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JUDÍOS El odio está de moda

Manifestación antijudía en Montreal, Canadá

Las redes sociales disfrazan prejuicios, indignación moral y militancia humanitaria contemporánea

Algo ridículo y peligroso ocurre con el antisemitismo: mucha gente se siente moralmente superior y repite prejuicios antiquísimos con lenguaje nuevo. No hablan de “razas inferiores”, conspiraciones financieras o panfletos delirantes. Comparten un meme, un vídeo, una frase indignada sobre Gaza y creen que están en el bando de los buenos.
En la Argentina, además, el fenómeno tiene algo superficial. La mayoría de quienes despotrican contra “los judíos” no sabe nada del conflicto de Oriente Cercano. Confunden judaísmo con sionismo, religión con nacionalidad y gobierno con pueblo. Repiten eslóganes de internet y te miran desde arriba como si recién llegaran de una cumbre diplomática en Jerusalén. Algunos son incapaces de ubicar Gaza en un mapa. Y hablan del conflicto con la seguridad de un experto militar.
La guerra produce horror. Nadie decente goza viendo ciudades destruidas, civiles muertos. El problema es que la indignación se activa únicamente frente a Israel. Hay guerras brutales en África, persecuciones a cristianos en Asia, África y Medio Oriente, masacres interminables en países musulmanes y dictaduras salvajes gobernando hace décadas sin provocar ni una partecita de la furia que despierta el Estado judío. Pocos países tienen que discutir su derecho a existir como Israel.
Después del ataque de Hamás del 7 de octubre del 2023 pasó algo revelador. Antes de conocerse la magnitud de la masacre, ya había sectores justificando, relativizando o celebrando los secuestros y asesinatos de civiles. Mujeres violadas, familias asesinadas, chicos secuestrados: eso merecía “contexto”. A la respuesta israelí se la condena. A unos les conceden explicaciones; para los otros, ni justicia.
Es trampa: se finge que odiar a Israel es “antisionismo”. Como si insultar a cualquier judío en redes de internet, vandalizar sus instituciones o responsabilizar a millones de personas fuera una simple postura geopolítica. Hay quienes hablan de “los judíos” igual que antes se hablaba de “los burgueses”. Categoría abstracta para descargar frustraciones políticas, resentimientos sociales y fantasías conspirativas.
Muchos de esos discursos provienen de defensores de las minorías, enemigos de la discriminación y guardianes de los derechos humanos. Capaces de detectar microagresiones invisibles en una conversación cotidiana, pero sin sensibilidad cuando se trata de judíos. Entonces reaparecen las generalizaciones brutales, las sospechas colectivas y la idea de que hay un grupo culpable de los males del mundo.
En la Argentina el asunto es también una impostura. Muchísimos militantes adoptan posiciones sobre Medio Oriente del mismo modo en que antes levantaban banderas contra “el campo”, “los empresarios”, “los medios”, “la minería” o cualquier enemigo señalado por su espacio político. No hay estudio histórico ni reflexión profunda. Alineamiento automático. Los jefes bajan línea y ellos la repiten.
Muchos hablan de derechos humanos sin dedicar una palabra a los cristianos asesinados en África, a los opositores colgados en Irán, a las minorías perseguidas en China, pero se enfurecen cuando Israel responde un ataque terrorista. Se llama selección ideológica del sufrimiento.
La Argentina sufrió el terrorismo islámico. Los atentados contra la Amia y la Embajada de Israel no mataron solamente judíos. Mataron argentinos. Sin embargo, hay quienes minimizan esos ataques. Se autoperciben adalides de la paz y la convivencia democrática.
Odiar judíos en estos pagos es socialmente aceptable siempre y cuando se esté en el bando correcto. Ya no son los ultraderechistas. Ahora usan el idioma de las universidades, las redes sociales, la militancia progresista. Y cambiaron las consignas. Sigue habiendo una necesidad de hallar al culpable colectivo sobre el cual descargar frustraciones, resentimientos y furia moral.
Como ocurre con casi todos los fanatismos, internet hizo el resto: hizo de la ignorancia identidad, de la consigna un razonamiento y del odio una forma barata de sentirse virtuoso.
Déle, déle. Insúltelos. Después diga que es sólo antisionismo. Porque usted tiene amigos judíos. Sí che.
Juan Manuel Aragón
Viernes 5 de junio del 2026, en la Loma. Quirquinchando.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Excelente artículo, que describe claramente y pone en evidencia las consecuencias de la ignorancia mezclada con estupidez en las personas.
    Este blog ya ha compartido varios artículos sobre el tema, y todavía sigo esperando la participación de algún judío aportando su visión, experiencia y conocimiento sobre esta problemática. Pienso que sería un aporte muy valioso para ayudar a entenderla. Tal vez el sentimiento negativo hacia la comunidad judía que denuncia este artículo se pudiera revertir con su participación.
    Al fin de cuentas el blog, y su autor, no pueden seguir siendo más papistas que el Papa

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