Ir al contenido principal

DÍA DE la Libertad

Un valor a conseguir

El 23 de enero se recuerda que prisioneros de guerra coreanos, no quisieron ser repatriados y eligieron vivir en Taiwán


El 23 de enero se celebra el día mundial de la libertad. La fecha fue escogida en Taiwán, antigua Formosa y recuerda el hecho de que 23 de enero de 1954, más de 14 mil prisioneros de guerra chino-comunistas y norcoreanos capturados en la Guerra de Corea, se negaron a ser repatriados. Manifestaron su deseo de ser libres en otro país y fueron llevados, donde los recibieron como luchadores de la libertad.
Prefirieron abandonar su tierra, su familia y sus seres queridos que vivían en la dictadura y la opresión y se acogieron acogerse a una forma de vida libre y republicana, dejando atrás el cruel socialismo.
En 1966 se fundó la Liga Mundial Anticomunista, organización no gubernamental reconocida por las Naciones Unidas. Casi todos los años, al celebrarse el día de la libertad, se invita a dignatarios extranjeros procedentes de muchos países.
Al respecto, el presidente Ma Ying-jeou pronunció un discurso para poner de manifiesto que la competencia entre Taiwán y China continental se enfoca en la búsqueda de la libertad y la democracia.
“Una carrera militar es lo último que deseamos con China continental. Debemos competir en la carrera por la libertad y la democracia. Considerando nuestra ventaja en esta área, creo que definitivamente ganaremos”, ha dicho Ma en el pasado. Y agregó: “Creo que ambos gobiernos deben tener mayor valentía para promover sociedades libres y democráticas”.
La celebración del día mundial de la libertad en todo el mundo está casi prohibida, por el miedo que sienten muchos países de posibles represalias provenientes de China continental, que incluso, no mantiene relaciones diplomáticas que tienen representación en Taiwán. Es decir, se niegan a celebrar la libertad por miedo a quienes no la quieren y la prohíben a su pueblo.
Lo que está haciendo el régimen chino con casi todas las minorías, es un delito que clama al Cielo. Hace poco celebró un inicuo tratado con la Iglesia Católica, para subordinarla a su régimen y quitar de las Sagradas Escrituras los párrafos que molestan al régimen. Miembros católicos siguen teniendo sus misas verdaderas, en las catacumbas del régimen, desoyendo los cantos de sirena de un sistema de gobierno que lo único que pretende quitar a sus ciudadanos es, justamente, la libertad.

Más evocaciones

En la Argentina es el Día Nacional del Músico, en Venezuela es el Día de la Democracia.
La iglesia católica recuerda a los santos Severiano y Aquila de Cesarea, Emerenciana de Roma, Clemente y Agatángelo de Ancira, Amasio de Teano, Ildefonso de Toledo, Mainbodo de Besançon y Andrés Chong Hwagyong.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

FÁBULA Don León y el señor Corzuela (con vídeo de Jorge Llugdar)

Corzuela (captura de vídeo) Pasaron de ser íntimos amigos a enemigos, sólo porque el más poderoso se enojó en una fiesta: desde entonces uno es almuerzo del otro Aunque usté no crea, amigo, hubo un tiempo en que el león y la corzuela eran amigos. Se visitaban, mandaban a los hijos al mismo colegio, iban al mismo club, las mujeres salían de compras juntas e iban al mismo peluquero. Y sí, era raro, ¿no?, porque ya en ese tiempo se sabía que no había mejor almuerzo para un león que una buena corzuela. Pero, mire lo que son las cosas, en esa época era como que él no se daba cuenta de que ella podía ser comida para él y sus hijos. La corzuela entonces no era un animalito delicado como ahora, no andaba de salto en salto ni era movediza y rápida. Nada que ver: era un animal confianzudo, amistoso, sociable. Se daba con todos, conversaba con los demás padres en las reuniones de la escuela, iba a misa y se sentaba adelante, muy compuesta, con sus hijos y con el señor corzuela. Y nunca se aprovec...

IDENTIDAD Vestirse de cura no es detalle

El perdido hábito que hacía al monje El hábito no es moda ni capricho sino signo de obediencia y humildad que recuerda a quién sirve el consagrado y a quién representa Suele transitar por las calles de Santiago del Estero un sacerdote franciscano (al menos eso es lo que dice que es), a veces vestido con camiseta de un club de fútbol, el Barcelona, San Lorenzo, lo mismo es. Dicen que la sotana es una formalidad inútil, que no es necesario porque, total, Dios vé el interior de cada uno y no se fija en cómo va vestido. Otros sostienen que es una moda antigua, y se deben abandonar esas cuestiones mínimas. Estas opiniones podrían resumirse en una palabra argentina, puesta de moda hace unos años en la televisión: “Segual”. Va un recordatorio, para ese cura y el resto de los religiosos, de lo que creen quienes son católicos, así por lo menos evitan andar vestidos como hippies o hinchas del Barcelona. Para empezar, la sotana y el hábito recuerdan que el sacerdote o monje ha renunciado al mundo...

ANTICIPO El que vuelve cantando

Quetuví Juan Quetuví no anuncia visitas sino memorias, encarna la nostalgia santiagueña y el eco de los que se fueron, pero regresan en sueños Soy quetupí en Tucumán, me dicen quetuví en Santiago, y tengo otros cien nombres en todo el mundo americano que habito. En todas partes circula el mismo dicho: mi canto anuncia visitas. Para todos soy el mensajero que va informando que llegarán de improviso, parientes, quizás no muy queridos, las siempre inesperadas o inoportunas visitas. Pero no es cierto; mis ojos, mi cuerpo, mi corazón, son parte de un heraldo que trae recuerdos de los que no están, se han ido hace mucho, están quizás al otro lado del mundo y no tienen ni remotas esperanzas de volver algún día. El primo que vive en otro país, el hermano que se fue hace mucho, la chica que nunca regresó, de repente, sienten aromas perdidos, ven un color parecido o confunden el rostro de un desconocido con el de alguien del pago y retornan, a veces por unos larguísimos segundos, a la casa aquel...

SANTIAGO Un corazón hecho de cosas simples

El trencito Guara-Guara Repaso de lo que sostiene la vida cuando el ruido del mundo se apaga y solo queda la memoria de lo amado Me gustan las mujeres que hablan poco y miran lejos; las gambetas de Maradona; la nostalgia de los domingos a la tarde; el mercado Armonía los repletos sábados a la mañana; las madrugadas en el campo; la música de Atahualpa; el barrio Jorge Ñúbery; el río si viene crecido; el olor a tierra mojada cuando la lluvia es una esperanza de enero; los caballos criollos; las motos importadas y bien grandes; la poesía de Hamlet Lima Quintana; la dulce y patalca algarroba; la Cumparsita; la fiesta de San Gil; un recuerdo de Urundel y la imposible y redonda levedad de tus besos. También me encantan los besos de mis hijos; el ruido que hacen los autos con el pavimento mojado; el canto del quetuví a la mañana; el mate en bombilla sin azúcar; las cartas en sobre que traía el cartero, hasta que un día nunca más volvieron; pasear en bicicleta por los barrios del sur de la ciu...

FURIA Marcianos del micrófono y la banca

Comedor del Hotel de Inmigrantes, Buenos Aires, 1910 Creen saber lo que piensa el pueblo sólo porque lo nombran una y otra vez desde su atril, lejos del barro en que vive el resto Desde las olímpicas alturas de un micrófono hablan de “la gente”, como si fueran seres superiores, extraterrestres tal vez, reyes o princesas de sangre azul. Cualquier cosa que les pregunten, salen con que “la gente de aquí”, “la gente de allá”, “la gente esto”, “la gente estotro”. ¿Quiénes se creen para arrogarse la calidad de intérpretes de “la gente”? Periodistas y políticos, unos y otros, al parecer suponen que tienen una condición distinta, un estado tan sumo que, uf, quién osará tocarles el culo con una caña tacuara, si ni siquiera les alcanza. Usted, que está leyendo esto, es “la gente”. Su vecino es “la gente”. La señora de la otra cuadra es “la gente”. Y así podría nombrarse a todos y cada uno de los que forman parte de esa casta inferior a ellos, supuestamente abyecta y vil, hasta dar la vuelta al m...