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| Ernst Röhm |
El 2 de julio de 1934 se desarrollan en Alemania las últimas ejecuciones y detenciones de la Noche de los Cuchillos Largos
El 2 de julio de 1934 se desarrollaron en Alemania las últimas ejecuciones y detenciones vinculadas a la llamada Noche de los Cuchillos Largos, tras una serie de órdenes emitidas por Adolf Hitler para eliminar a sectores de las Secciones de Asalto y a opositores políticos internos y externos al Partido Nazi, entre los que se contó la ejecución del jefe de las Secciones de Asalto, una fuerza paramilitar del partido nazi, Ernst Röhm, detenido días antes y asesinado en la prisión de Stadelheim durante la purga.La operación se inscribió en un proceso de consolidación del poder del régimen nazi, iniciado tras el ascenso de Hitler a la Cancillería en enero de 1933, cuando comenzaron a tensionarse las relaciones entre las SA, dirigidas por Röhm, y el Ejército alemán, que rechazaba la idea de absorción planteada por las tropas de asalto. Las Secciones de Asalto habían crecido hasta superar los tres millones de miembros, lo que generaba inquietud en la cúpula militar y en sectores conservadores.El 30 de junio de 1934, Hitler ordenó una serie de arrestos masivos en Baviera, ejecutados por la SS bajo mando de Heinrich Himmler y Reinhard Heydrich, con apoyo de la Gestapo. Las listas de objetivos incluían mandos de las Secciones de Asalto, antiguos aliados políticos considerados desleales y figuras conservadoras percibidas como amenazas, en un operativo que se extendió por varias ciudades alemanas.
Entre los detenidos figuró Ernst Röhm, arrestado en Bad Wiessee durante una reunión de altos mandos de las SA. Tras su detención, fue trasladado a la prisión de Stadelheim en Múnich, donde permaneció bajo custodia directa de la SS. Durante las horas siguientes se discutió su destino dentro de la conducción nazi, en medio de presiones internas para su eliminación.
El 1 de julio de 1934 se ejecutó la orden de muerte contra Röhm, luego de que se le ofreciera, según los registros del régimen, la posibilidad de suicidarse, opción que rechazó. Fue asesinado por miembros de la SS en su celda, en el marco de una serie de ejecuciones simultáneas realizadas en distintos puntos del país.
En paralelo, fueron eliminados otros dirigentes de las Secciones de Asalto, como Edmund Heines y Karl Ernst, cuyos nombres figuraban en las listas de depuración elaboradas por la SS. Las ejecuciones se realizaron en cuarteles y centros de detención, sin procedimientos judiciales, bajo órdenes directas del liderazgo nazi.
Fuera del ámbito de las Secciones de Asalto, también fueron asesinadas figuras políticas y militares consideradas opositoras, entre ellas el ex canciller Kurt von Schleicher y el político Gregor Strasser, en operativos coordinados que ampliaron el alcance de la purga más allá de la estructura paramilitar del partido.
El papel de Hermann Göring resultó clave en la coordinación policial dentro de Prusia, donde las fuerzas estatales colaboraron en la detención de objetivos. Himmler, por su parte, consolidó la autonomía de la SS como instrumento central de represión interna, desplazando a las SA del aparato de violencia estatal.
El 2 de julio continuaron los registros de detenciones y traslados de prisioneros en distintas regiones del Reich, mientras se cerraban los principales operativos iniciados dos días antes. La cadena de mando se mantuvo bajo control directo de Hitler, que validó posteriormente las acciones ante su gabinete.
El 3 de julio de 1934, el gobierno nazi promulgó un decreto que legalizaba retroactivamente las ejecuciones, presentándolas como medidas de autodefensa del Estado. La operación quedó incorporada oficialmente a la estructura del régimen como acción de estabilización interna, cerrando la fase inicial de la purga.
Ramírez de Velasco®


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