Ilustración Miguel de Cervantes Saavedra Miguel de Cervantes Saavedra Cual vemos que renueva el águila real la vieja y parda pluma y con otra nueva la detenida y tarda pereza arroja y con subido vuelo rompe las nubes y se llega al cielo: tal, famoso Padilla, ha sacudido tus humanas plumas, porque con maravilla intentas y presumas llegar con nuevo vuelo al alto asiento donde aspiran las alas de tu intento. Del sol el rayo ardiente alza del duro rostro de la tierra, con virtud excelente, la humedad que en sí encierra, la cual después, en lluvia convertida, alegra al suelo y da a los hombres vida: y d'esta mesma suerte el sol divino te regala y toca y en tal humor convierte que, con tu pluma, apoca la secuencia de la ignorancia nuestra ya sciencia santa y santa vida adiestra. ¡Qué sancto trueco y cambio: por las humanas, las divinas musas! ¡Qué interés y recambio! ¡Qué nuevos modos usas de adquirir en el suelo una memoria que dé fama a tu nombre, al alma gloria!; que, pues es tu Parna...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero