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1970 ALMANAQUE MUNDIAL Tonga

Fiesta en Tonga

El 4 de junio de 1970, el Reino de Tonga se independiza del Imperio británico luego de setenta años de protectorado

El 4 de junio de 1970, el Reino de Tonga se independizó formalmente del Imperio británico después de setenta años de protectorado. La pequeña monarquía polinesia del Pacífico Sur conservó su corona, su estructura tradicional y buena parte de sus instituciones, convirtiéndose en uno de los pocos territorios de Oceanía que nunca fue colonizado por completo. La ceremonia realizada en Nukualofa reunió a autoridades locales, representantes británicos y delegaciones extranjeras en medio de celebraciones, cantos y desfiles militares.
Su relación con Gran Bretaña comenzó en 1900, cuando el rey Jorge Tupou II firmó un tratado de amistad que transformó al archipiélago en protectorado británico. Londres asumió el control de los asuntos exteriores y estratégicos, mientras la monarquía tongana mantuvo autoridad interna sobre el gobierno, las tierras y la administración local.
El reino tenía más de 170 islas dispersas en el océano Pacífico, aunque apenas unas cuarenta permanecían habitadas. Las principales eran Tongatapu, Vava’u, Ha’apai y Eua. La economía dependía de la agricultura, la pesca y la producción de coco, vainilla y bananas, además del intercambio marítimo con otras colonias de la región.
Había logrado cierta estabilidad política desde el siglo XIX gracias a la unificación impulsada por el rey Jorge Tupou I, considerado fundador de la Tonga moderna. En 1875 promulgó una constitución que abolió formas tradicionales de servidumbre y estableció una monarquía constitucional, hecho poco frecuente en Oceanía durante aquella época.
La sociedad tongana mantuvo una fuerte estructura jerárquica basada en la nobleza hereditaria y en la influencia de las iglesias cristianas. Metodistas, católicos y mormones tuvieron creciente presencia desde la llegada de los misioneros europeos. La educación y gran parte de la vida pública quedaron ligadas a instituciones religiosas.
En la década de 1960 comenzaron las conversaciones sobre la independencia, en paralelo con el proceso de descolonización que avanzaba en África, Asia y Oceanía. Gran Bretaña impulsaba acuerdos para reducir su presencia directa en distintos territorios del Pacífico, mientras Tonga buscaba ampliar su representación internacional y controlar plenamente su política exterior.
Encabezaba entonces el reino el rey Taufa’ahau Tupou IV, quien había asumido el trono en 1965. Alto, corpulento y de fuerte presencia pública, mantenía vínculos estrechos con Londres, pero impulsaba una mayor autonomía diplomática. Su gobierno negoció los términos finales del fin del protectorado sin alterar la continuidad de la monarquía.
La ceremonia oficial de independencia se hizo en Nukualofa, capital, en la isla Tongatapu. Delegaciones extranjeras participaron de actos protocolares, desfiles y celebraciones populares. Fue arriada la bandera británica y se reconoció oficialmente la plena soberanía del Reino de Tonga dentro de la Commonwealth.
Poco después Tonga ingresó a organismos internacionales y comenzó a establecer relaciones diplomáticas propias con países de distintos continentes. La emigración hacia Nueva Zelandia, Australia y Estados Unidos aumentó durante las décadas siguientes, formando comunidades tonganas importantes en Auckland, Sídney y California.
El país conservó su sistema monárquico y buena parte de sus tradiciones ancestrales. Las ceremonias reales, las danzas polinesias y el idioma tongano continuaron ocupando un lugar central en la vida cotidiana. Décadas después de la independencia, Tonga seguiría siendo la única monarquía hereditaria vigente en toda Oceanía.
Ramírez de Velasco®

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