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| "Género", de Raúl Cisterna |
Una lección que las maestras no deberían olvidar de seguir dando para que los alumnos tengan bien claro qué dicen al hablar
Ahora que se ha puesto de moda hablar del género, bien podrían las maestras recordar a sus alumnos qué es, cómo se usa, cómo funciona. La señorita Maruja, de tercero reforzado de antes, nos decía que es el accidente gramatical que indica si un nombre, un adjetivo, un artículo o un pronombre es masculino, femenino o neutro. También están el epiceno, el común y el ambiguo. ¡Epa!, amigo.Género masculino es el que se refiere a un varón (Carlos), un animal macho (perro) o cosas que, por su origen latino o por su terminación, se asimilan a este género (camión, libro, árbol). El femenino designa a una mujer (María), un animal hembra (perra) o elementos que por su origen o terminación se clasifican como tales (ventana, casa, flor).El neutro es una categoría gramatical presente en otras lenguas (como alemán, latín o griego) para referirse a seres, cosas o conceptos que no son ni masculinos ni femeninos. En español no existen sustantivos neutros propiamente dichos. Todos los nombres tienen género masculino o femenino. Sin embargo, se usan formas neutras como el artículo y pronombre lo para referirse a ideas, cualidades abstractas o frases enteras: lo importante, lo bello, lo que dijiste.
El epiceno corresponde a nombres de animales que tienen una sola forma y un solo artículo para ambos sexos. El sexo se distingue añadiendo “macho” o “hembra”: el lince, la hormiga, el cóndor.
El común alude a los sustantivos que, con la misma terminación, pueden referirse a varones o mujeres según el artículo que lleven: el o la estudiante, el o la cantante, el o la cómplice, el o la testigo.
El ambiguo corresponde a ciertos nombres que, sin cambiar de forma, admiten tanto el artículo masculino como el femenino, casi siempre con el mismo significado: el o la lente, el o la mar. Pero no es ambiguo si el cambio de artículo produce un cambio de significado: el cura o la cura, el corte o la corte, el guía o la guía, el policía o la policía.
También hay sustantivos que solo se usan en masculino o femenino, aunque designen seres de ambos sexos (por ejemplo, “la víctima”, “la persona”, “el personaje”). También hay sustantivos que conservan el género neutro latino en su forma, pero funcionan como masculinos en español moderno (problema, sistema, tema), herencia directa del neutro latino que se transformó mayoritariamente en masculino.
Bueno, eso nomás quería decir. Si alguno no cree, vaya y lea el diccionario de dudas de Fernando Corripio. Discútale a él en todo caso.
Juan Manuel Aragón
Lunes 29 de junio del 2026, en Caspi Corral. Pialando terneros.
Ramírez de Velasco®


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