Ilustración Miguel de Cervantes Saavedra "¡Voto a Dios que me espanta esta grandeza y que diera un doblón por describilla!; porque, ¿a quién no suspende y maravilla esta máquina insigne, esta braveza? ¡Por Jesucristo vivo, cada pieza vale más que un millón, y que es mancilla que esto no dure un siglo, ¡oh gran Sevilla, Roma triunfante en ánimo y riqueza! ¡Apostaré que la ánima del muerto, por gozar este sitio, hoy ha dejado el cielo, de que goza eternamente!" Esto oyó un valentón y dijo: "¡Es cierto lo que dice voacé, seor soldado, y quien dijere lo contrario miente!" Y luego encontinente caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese, y no hubo nada. Ramírez de Velasco®
Cuaderno de notas de Santiago del Estero