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OPINIÓN Veredas del Lawn Tennis

Tierra y hojas secas

Con una construcción de cemento alisado nos conformamos

Al Santiago Lawn Tennis club le faltan unas pocas horas para cumplir 106 años pues fue fundado el 16 de diciembre de 1915 a las 7 de la tarde, según indica en su página oficial. Por lo menos en ese momento se inició la sesión que declaró constituida la institución, que se define como “deportiva y social”.
Tiene personería jurídica desde el 26 de agosto de 1942 y la definitiva sede social del club se construyó en 1968. En sus instalaciones se juega a pelota a paleta, tenis, rugby, natación, básquet, fútbol, pádel, hockey. Al frente, detrás del Colegio de Arquitectos, agregó un nuevo predio con canchas de rugby y hockey. Y hay un proyecto para construir un barrio privado en el sur, en el que se practicarán los mismos deportes en un lugar mucho más amplio.
La manutención de estas instalaciones insume mucho dinero y un verdadero ejército de obreros y empleados. Los gastos son solventados por sus socios, la mayoría son parte de un sector acomodado de la sociedad.
Llama la atención que, en los 105 años y pico del club, todavía no se hayan hecho veredas de cemento en tres de los cuatro costados de las instalaciones. Quienes pasean por el parque Aguirre deben bajar a la calzada cada vez que llegan a los alrededores o aceptar que alguien no cumple con las ordenanzas municipales que mandan construirlas.
A cualquier hijo de vecino, cuando se le salen las baldosas de la vereda, lo emplazan para que las arregle, como corresponde. No se ve por qué este club goza del privilegio de afear innecesariamente un área de la ciudad que es constantemente hermoseada por las autoridades municipales.
Quienes caminamos el parque Aguirre casi todos los días ni siquiera pedimos que pongan baldosas o hagan algo lujoso, con un alisado de cemento nos conformamos. El día que el Lawn Tennis tenga veredas por los cuatro costados, tomaremos otra fotografía y la publicaremos aquí mismo. Con una felicitación, promesa.
©Juan Manuel Aragón

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