Ir al contenido principal

ISRAEL La ilimitada estupidez de la izquierda

El Hamás buscó la guerra, y la obtuvo

No se entiende por qué el Hamás persiste en retener los prisioneros israelíes que tiene injustamente presos; qué sucedería si los devuelve

Luego de las muertes de inocentes que causó el Hamás —grupo terrorista de izquierda —el 7 de octubre pasado y de mantener desde ese entonces, prisioneros a civiles, el mundo está, al parecer, convencido de que fueron las víctimas quienes causaron los destrozos y sembraron el pavor en Israel y no los victimarios, como mostró la prensa o como se alabaron ellos mismos. No solamente hay cientos de actos y revoleo de pancartas, banderas y consignas, reivindicando el terrorismo por toda la faz de la Tierra, sino que una amnesia generalizada cubrió a países enteros.
No se hablará aquí de las despreciables organizaciones de derechos humanos de todo el mundo, porque siempre miran hacia donde les indica la veleta imaginaria que les dice quiénes son humanos y quiénes, a pesar de haber nacido de mujer, no merecen ese calificativo. Hay que reconocer que, pasada la sorpresa inicial, el gobierno de Israel fue cauto, antes de atacar la Franja de Gaza: durante unos diez días pidió con todas las voces posibles, que devuelvan a su gente.
Pasado ese lapso, entró con todas sus fuerzas, a sangre y fuego, a recuperar los cautivos. Rehenes, hay que repetirlo, de una organización criminal, cuyos miembros se enorgullecían de haber matado inocentes, al tiempo que enviaban vídeos a sus propias familias, para mostrar la supuesta hazaña que acababan de cometer.
En el capítulo 15 del evangelio de San Lucas, se habla de una situación parecida: “¿Quién de ustedes, si tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?”. A pesar de que la mayoría de los israelíes no cree en que Nuestro Señor Jesucristo es Dios, su gobierno cumplió con su previsión y salió a buscar la oveja perdida, mientras por detrás todo un pueblo se unió para ayudarlo.
Si el mundo estuviera tan seguro de que Israel es un país malévolo, que ataca Gaza sin razón, debiera pedirle al Hamás que devuelva los rehenes y los cuerpos de los que mató en prisión, de esa manera, si el gobierno judío persiste en su ataque sería expuesto como una organización del mal y si cesa en sus bombardeos y retira sus soldados, se lograría la paz tan ansiada. Qué más quisieran, ¿no?
A medida que las Fuerzas de Defensa de Israel se adentraban en territorio gazati, se fueron dando cuenta de que la tarea no sería tan fácil. Vea usted, durante muchos años, el dinero que enviaban gobiernos y organizaciones civiles para atender las necesidades básicas de la población —comida, abrigo, medicamentos —fue usado para construir una completísima red de túneles de cientos de kilómetros y nutrirse de armas modernas y eficaces.
Es decir, los primeros verdugos del pueblo palestino de Gaza fueron los mismos terroristas izquierdistas del Hamás, pero el mundo calla y no recuerda esta parte de la historia porque, inoportunamente, como siempre, los organismos supuestamente defensores de los derechos humanos, decidieron que los malos estaban del otro lado. Ya se sabe, la izquierda en casi todo el mundo obra como una orquesta bien afinada: desde los centros de poder le indican a quién odiar y ellos van y odian, contra quién hay que tirar piedras y tiran piedras, y así, sin pensarlo mucho, con todo.
Nadie recuerda que todavía quedan en poder de los enloquecidos miembros del Hamás, 128 rehenes inocentes, entre los que hay, por supuesto, mujeres y niños. De esa parte de la historia no se hace mención, es solamente Israel bombardeando Gaza y entrando casa por casa, sólo porque el discurso oficial de muchos países dice que un día sus gobernantes se despertaron de mal humor y decidieron gastar millones de dólares matando árabes.
Hay gente de a pie en Israel que, por dar un caso, ante el reconocimiento expreso que se hizo de Palestina, pretende que su gobierno pida que el sur de España, Andalucía, también sea declarado país musulmán, con sus leyes, sus gobernantes, sus propias costumbres, sus fronteras, su ejército, su escuela y su policía, algo que, si todo va como hasta ahora, de todas maneras, sucederá en los hechos dentro de pocos años. Además, quieren que se declaren estados independientes Cataluña, el País Vasco, Galicia, Navarra y las islas Baleares y las Canarias de yapa, todos colonizados injustamente por los españoles.
Otros, según cuentan amigos israelíes, se enfurecen cada vez que observan a mujeres en las marchas en favor de Palestina. Dicen: “Deberíamos invitarlas a vivir en cualquier país musulmán y que paseen por un barrio cualquiera, vestidas con pantalón y remera, nada provocativo, sino como ahora van al mercado a comprar verdura”. Es sabido que, en muchos países árabes, no solamente en Afganistán, las mujeres tienen un estatus algo superior al de los perros, pero por muy poco. Y en caso de que alguna se pasee en la vía pública sin hiyab, niqab o burka, podría ser legalmente apedreada hasta la muerte.
La batalla cultural que plantea la izquierda en todas partes, está repleta de mentiras, no precisamente piadosas. Busca por cualquier medio la destrucción del mundo tal como se lo conoce y la imposición de una distopía aberrante detrás de la cual, y esto es una apreciación personal que quizás el lector no comparta, tal vez esté Lucifer en persona.
Pero, de cuestiones teológicas quizás se hable otro día.
Juan Manuel Aragón
A 24 de junio del 2024, en Ojo de Agua. Dándole duro a la cerveza.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. El artículo presenta en forma clara y concreta la realidad del conflicto, sobre todo en cuanto al nivel de respuesta que ha decidido aplicar el estado israelí, que responde puramente a las propias características del ataque del 7 de Octubre, independientemente de la historia de la disputa territorial.
    El artículo además pone en evidencia las contradicciones que se ponen de manifiesto cuando grupos de ideología variada adoptan la posición de seudo-justicieros morales sin meditar sobre todas las implicancias de sus posturas.
    He escuchado y leído reclamos de que "la reacción de Israel debería ser proporcional al ataque", sugiriendo que una vez que el ejército hubiera matado 1200 palestinos, más o menos, debería guardar las armas, pegar la vuelta, y aquí no ha pasado nada.
    Los propios palestinos pro-Hamás deberían entender que no se vale empezar una guerra y después salir a quejarse de que "les están matando muchos".
    Y los activistas socialistas, feministas, gays, trans y todo otro grupo de freaks sexuales que marchan con carteles pro-liberación Palestina deberían saber que si salen a caminar por las calles de Gaza no durarían vivos lo que dura un cabrito gordo en Las Termas en Julio.
    Esto sugiere que lo más justo hubiera sido que Israel irrumpiera en Gaza sin aviso, violara unos cientos de mujeres, degollara otros cientos de civiles, quemara en hornos de cocina a algunos cientos de bebés y niños, y secuestrara unos 260 más hasta cubrir los 1200 que mató Hamás. Vaya criterio de proporcionalidad.
    Hay mucha gente que solo ha visto guerras en películas, donde todos los ataques son puristas y siempre gana "el bueno de la película". Ojalá que ninguno tenga que sufrir los horrores, la desproporcionalidad y las.miserias de una guerra. Se llevarían una desagradable sorpresa y seguramente cambiarían de opinión al toque.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

RECUERDOS El paisaje y el hombre

"Tizón, trebe y pava", fotografia de Jorge Llugdar Siempre se vuelve sobre sabores, sonidos y afectos que parecían comunes hasta que desaparecieron ¿Ha probado el guiso de torcaza, amigo? ¿Sabe de qué se trata la felicidad? ¿Alguna vez anduvo cerca de los límites de esa sensación tibia y engañosa que le agarra siempre después del amor? ¿Qué nombre excelso tiene la vida después de un guiso de cabrito y un plato de mazamorra? ¿Y entonces dónde queda la leche con calabaza? ¿Y los besos de esa mujer? ¿Ha dormido la siesta en catre de tiento y jerguillas, a la sombra del paraíso japonés, sin que le importe si el mundo sigue en vigencia o se ha venido abajo? ¿Le ha salido del alma la expresión “si esto es la guerra que la paz no vuelva nunca”? ¿Qué hay del mate de después de sestear?, ¿se ha percatado de que tenía un sabor distinto cuando estaba con ella? ¿Ha visto las cabras volviendo al chiquero por las tardes? ¿Se acuerda del sabor de la algarroba?  ¿Podría abarcar el azul del C...

Don Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha

Ilustración Miguel de Cervantes y Saavedra Rompí, corté, abollé, y dije e hice más que en el orbe caballero andante; fui diestro, fui valiente y arrogante, mil agravios vengué, cien mil deshice. Hazañas di a la fama que eternice; fui comedido y regalado amante; fue enano para mí todo gigante, y al duelo en cualquier punto satisfice. Tuve a mis pies postrada la Fortuna y trajo del copete mi cordura a la calva ocasión al estricote. Mas, aunque sobre el cuerno de la luna siempre se vio encumbrada mi ventura, tus proezas envidio, ¡oh, gran Quijote! Ramírez de Velasco®

REGRESO Todos bien, gracias

Ilustración tomada de internet "Nunca nos habíamos abrazado y darse la mano era cosa de gringos creídos, me había dicho de chico" Nos quedamos un rato sin decir nada, y le pregunté: —Qué tal el carro. —¿El qué? —El carro —repetí— qué tal anda. Me miró, quizás pensando la forma menos dura de responder. Después dijo que ya no se usaba el carro porque pasaba una camioneta tirando un acoplado o, directamente, el camión que llevaría a Buenos Aires la cebolla, el melón, la calabaza. Ah, dije. Me quedé callado. Se notaba que estaba incómodo en el aire acondicionado de la terminal nueva, primera vez que venía y nunca sabría si le gustaba o no, porque a mí por lo menos no me lo diría. No son curiosos, mejor dicho, no les gusta parecerlo. Se dan cuenta de todo, pero no hacen como nosotros, que abrimos grandes los ojos, nos sorprendemos y movemos la cabeza para aquí y para allá. Ellos no, observan callados, como si no estuvieran mirando para después, en el pago, contar lo que han visto....

Palo Bonito

Ilustración Letra y Música de Ricardo Rico Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Tengo a San Antonio puesto de cabeza, si no me busca novia nadie lo endereza. Yo no quiero mucho, yo no pido tanto, pero si no me cumple le quito el manto al santo. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Dicen que las penas matan a la gente, pero a mí no me matan porque soy valiente. Palo de madera, palo de alegría, Letra y música yo quiero que me bailes la noche y el día. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Ramírez de Velasco®

FUTURO El día que las máquinas empezaron a pensar

"El tren del centro", acuarela de Raúl Cisterna La inteligencia artificial ya reemplaza tareas humanas y obliga a imaginar un mundo completamente distinto Los trenes dejaron sin trabajo a miles de carreros en todo el mundo. Cientos de caravanas de vehículos tirados por caballos o bueyes, desaparecieron el día que el ferrocarril unió los lugares por los que transitaban. Algo parecido provocaron los tractores con los arados de mancera, las topadoras con los hacheros, los automóviles con los coches de plaza, el teléfono celular con los carteros. Cada invento deja a muchos sin trabajo porque la máquina lo hace mejor. ¿A qué se dedican los desplazados? Se adaptan a los nuevos tiempos o vegetan sin esperanzas viviendo quién sabe de qué. La inteligencia artificial está abriendo un nuevo mundo a la humanidad. Es una herramienta que permite desde diagnósticos médicos más rápidos y seguros hasta la posibilidad cercana de que el derecho, como conflicto de intereses , sea resuelto en seg...