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LENGUA Conjunciones copulativas

Adán y Eva

Las más conocidas de Santiago del Estero


Ahí van algunas de las más famosas conjunciones copulativas: Adán y Eva, barajar y dar de nuevo, Filas y Campitelli, radio y televisión, culo y calzón, damas y caballeros, soplar y hacer botellas, vos y yo, Bosnia y Herzegovina, policías y ladrones, amor y paz, secreto y confidencial, Sacco y Vanzetti, amigos y enemigos, vamos y vamos, el bien y el mal, Rómulo y Remo, muerto y enterrado, Romeo y Julieta, íncubos y súcubos, Vilma Palma e Vampiro, toco y me voy, solteros y casados, Charly y Nito, mate y venga.
Juárez y la Nina, romántica y hermosa, bota y bombacha, tire y afloje, borrón y cuenta nueva, urbe et orbi, lavar y planchar, Perón y Evita, zapatos y medias, cincuenta y cincuenta, cuchillo y tenedor, San Juan y Mendoza, ahora y siempre, Pedro y Pablo, el Llanero Solitario y Toro, ser y parecer, Pampa y la vía, tirios y troyanos, tango y milonga, alfa y omega, aguja e hilo, noche y día, padres e hijos, lleva y trae, saco y pongo, España y Portugal, justos y pecadores, Capital y Banda.
Tu y yo, Libertad y Belgrano, Batman y Robin, Bárbara y Dick, yerba y azúcar, Gardel y Lepera, aceite y vinagre, ladies and gentlemen, Sarmiento y Central, Botnia y Ence, Santiago y La Banda, jamón y queso, cielo y tierra, pan y manteca, zamba y chacarera, tomo y obligo, Montescos y Capuletos, fruta y verdura, camisa y pantalón, Suárez-Palomo, sí y no, miti y miti, radicales y peronistas, lechuga y tomate, entro y salgo, Central Córdoba y Mitre.
La Biblia y el calefón, solterita y sin apuro, letras y números, dimes y diretes, penal y gol, blanco y negro, dulce y salado, ángeles y demonios, sábados y domingos, mate y bombilla, principio y fin, alpargatas y libros, antes y después, zapatos y medias, Ortega y Gasset, Salta y Jujuy, Buenos Aires y el interior, serbios y crotas, país y mundo, té y café, Sansón y Dalila, Boca y River, perros y gatos, diarios y revistas, sal y pimienta, Juan y Juan, campo y ciudad, sube y baja, saco y corbata, nosotros y ellos, mitad y mitad, señores y señoras, rayos y centellas.
A continuación, agregue las que quiera, pues seguramente faltaron muchísimas en esta somera lista.
©Juan Manuel Aragón

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