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POLÍTICA ¿Por qué Israel no reconoce el Holocausto armenio?

Armenios sin reconocimiento, hasta ahora

Por Natalio Steiner
Comunidades Plus

Cada 24 de abril, el pueblo armenio recuerda el inicio de las deportaciones y matanzas masivas ocurridas en el Imperio Otomano en 1915, un episodio que numerosos historiadores y más de una treintena de países califican como genocidio. Sin embargo, el Estado de Israel, pese a ser la nación surgida tras la tragedia del Holocausto judío, nunca ha otorgado un reconocimiento oficial a esos hechos como "genocidio". La pregunta surge una y otra vez: ¿por qué?
La respuesta no radica en una única causa, sino en una combinación de factores diplomáticos, estratégicos y políticos.
Durante décadas, Israel mantuvo una estrecha alianza con Turquía, uno de los pocos países musulmanes con los que desarrolló una importante cooperación militar, económica y de inteligencia. El reconocimiento oficial del genocidio armenio habría generado una fuerte crisis diplomática con Ankara, que rechaza categóricamente esa denominación y sostiene una interpretación diferente de los acontecimientos históricos.
En los últimos años, además, Israel ha profundizado su relación con Azerbaijan, socio estratégico por su cooperación energética y de seguridad y por su posición geopolítica frente a Iran. Azerbaiyán mantiene una histórica rivalidad con Armenia y también se opone a las campañas internacionales de reconocimiento del genocidio armenio. Diversos analistas consideran que este vínculo constituye otro elemento que influye en la prudencia diplomática israelí.
No obstante, dentro de Israel existe un debate importante. Intelectuales, académicos, sobrevivientes del Holocausto y varios dirigentes políticos han expresado públicamente que el Estado debería reconocer el genocidio armenio por una cuestión de memoria histórica y de principios morales. Incluso la Knesset ha celebrado debates sobre el tema en distintas oportunidades, aunque sin aprobar un reconocimiento oficial.
Es importante señalar que la ausencia de reconocimiento oficial no significa necesariamente una negación de los hechos por parte de todos los sectores israelíes. Muchos investigadores y figuras públicas israelíes consideran que las matanzas y deportaciones sufridas por los armenios constituyen un genocidio desde el punto de vista histórico. La diferencia radica en que el gobierno israelí ha privilegiado, hasta ahora, consideraciones de política exterior sobre una declaración oficial del Estado.
En 2025, el primer ministro Benjamin Netanyahu manifestó en una entrevista que él, en lo personal, reconoce el genocidio armenio. Sin embargo, posteriormente se aclaró que Israel, como Estado, y la Knesset no han adoptado una resolución oficial de reconocimiento, por lo que la política gubernamental permanece sin cambios.
En definitiva, la posición israelí refleja una tensión entre memoria y realpolitik. Para muchos observadores, un país cuya identidad nacional está profundamente marcada por el recuerdo del Holocausto debería reconocer el sufrimiento del pueblo armenio. Para otros, la política exterior exige considerar alianzas estratégicas y equilibrios regionales que han llevado a mantener una postura oficial de cautela. El debate continúa abierto y sigue siendo uno de los temas más sensibles de la diplomacia israelí.
Ramírez de Velasco®


Comentarios

  1. Por lo que se interpreta del artículo, es el gobierno israelí, y no "el país Israel" el que no está dispuesto a reconocer ese holocausto. Tal vez el razonamiento sea demasiado simplista para las partes interesadas, pero la realidad y los hechos existen, ocurren y ocurrieron, más allá de que alguna persona, gobierno o país esté dispuesto a reconocerlos. Asi que no le daría mucha relevancia al asunto. Por otra parte, el gobierno queda aislado y en evidencia frente a todo el mundo que opina lo contrario, así que peor para él

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