| Parte del Camino del Inca |
El 22 de junio del 2014 se declara Patrimonio Mundial al Capac Ñan, inmensa red de caminos construida por los incas
El 22 de junio del 2014 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura declaró Patrimonio Mundial al Capac Ñan (Camino del Inca), una inmensa red de caminos construida por los incas a lo largo de varios siglos. La distinción reconoció el valor histórico, cultural y tecnológico de una obra que llegó a extenderse por unos 30.000 kilómetros a través de seis países sudamericanos, entre ellos Argentina, donde uno de sus tramos atraviesa la provincia de Catamarca.El Capac Ñan, expresión que en quichua también puede traducirse como “camino del soberano”, constituyó la columna vertebral del Imperio Inca. Aprovechó en parte senderos y rutas preincaicas que ya existían y los integró en una compleja red destinada a facilitar las comunicaciones, el transporte de mercancías, el desplazamiento de funcionarios y las necesidades defensivas del Estado.La expansión de este sistema vial acompañó el crecimiento del Tahuantinsuyo, nombre con el que se conocía al imperio. Alcanzó su máxima extensión durante el siglo XV, cuando conectó regiones que hoy pertenecen a Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Desde la capital imperial, Cusco, partían las principales rutas que articulaban el territorio andino.
Los constructores debieron enfrentar algunos de los paisajes más complejos del planeta. Los caminos atravesaban cumbres nevadas que superaban los 6.000 metros de altura, desiertos extremadamente áridos, profundos valles interandinos, bosques tropicales húmedos y extensas mesetas. Cada tramo fue adaptado a las características geográficas del lugar.
La red tenía puentes, escalinatas, muros de contención, drenajes, empedrados y otras soluciones de ingeniería que permitían mantener la circulación incluso en terrenos difíciles. Esa capacidad técnica convirtió al Capac Ñan en una de las mayores realizaciones de la ingeniería prehispánica de América.
A lo largo de los caminos funcionaban tambos, depósitos y centros administrativos destinados al descanso de viajeros, al almacenamiento de productos y a la organización de las actividades estatales. También circulaban por esas rutas los chasquis, mensajeros que transmitían información a gran velocidad mediante relevos sucesivos.
La candidatura presentada ante la Organización fue resultado de más de una década de trabajo conjunto entre Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Equipos de arqueólogos, historiadores, especialistas en patrimonio y comunidades locales colaboraron para identificar y documentar los sectores más representativos del antiguo sistema vial.
La declaración aprobada durante una sesión del Comité del Patrimonio Mundial, realizada en Doha, tuvo 274 componentes distribuidos a lo largo de más de 5.000 kilómetros. Fueron seleccionados por su relevancia social y política, por la calidad de sus obras de arquitectura e ingeniería y por la presencia de sitios vinculados con prácticas religiosas y ceremoniales.
En territorio argentino, el Capac Ñan atraviesa las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza. Los tramos conservados permiten observar cómo las poblaciones andinas se integraron a una vasta red de intercambio que favoreció la circulación de bienes, conocimientos, técnicas y tradiciones culturales.
La inscripción como Patrimonio Mundial consolidó la protección internacional de uno de los mayores legados de las civilizaciones andinas. Numerosas comunidades continúan habitando zonas vinculadas a esos antiguos caminos y conservan prácticas culturales asociadas a ellos. En Catamarca, varios segmentos forman parte de ese corredor histórico que, siglos después de su construcción, sigue atravesando montañas, quebradas y valles del noroeste argentino.
Ramírez de Velasco®

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