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EXCLUSIVO Kali, el que faltaba hablar

Kali Carabajal

La voz que faltaba para completar la historia de los Carabajal dijo su verdad en una entrevista que brindó al corresponsal en Mar del Plata

Alfredo Peláez, Fredy
En el periodismo aprendí a moverme con cautela. A no ir más allá de lo que la circunstancia merece, y no pasar jamás sobre los otros. Nobleza obliga. No podía darle voz al querido amigo Musha y silenciar al otro querido hermano de la vida, Kali, el eterno Carabajal, como alguna vez supe bautizarlo. es el más antiguo del grupo, de la época del mítico Agustín, el fundador. Ya estaba en el baile y no quedaba otra que bailar.
Con más dudas que certezas lo llamé a Kali. Al teléfono me respondió:
—Hola hermano querido. A vos no te puedo mentir. Musha, mi querido hermano, no se portó bien con el grupo. Mas que Mario, su esposa Miriam. Después de actuar en Cosquín, fuimos a Recreo, Musha ya estaba enfermo y no viajó. Al retornar le dimos su parte. Como correspondía. Como por su enfermedad no podía hablar, nos comunicamos por intermedio de Miriam. Le dijimos que seguíamos con Walter y Blas hasta que él se reponga. En el verano no tuvimos una sola actuación.
Sigue hablando:
—Ellos llevaban todos los contratos y las cuenta. Un día me llama un representante que nos suele vender y me dice: "Kali cuándo van a volver a trabajar". "Estamos activos" le digo. Y me dice que Miriam les decía que por lo de Musha estaban parados. Todas mentiras. Rechazaba trabajos porque su esposo estaba imposibilitado de trabajar. Resolví reemplazarlo por mi hijo Julio, hasta que se recuperara. No le gustó.
Su voz se hace íntima, para seguir con la narración.
—Fredy tengo gente que vive de esto y estábamos sin trabajar. Por eso lo suplanté y salieron a hablar boludeces, no tanto Mario, era Miriam. Ella es la de los contactos. Yo me mantengo al margen, así como me ves en el escenario, primero desde la izquierda, soy en la vida, no me gusta el puterío. Te voy a contar una intimidad. Cuti y Roberto querían rajarlo. Decían que no aportaba nada. Les dije que no. Yo no lo haría, era mi hermano. "Nos vamos con Roberto" me dice Cuti. Ellos se fueron y yo me quedé con mi hermano... siempre lo defendí.
La historia sigue.
—Con el conjunto de baile de malambo que viven en Las Vegas, hicieron buenas migas, andaban juntos para toda parte. Vamos a Recreo y no van, ni el bandoneonista ni el bombisto. Autorizado por Musha se quedaron en Cosquín para actuar con los bailarines. Cuando los vi les di el raje. El padre del bandoneón es como mi hermano y le conté: "Hiciste bien Kali" me dijo. Como lo puse como bombisto a mi hijo dicen que quiero poner a toda la familia. Nada que ver. Esta es la historia hermano.
—Si viviera, ¿qué hubiera hecho Agustín?
—Lo mismo que yo, el tío era calladito y muy serio. Una vez en la casa de la abuela en Los Lagos, lo maltrató a Carlos. Fue tremendo.
—Kali la última pregunta, ¿Musha volverá a Los Carabajal?
—Musha ya es historia".
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. En toda lassociedades cuando entre los integrantes se entrometen la esposas,siempre terminan mal............

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  2. no se puede creer tanto cinismo.

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  3. La guita querido, la guita...lean el libro : "De animales a Dioses" y verán...

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  4. Del lado mirian y musha de la vida.

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