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INTERNET La hartante micro militancia digital

Ilustración

Un fenómeno cultural ampliamente extendido es el de quienes creen que van a convencer con videítos mal hechos

La micro militancia digital es hartante, vamos a decirlo de entrada para que todos sepan de qué se va a hablar. Hay pequeños y breves militantes de todos los partidos, de todas las tendencias, de todas las ideologías, de todos los wines. Son esos amigos de Feibu, de Twitter, de Instagram, de todas esas cosas de los teléfonos, que todos los putos días, sin faltar uno, mandan un videíto, una figurita, un chistecito de Mafalda, de Quino, de Nik, dando la razón a sus razones.
Usted está convencido del partido político al que votó, del candidato que mejor le cuadra, de las ideas que lo representan más cabalmente, de su equipo de fútbol preferido, y no va a cambiar por un videíto de un perrito o lo que fuere, cagándose en sus ideas. Pero del otro lado insisten, meta y meta, todos los días le reenvían dibujitos, caricaturas, grabaciones hechas con el fin no de convencerlo sino solamente molestarlo, joderle la cabeza, hacerlo enojar.
Uno no quiere que lo jodan con figuritas pedorras, a veces con muy buena intención y plagadas de faltas de ortografía o sintaxis, mal hechas, ilógicas. O contradictorias en sí mismos. Quizás creen que son el Che Guevara, Fidel Castro y los otros cubanos bajando de la Sierra Maestra, fusil en mano, iniciando la definitiva revolución que comenzará una nueva era en el mundo.
Y no, amigo, son solamente un tío agachado en su telefonito, reenviando la macanita ilustre que le mandó otro tan poco ilustrado como él. En todas las redes de internet son capaces de levantar el dedito, haciendo creer son capaces de encarar una discusión sobre cualquier asunto de lo que sucede sobre la Tierra, sobre el Mar, la Montaña y allende las Estrellas y las Galaxias. Y ganarla. 
Algunos pocos sitios de Facebook traen historias interesantísimas, contadas de manera magistral, muchas veces exageradas o sacadas de contexto, pero, ¿sabe qué?, sería bueno que pierdan el tiempo con eso, antes que andar reenviando tiquismiquis ideológicos que sus amigos no leerán. Una de dos, o piensan parecido y entonces no les hace falta para ser convencidos, o piensan distinto y tampoco serán convencidos. Déjese de embromar, con esos videítos, para peor hechos para el ojete, no va a convencer a nadie de hacerse k o anti k, proimperialista o antimperialista, boquense o de River Plate.
No.
Y no siga jodiendo la vida al prójimo.
Juan Manuel Aragón
A 22 de enero del 2026, en Las Puertas. Hondeando catitas.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Es muy acertado el artículo con respecto al intercambio de basura digital, que cada individuo que la comparte cree que transmite valiosa información de interés general.
    Pero está muy errado el artículo cuando plantea que la gente ya tiene sus convicciones e ideas claras, "y no va a cambiar por un videíto....."
    Se sorprenderá el autor de la cantidad de gente (y me atrevo a aventurar que es la mayoría), que toma lo que recibe como información de indiscutible veracidad, adopta lo que le transmiten como válido, se forma opinión al respecto, y va y repite al pie de la letra lo que le inyectaron digitalmente.
    El pensamiento crítico ha abandonado el escenario y ya no se lo encuentra por ningún lado. Dese que la gente anda con su informativo en el bolsillo, los juicios univariables han anulado la curiosidad por indagar si no será que tal o cual hecho depende o fue causado por más factores que el único que le dijeron por guasac. La era de la información digital ha causado la mayor ola de desinformación vista en muchos años, y no creo que se vislumbre ningún cambio en el horizonte en ese sentido.

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