Ir al contenido principal

1969 AGENDA SALTEÑA CATAMARQUEÑA TUCUMANA Prelatura

La prelatura

El 8 de septiembre de 1969, el Papa Pablo VI crea la Prelatura Territorial de Cafayate

El 8 de septiembre de 1969, el Papa Pablo VI creó la Prelatura Territorial de Cafayate mediante la bula Praeclarissima exempla, separando territorios de las arquidiócesis de Salta y Tucumán y de la diócesis de Catamarca. La nueva jurisdicción comprendió sectores de Salta, Tucumán y Catamarca y fue confiada a la Orden de San Agustín, con sede en la ciudad salteña de Cafayate.
La decisión pontificia respondió a la organización de una jurisdicción eclesiástica propia para una extensa región del noroeste argentino. Quedaron incorporados los departamentos salteños de Cafayate, San Carlos y Molinos; el departamento tucumano de Tafí del Valle, con excepción de la parroquia de Tafí del Valle; y los departamentos catamarqueños de Santa María y Antofagasta de la Sierra.
La bula Praeclarissima exempla produjo, de ese modo, modificaciones territoriales en tres jurisdicciones preexistentes. La Arquidiócesis de Salta cedió Cafayate, San Carlos y Molinos; la Arquidiócesis de Tucumán aportó el territorio correspondiente a Amaicha del Valle y Colalao del Valle; mientras que la diócesis de Catamarca cedió Santa María y Antofagasta de la Sierra.
La nueva prelatura quedó bajo la responsabilidad pastoral de los agustinos. El papa Pablo VI designó como primer administrador apostólico al sacerdote español Diego Gutiérrez Pedraza, de la Orden de San Agustín, quien asumió inicialmente sin carácter episcopal. La designación se produjo en la misma fecha de la creación de la jurisdicción.
El territorio presentaba una extensión considerable y abarcaba poblaciones del área de los Valles Calchaquíes y sectores de la región andina del noroeste. Cafayate quedó establecida como sede de la nueva jurisdicción y la iglesia de Nuestra Señora del Rosario pasó a ocupar el lugar central de su organización pastoral. La patrona de la prelatura es Nuestra Señora del Rosario, conocida también como "La Sentadita de Cafayate".
Durante los primeros años se organizaron las estructuras parroquiales y administrativas de la prelatura. Los sacerdotes agustinos asumieron progresivamente la atención de las comunidades distribuidas en las tres provincias. En Tucumán, la jurisdicción comprendió especialmente las localidades de Amaicha del Valle y Colalao del Valle, mientras que en Catamarca incluyó las comunidades de Santa María y Antofagasta de la Sierra.
Diego Gutiérrez Pedraza permaneció al frente de la jurisdicción durante más de dos décadas. El 10 de octubre de 1973, Pablo VI lo nombró prelado de Cafayate y lo elevó a la dignidad de obispo titular de Gaguaros. Recibió la consagración episcopal el 16 de diciembre de ese año y, el 3 de noviembre de 1977, fue nombrado formalmente obispo-prelado de Cafayate.
Después de la muerte de Gutiérrez Pedraza, ocurrida el 23 de noviembre de 1990, la conducción pasó a otros miembros de la Orden de San Agustín. Cipriano García Fernández asumió como administrador diocesano y posteriormente fue designado obispo prelado por Juan Pablo II, el 28 de mayo de 1991. Permaneció en el cargo hasta el 2007.
La sucesión continuó con Mariano Anastasio Moreno García, quien estuvo al frente de la prelatura desde el 2007 hasta el 2014, y con José Demetrio Jiménez Sánchez-Mariscal, quien ejerció entre el 2014 y el 2019. Después de su fallecimiento, ocurrido el 23 de octubre del 2019, quedó una sede vacante administrada provisionalmente hasta el nombramiento de un nuevo prelado.
En la actualidad, la Prelatura Territorial de Cafayate continúa siendo sufragánea de la Arquidiócesis de Salta. Comprende los departamentos de Cafayate, Molinos y San Carlos en Salta; Tafí del Valle, con la excepción señalada, en Tucumán; y Santa María y Antofagasta de la Sierra en Catamarca. Desde el 21 de abril del 2022, el prelado es Darío Rubén Quintana Muñiz, de la Orden de Agustinos Recoletos.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

1875 AGENDA SANTIAGUEÑA Basualdo

José Eladio Basualdo El 7 de septiembre de 1865 nace José Eladio Basualdo, profesor normal nacional, funcionario, político, agrimensor, agricultor El 7 de septiembre de 1865 nació José Eladio Basualdo, en Diamante, Entre Ríos. Fue profesor normal nacional funcionario, político, agrimensor, agricultor y con “una vida dedicada a la docencia”, según relataron quienes lo conocieron. Vivió en varias provincias del norte argentino. Murió en Buenos Aires, el 5 de julio de 1955, cuando le faltaban unos días para cumplir 90 años. Era hijo de José Eladio Basualdo y Rosa Migueles. Cursó sus estudios en la vieja escuela de Concepción del Uruguay y se graduó como profesor en la Escuela Normal de Paraná. Desde entonces fue dilatada y constante su dedicación a la enseñanza, en la que pronto adquirió el prestigio que le daban su vocación, su aptitud y su clara inteligencia. En Jujuy, Catamarca, Esperanza (Santa Fe), Rosario y Santiago del Estero, la cátedra tuvo para él un sólido valor que le hizo res...

ENSAYO Elogio del bidé

"Pensativo", de Raúl Cisterna Una definición de cultura se me complica cuando aparecen dioses, artistas, dinero, Borges y un artefacto placentero La definición más conocida de cultura indica que viene del latín cultūra, derivado de colere, que significa cultivar, trabajar la tierra, cuidar. Con el tiempo, la palabra amplió su significado hasta designar aquello que el hombre agrega a la naturaleza. Es la explicación más sencilla. Así, forman parte de la cultura las actividades humanas comunes o extraordinarias: colgar un cuadro, hablar mal de un amigo, sembrar maíz, manejar un tractor, tomar mate, construir una casa, montar a caballo, coger los cubiertos en la mesa, emborracharse con ginebra, bailar una zamba, castrar un toro, comer una galleta, peinarse con gomina y todo lo que una persona crea, forma, realiza o perpetra ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Uf: billones de billones de asuntos. Hay otra acepción, emparentada con la anterior, que lleva la palabra haci...

PUEBLO Antes de los títulos

"Doña Juanita", de Raúl Cisterna El comisario duerme la siesta, Solano afila un cuchillo y la vida sigue como si nada fuera a suceder, pero… La cámara hace una toma que baja del aire y se acerca a una casa. Doña Juanita barre la vereda. Cuando vuelva su gente, andará atareada, dando las últimas puntadas al almuerzo que compartirá con el marido, estafetero del pueblo, y sus changos. Uno es aprendiz en la carpintería, el otro trabaja en la panadería. Todas las mañanas Alfonso Gómez les trae la leche recién ordeñada de sus vacas, mezclada con agua pura del aljibe para que a nadie le falte. En el destacamento la cerradura del calabozo está trabada. Hace años que no hay un preso. El comisario instaló un catre al lado de la ventana para echarse una siestita cada vez que puede. Nadie lo molesta, ni siquiera el agente Elías Salomón, el “Turco”, que a veces hace lo mismo cuando regresa tarde de visitar a la novia. Los vendedores se alojan en el Mónaco. Se cuenta que el viajante de ani...

OFICIO: Desocupado

"Sacha escritor", de Raúl Cisterna Ya casi nadie lee, escribir cuesta muchísimo y hasta el periodismo parece condenado a desaparecer Algunas veces debo decidir qué poner cuando en el formulario preguntan "oficio u ocupación". Siempre dudo entre periodista y cronista. Pero jamás se me ocurriría decir "escritor", tarea que está muy por encima de mis posibilidades, como lo vengo constatando desde siempre. No es falsa modestia, es la prueba de un hecho cierto. Para ser escritor hay que ser muy profundo, se debe poner en palabras, de manera inteligente lo que quizás piensan muchos. Cuando Atahualpa Yupanqui dice: "Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas", ha condensado un mundo de pensamientos. Muchos las repetirán después cuando quieran expresarlo con idéntica sencillez. En una de las versiones del poema "La lluvia", Jorge Luis Borges la describe como "una cosa que sin duda sucede en el pasado". En un instante habla de ...

DEMOGRAFÍA El placer de desaparecer

"Natalidad cero", de Raúl Cisterna Nunca hubo tanta libertad para gozar del sexo y tan poco entusiasmo por aceptar sus obvias consecuencias La sociedad tiene un problema vital, sabe cuál es la solución, pero se niega, de forma terminante, a ponerse manos a la obra. El drama es, mire usté, que no nacen los niños suficientes como para reemplazar a los adultos. ¿Por falta de los trámites necesarios, digamos, para engendrarlos? ¡Al contrario, amigo! Para decirlo con palabras crudas, lo que sobra en este mundo es placer y sexo. Donde se dé vuelta. Nunca como hoy hubo tanta libertad sexual y, sin embargo, nunca hubo tan pocos chicos. Y siguen disminuyendo. El problema es que aumentaron de manera exponencial los sistemas para evitar su resultado más patente. Y los adultos se acostumbraron a deleitarse con el mecanismo, sin temer la consecuencia, porque no la habrá. En algunos países los niños son una rareza: cierran jardines de infantes y escuelas, y los toboganes y hamacas de las p...