimos quedan desnudos en páginas hambrientas de morbo y sensacionalismo cruel

¿A quién le importa que dos borrachos, un domingo cualquiera, en la vereda, se trencen a pelear cuchillo en mano y uno termine muerto? A la familia, a los conocidos, a un vecino. Y pare de contar. ¿Por qué debe enterarse usted? Porque le atrae el morbo: esa fascinación por lo desagradable, lo cruel, lo prohibido, lo que hiere la moral. El periodismo lo sabe y lo explota. ¿Está mal? Claro. Igual que mirar pornografía.
No se ha estudiado aún cuánto influye en los demás el hecho de que se sepa, urbi et orbi, que un pobre infeliz mató a golpes a una mujer. ¿No será que la prensa, al exhibir cada detalle, da ideas a los malvados? ¿No será que la multiplicación de noticias sangrientas termina empujando a más de uno a matar, a mutilar, a repetir lo que leyó o vio en la pantalla?
La cobertura de un suicidio lo demuestra: si el muerto es rico o poderoso, el asunto se trata con guantes de seda; si es pobre, se publica nombre, apodo, edad, oficio, domicilio, señas particulares, y hasta el método exacto con que se quitó la vida. Cuanto más escabroso, mejor. Si al cuerpo lo encuentran desnudo, mejor todavía. Si aparece en descomposición y los vecinos denunciaron el fétido hedor, éxito asegurado. Pero si se trata de alguien influyente, el modo de morir será un dato secundario u omitido. Ya se sabe, para cierto periodismo los ricos meren en olor de santidad.
¿En qué le cambia la vida, don, saber que alguien de Zorro Muerto, Tomas Young, Vilelas o el barrio Industria se ahorcó con la soga con que sus hijos jugaban a saltar la piola, o se voló la cabeza con una escopeta calibre 16, apoyándola contra el mentón y disparando con el dedo gordo del pie? ¿De qué sirve ese detalle?
Da lo mismo si no lee esas páginas. Igual se publican. La prensa siempre está para mostrar la escena: el finado con el cuello amoratado, tirado boca arriba —decúbito dorsal, antarqueado—en medio de un charco de sangre, o con la calma falsa de quien parece dormido. El semen en la ropa de una mujer, los golpes, la tortura: cada detalle macabro vuelve más preciosa la mercancía.
El contraste es brutal: cuando la víctima o el victimario pertenecen a familias con dinero, la noticia apenas los nombra como “un conocido médico” o “un abogado de la calle Absalón Rojas”. Es decir: es nadie y son todos a la vez.
El periodismo argentino, hace tiempo, decidió correrse de la política. Desaparecieron los partidos y quedaron apenas “espacios”: agrupaciones difusas unidas por el miedo a que ganen los otros. Esas páginas se leen poco. Lo que vende es la sangre, la brutalidad y la minucia tétrica de un crimen.
Dos hombres beben como compadres en la vereda, uno grita “¡Viva Boca!” y el otro le atraviesa la garganta con el mismo cuchillo con que, minutos antes, había cortado los chorizos para el asado en la puerta de la gomería.
Usted pasará la página como siempre.
Pero alguien lo va a imitar.
Juan Manuel Aragón
A 2 de octubre del 2025, en el barrio Primera Junta. Llenando la Pelopincho.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Muy cierto lo que señalas.
    Pregunto: ¿alguien se interesa en el cómo se llegó a ésto?

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    Respuestas
    1. Y yo me invito a entrar
      a la casa del vino
      cuyas puertas siempre abiertas
      no sirven para salir.

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  2. """ EL HAMBRE ES EL MEJOR CONDIMENTO""

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  3. "LA POBREZA?,NO TIENE CAUSAS,LA RIQUEZA SI"

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  4. Frase en el Pedestal de la Estaua de la Libertad en Nueva York
    «Dadme a vuestros pobres, a vuestras apiñadas masas que anhelan respirar libre, el destruido desecho de vuestras tierras superpobladas. Mandadme a ésos, sin techo, vapuleados por la tempestad. Yo enciendo mi lámpara junto a la puerta dorada»
    (.Traducir el pedestal de la Estatua de la Libertad al español es muy difícil. Es el problema del lenguaje poético. Es, en general, el problema de casi cualquier traducción.)

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  5. En su ley está el de arriba
    si hace lo que le aproveche;
    de sus favores sospeche
    hasta el mesmo que lo nombra
    siempre es dañosa la sombra
    del árbol que tiene leche.

    Mas Dios ha de permitir
    Que esto llegue a mejorar,
    Pero se ha de recordar
    Para hacer bien el trabajo,
    Que el fuego pa calentar,
    Debe ir siempre desde abajo

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  6. "Ni el miedo ni la codicia
    es güeno que a uno le asalten,
    ansi, no se sobresalten
    por los bienes que perezcan;
    al rico nunca le ofrezcan
    y al pobre jamás le falten."

    Jose Hernandez (Martin Fierro)

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  7. " A LA SOMBRA DE UN DICHOSO,
    HACE SUERTE UN DISGRACIAO.....

    (JOSE HERNANDEZ MARTIN FIERRO)

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  8. “Acabas de cenar, y no importa lo escrupuloso que esté escondido el matadero con la agraciada distancia de las millas, hay complicidad.”

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