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FÁBULA Más zamba que historia (con vídeo)

A falta de otra imagen suelen presentarla así

La Rubia moreno es un relato épico sin partidas ni testamentos y sin un solo papel comprobable


La rubia Santos Moreno, tal como la cuentan, quizás no existió. Hasta ahora no hay una sola inscripción de parroquia ni acta de nacimiento ni testamento ni expediente que se haya digitalizado y esté disponible públicamente con datos plenamente verificables sobre ella. Quienes la nombran dicen que saben de su existencia sobre todo por la memoria popular, la literatura regional y expresiones culturales modernas. Es decir, hay evidencia indirecta que no sería fehaciente e indubitable en términos estrictos.
Hay uno que dice que su papá le contaba que su abuelo le ha dicho… pero no es una prueba segura, salvo por el amor a los mayores. A veces los recuerdos están inducidos por el ambiente. Alguien que se crió sintiendo la famosa zamba de Cristóforo Juárez y Agustín Carabajal, puede sentirse tentado de afirmar que sí existió, que oyó hablar de ella, que alguien afirmó saber algo. Pero eso no conduce a pensar que fue una persona real o, al menos no como la describe la zamba.
Para peor, con el tiempo la hicieron viajar a la Rioja a pelear contra Felipe Varela en el Pozo de Vargas y tampoco hay constancias de que sucediera. ¡Vamos!, lo único que se sabe es que hay un lugar en el departamento Banda que se llama Rubia Moreno. Posiblemente tenga su nombre en honor a una rubia con ese apellido o sea una deformación de Rubio Moreno o de otra cosa. Nada más.
Mientras nadie aporte documentación contemporánea, el resto es una mera fábula quizás inventada por poetas y músicos, que supusieron una personalidad como la que le atribuyen sin muchas precisiones. Quizás algún grupo folklórico tenga a la zamba como caballito de batalla, con voces afiatadas y todo eso. Pero eso no es prueba de nada.
No se sabe si existió, quienes la nombran no la vieron nunca, es por lo tanto lícito pensar que cuando dicen “eran sus ojos dos nazarenas // bravas espuelas en el mirar”, están pegando una inventada de aquellas. Es muy bueno el poema que la homenajea, pero es un invento repleto de mentiras poéticas. Metáforas.
Jorge Cafrune interpreta la zamba

De vez en cuando, como para llenar un espacio con novedades del pasado—o porque el público se renueva—sale uno a sostener que la Rubia Moreno esto, la Rubia Moreno aquello, la Rubia Moreno lo de más allá. Sostienen que se enganchó con un soldado que murió en una montonera y luego para sobrevivir puso una pulpería.
Porque se trataba de un lugar al que iban mayormente los hombres a beber, según suponen muchos, debió ser una mujer aguerrida, “más brava que las leonas de los juncales del Albardón”. Hasta el momento no se halló ningún papel de su tiempo que la nombre, ningún expediente que cuente que se agarró a pelear con alguno. Lo único que hay es una leve referencia a su nombre, pero todo en el aire, imaginario.
Ojo, aquí no se dice que no existió, lea bien. Lo que afirma esta crónica traída de los pelos si quiere, es que todavía nadie halló referencias históricas reales sobre la Rubia Moreno. Lo demás, la poesía, la leyenda, los dichos de dichos, los imprecisos cuentos están muy bien. Nadie discute.
De todas maneras, si usted quiere decir que sí existió, lo espero con un acta, no la zamba.
A ver, muestrelá, si la tiene.
Juan Manuel Aragón
A 7 de marzo del 2026, en Chauchillas. Jugando al carnaval.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Tengo un testimonio, pero contemporáneo de la Rubia Moreno (encarnada creo, en una "alemana", quedo en espera).

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