Ir al contenido principal

1907 CALENDARIO NACIONAL Newell

Isaac Newell

El 16 de octubre de 1907 murió Isaac Newell, profesor de inglés pionero del fútbol en el país, fundador del Colegio Comercial Anglicano Argentino y de Newell's Old Boys


El miércoles 16 de octubre de 1907 murió Isaac Newell, que fuera profesor de inglés pionero del fútbol en el país. Fue el fundador tanto del Colegio Comercial Anglicano Argentino como del club de fútbol Newell's Old Boys, que lleva su nombre. Había nacido en Strood Kent, Inglaterra, el 24 de abril de 1853.

Era hijo de Joseph Newell y Mary Goodger. Al crecer, tenía un espíritu aventurero y una pasión por las actividades deportivas, especialmente el fútbol.
A los 16 años se embarcó rumbo a Argentina con unos amigos de su padre. Al llegar a Rosario presentó una carta de recomendación de su padre a William Wheelwright, administrador del Ferrocarril Central Argentino, de propiedad británica. Wheelwright le dio trabajo como telegrafista.
En 1876 se casó con Anna Jockinsen. Se recibieron de profesores de inglés en 1878, y trabajaron en el Colegio Anglicano. Isaac también dictó clases en el colegio Nacional de 9 de julio entre Necochea y Chacabuco. Ese año, el 26 de mayo, nacía su primer hijo, Claudio Lorenzo. Luego vendrían Norah Lucy, Lilian Adela, Mildred Ellen, Lionel Walter y Margarte María Louisa todos nacidos en Rosario.
Newell adquirió una propiedad y en 1884 fundó el Colegio Comercial Anglicano Argentino con un distintivo emblema rojo y negro. Los colores fueron tomados de los de la bandera de Inglaterra y la bandera del Imperio Alemán. La esposa de Newell tenía la nacionalidad alemana.
Fue en 1884 que llegó a la Argentina el primer fútbol y reglamento. Newell decidió alternar los estudios en la universidad con la actividad deportiva. Con el paso de los años, el deporte ganó popularidad en la universidad.
En 1900 nombró a su hijo Claudio y a su nuera, Katie Cowell, directores de la escuela.
El Club Atlético Newell's Old Boys fue fundado el 3 de noviembre de 1903. Claudio Newell fue uno de los principales fundadores.
El club fue fundado para profesores, estudiantes y ex alumnos de la universidad, y recibió su nombre en homenaje a la vida y los logros de Newell. El escudo del club y su vestimenta tomaron los colores del Colegio Comercial Anglicano Argentino.
Sus restos fueron inhumados en el cementerio de Disidentes de Rosario. Su sepultura se ve a la distancia por un gran busto de bronce con la efigie del difunto.
Esta crónica se despide hasta mañana, sobre todo de los que sostienen que el nombre del popular club rosarino, Newell's Old Boys, quiere decir “nuevos viejos muchachos”.
©Juan Manuel Aragón
                                                                

 

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

NOMBRE El que decide no es el padre

Eufemiano y sus mujeres Una madre, una esposa y un cura terminan poniendo un nombre que acompañará toda una vida A último momento decidieron que si era varón se llamaría José Agustín, santo que les recordaba a parientes de ambos lados y, sobre todo, al que ya le estaban debiendo el nombre, porque en ambas familias habían sido muy devotos. También habían pensado cómo ponerle si era mujer, pero no viene al caso. No querían que su niño tuviera un nombre rubio y de ojos azules junto a un apellido morocho y español. Si le digo cuál es la época que más me gusta, le miento, porque en algunas cosas éramos muy crueles y las costumbres se han suavizado mucho, aunque ahora también haya cada cosa que a uno lo obliga a pensar en volver el reloj para atrás. No diga nada, ya sé que es imposible. Cuando nació, el 26 de abril de 1962, el hombre se fue al Registro Civil a anotarlo. Antes pasó por lo de su madre. “¿Cómo le van a poner?”, le preguntó. “José Agustín”. Pícara la vieja, le sugirió: “¿Por qué...

FAMILIA La tradición de la Virgen de la Montonera sigue viva en Santiago

María Mercedes Sotelo Se cuenta algo de la tradición de una vieja imagen de la Virgen de la Merced, llamada en Santiago de la Montonera El 26 de abril del 2015 se apagó la vida de María Mercedes Sotelo y su muerte pasó inadvertida también para algunos vecinos, que días después supieron de su fallecimiento. Era la cuidadora de la Virgen de la Montonera, antiquísima imagen de la Virgen de la Merced, custodiada en una pequeña capillita de estilo neocolonial, ubicada en Catamarca y 24 de Setiembre, en la capital de los santiagueños. Se cuenta que la Montonera le debe su nombre a que Antonino Taboada, puso bajo su protección las tropas que volvieron de la batalla del Pozo de Vargas, en abril de 1867. María Mercedes había recibido el mandato de la custodia de la imagen, de su bisabuela, Petronila Sotelo, bisnieta a su vez de la primera propietaria, Petronila Díaz, que a su muerte la dejó a su nuera Gertrudis Orellana de Sotelo. Agustín Chazarreta, hijo de don Andrés, el patriarca del folklor...

DESTINO La mujer equivocada

Mujer bajo la lluvia Un encuentro bajo la lluvia que confunde pasado y presente y deja abierta la duda de si alguna vez se conocieron Cuando la lluvia comenzó a insinuarse, primero pensé en refugiarme en una librería, pero la más cercana estaba a tres cuadras y calculé que no llegaba. Me metí en un bar. Hermoso, me dije, ver la lluvia a través del cristal, tomando un café. Pero, ¿ha visto lo que es el destino? Un instante después, llegó ella, apurada. Cuando dejó el paraguas en su silla, le incliné la cabeza y respondió. Tenía cara conocida. Me fijé que estábamos solos. Me acerqué a su mesa y le pregunté si podía sentarme. Respondió que sí. —¿Cómo andan tus cosas? —Bien, ¿y las tuyas? —respondió. Le conté que andaba de diez, que todo marchaba sobre ruedas, como debe ser. Como suele ocurrir, después de un intercambio de cortesías, nos quedamos callados. Entonces aproveché para preguntarle su nombre, porque no lo recordaba. —Lidia —me dijo y agregó su apellido. —¡Ah!, claro, Lidia —repus...

NARRACIÓN Una conversación interesante

Archivo, ilustración El paso de lo oral a lo escrito hace que se pierdan detalles de una historia que, de otra manera hasta haría reir Introducción. Muchas historias se han perdido para siempre porque viven en cómo las cuentan cuando se juntan los amigos en un bar cualquiera, en un asado, en un velorio. Si se las pasa al papel, se les va la gracia, es imposible transmitirlas con fidelidad, salvo que uno sea un gran escritor. Presencia. Antonio Pereyra y Roberto Llanos eran amigos. Solían juntarse los sábados, bebían y hasta se emborrachaban, pero poquito, no vaya a creer. Cuando se pasaban de copas, no hacían escándalos ni se daban al “tomo y obligo” ni molestaban con paradas de compadrito. Se quedaban en un rincón. De vez en cuando Antonio soltaba una sentencia: "Abril suele ser llovedor", decía. Y Roberto respondía: "Ahá". A eso le llamaban una conversación interesante. Elucidación. La vida ha llevado a que historias que antes eran mechadas con otras para ir dan...

La cogida y la muerte

Ilustración Federico García Lorca A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde. Un niño trajo la blanca sábana a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida a las cinco de la tarde. Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde. El viento se llevó los algodones a las cinco de la tarde. Y el óxido sembró cristal y níquel a las cinco de la tarde. Ya luchan la paloma y el leopardo a las cinco de la tarde. Y un muslo con un asta desolada a las cinco de la tarde. Comenzaron los sones de bordón a las cinco de la tarde. Las campanas de arsénico y el humo a las cinco de la tarde. En las esquinas grupos de silencio a las cinco de la tarde. ¡Y el toro solo corazón arriba! a las cinco de la tarde. Cuando el sudor de nieve fue llegando a las cinco de la tarde cuando la plaza se cubrió de yodo a las cinco de la tarde, la muerte puso huevos en la herida a las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde. A las cinco en Punto de la tarde. Un ataúd con ruedas es l...