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REFLEXIÓN ¿El folklore está desapareciendo?

Pareja bailando chacarera

Bruno Jacovella interpeló a los santiagueños cuando afirmó lo que esta nota pregunta en el título, pero hoy capaz que tiene razón

Por Josefina del Valle Salazar
“El folclore va a desaparecer”, lo dijo el folclorólogo y antropólogo Bruno Jacovella, cuando estuvo en Santiago del Estero, en septiembre de 1990 dando una charla en la Casa del Folclorista. Los presentes casi lo comimos… no era para menos: atreverse a decir eso en Santiago del Estero, era difícil de digerir.
Hoy, viendo lo que sucede en los escenarios de los festivales folclóricos en el país, le estoy dando la razón. Además, hace bastante tiempo que un hecho folclórico, para ser considerado como tal, tenía que ser anónimo, pero hoy todo tiene autor; debía ser oral, pero muy pocas cosas seguramente serán orales, porque todo está registrado: escrito, grabado, filmado. Debía ser empírico; en algunos casos sí lo es, pero la mayoría hoy estudia formal o informalmente. Debe mantener características regionales, y sí, se mantiene en algunos grupos tradicionales, pero otros tienen fuertes influencias extranjeras.
Hasta ahora el folclore está vigente y es popular. Y tenemos el avance de la tecnología en los medios de comunicación realizando la difusión masiva, que empezó con la instalación de internet en los años 80. Por eso se habló de globalización; con ello se borraban las características particulares de identidad de un país o región.
Se investigó quienes eran los dueños de las grandes empresas mediáticas que se relacionaban con empresas transnacionales de Estados Unidos, aprovechando la dependencia económica de América latina, reforzando desde lo cultural e ideológico a través de los medios de comunicación y así influir en las sociedades. Así nos van cambiando, el modo de hablar, de vestirnos, que comer, que música a escuchar y bailar.
Todo este proceso viene desde los años 60. Después tenemos lo comercial, que prioriza en detrimento de los valores tradicionales, utilizando los medios masivos de comunicación para promover el nuevo producto, así llegan a los escenarios folclóricos o que eran de folclore, personajes ajenos al mismo, disfrazándolos de renovación en el folclore. Todo esto está sucediendo. Cuando tienen lugar estos personajes, en lugar de verdaderos representantes de la música criolla, se siente el manoseo, la desvalorización, el desprestigio de lo nuestro, tratando de cambiar lo tradicional.
El folclore es un patrimonio cultural directamente vinculado con la tradición nacional. Por eso es urgente la necesidad de redescubrir nuestra cultura, ante tantos años de infiltración extranjera que continúa destruyéndola sistemáticamente. Ante esto es imperiosa la necesidad de implementar la enseñanza del folclore para revalorizar y difundir los aspectos tradicionales de la cultura popular Argentina, para que surjan nuevas generaciones de argentinos con auténtica sensibilidad nacional y un perfil americano.
Aquellos que dicen que recién ven muchos jóvenes en la Próspero Molina, debe ser que ellos recién vieron, porque siempre hubo jóvenes en la Plaza Mayor y en los Escenarios Callejeros.
Parafraseando la chacarera De Fiesta en fiesta, decimos: mientras quede un criollo argentino que sienta orgullo de lo regional de su tierra y sostenga con honor esta herencia, el folclore no morirá.
(Tomado de su muro de Facebook).
Ramírez de Velasco®

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